Esas maravillas que nos encantan: un famoso influencer español convierte un Escarabajo clásico en un coche eléctrico

Vicesat ha compartido el proceso completo de transformación de un Volkswagen Escarabajo en un eléctrico que puede alcanzar hasta los 200 km/h.
Vivimos en una época en la que la nostalgia está a la orden del día. Es algo que se aprecia en muchos campos, pero que en el mundo del motor se ha traducido en la vuelta de nombres míticos, en su conversión en coche eléctricos o en los llamados como retrofit, que meten mecánicas de cero emisiones en vehículos clásicos, como es el caso de este Volkswagen Escarabajo.
Es algo que, por norma general, llevan a cabo bien las propias marcas, bien preparadores especializados que hacen negocio con ello. Otra opción es que cualquier paisano decida acometer un proyecto así por su cuenta y riesgo, algo que no es muy común porque es bastante trabajoso y hay que invertir, además de dinero, bastante tiempo.
Sin embargo, un conocido influencer español lo ha hecho realidad, convirtiendo un Volkswagen Beetle clásico en un eléctrico: Vicesat. El youtuber acaba de subir a su canal un vídeo mostrando cómo ha sido todo el proceso completo, ahora que el Escarabajo ya está terminado.
Lo primero que dice es que para acometer una empresa tal, es importante elegir cuál es el coche que se va a transformar. Lo bueno que tiene el Beetle es que, como se fabricaron tantos, las unidades en el mercado de segunda mano abundan, por lo que no es complicado encontrar una en buenas condiciones y, sobre todo, esto hace que tengan unos precios relativamente bajos.
Señala que se puede encontrar unos por unos 5.000 euros, una cifra relativamente asequible. El problema es que seguramente las baterías que utilices tendrán prácticamente el mismo coste.
Otro punto a favor de utilizar un clásico para un proyecto así es que, dado que hay que desmontar el coche casi por completo, esto es mucho más sencillo en automóviles antiguos. Lo único que es más complicado es sacar el motor, pero con algo de ayuda y tiempo es bastante factible.
Quitando el bloque podría reemplazarse de manera directa por uno eléctrico, pero el influencer señala que no es la mejor opción por varios motivos. El primero es que si el coche tiene muchos años conviene repasar como están sus distintos componentes y arreglarlos/acondicionarlos en el caso de que sea necesario.
El segundo es que, como el motor eléctrico elegido seguramente vaya a tener más potencia que el original, se hace necesario actualizar algunos elementos, siendo el más destacado el de los frenos, que van a tener que lidiar tanto con un mayor rendimiento como con un peso más elevado consecuencia de las nuevas piezas instaladas.
Una de ellas son las baterías, que son las que más kilos añaden y las más voluminosas, así que encontrarles hueco es uno de los principales problemas. La solución en el caso del Beetle está en el hueco presente en el maletero delantero, que permitía meter seis módulos de baterías de Tesla (el donante, que originalmente lleva 16).
En la parte trasera también hay trabajo, puesto que encajar todos los componentes de la manera adecuada no es sencillo. Lógicamente sin conocimientos y/o herramientas es imposible, pero con el equipo adecuado consiguieron dejarlo rematado de manera muy profesional.
Mención especial hay que hacer a todo el conocimiento de electrónica que hay que tener para que todo esté bien calibrado y funcione como debe.
Hay detalles curiosos como el hecho de que el sistema de refrigeración sea la que se utiliza en los ordenadores, rellenando los tubos de anticongelante para evitar que suba la temperatura más de lo adecuado. El sistema se repite, pero a mayor escala (radiador más grande, más ventiladores, etc.) para las baterías.
Además, teniendo en cuenta que las pilas son de un Tesla y el conector es el original, el Beetle se puede seguir cargando en la red de Supercargadores de la compañía estadounidense.
En uno de los viajes de prueba que muestra dice que consigue una autonomía de unos 250 km, gracias a un consumo de 10 kWh/100 km. Eso sí, señala que ese resultado (que ya es mucho más bajo de lo habitual en eléctricos nuevos) es circulando por autopistas, así que en realidad en condiciones más amables (como ciudad) podría ser incluso menor.
Vicesat asegura que ya le ha hecho 7.000 km y que está disfrutando de él porque es un coche de imagen clásica, pero sin los problemas típicos de los coches clásicos y con ventajas añadidas como un comportamiento mucho más silencioso, una potencia mayor, una aceleración que nada tiene que ver con la original y la posibilidad de alcanzar hasta 200 km/h.
Ahora bien, ¿cuánto tiempo le ha llevado completar el proyecto? Un año durante los fines de semana.
