El ID.4 dice adiós. En su lugar llega el Volkswagen ID.Tiguan y lo hemos conducido

Volkswagen ID.Tiguan prototipo
Volkswagen ID.Tiguan prototipo
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Volkswagen ha presentado el sustituto del ID.40, modelo que nha pasado sin pena ni gloria. Ahora, el nuevo SUV eléctrico mejora detalles de acabado y comodidad.

Si alguna vez te ha confundido la estrategia de nombres de Volkswagen basada en números, las cosas están a punto de volverse un poco menos complicadas. Porque, igual que el ID.Polo, que probamos hace nada,  estaba llamado a ser ID.2, el sustituto del ID.4 llegará al mercado con el nombre de ID.Tiguan, un modelo con el que se quieren reconciliar con el público y del que han vendido 8,3 millones hasta el momento.

Se trata de un SUV mediano basado en la plataforma MEB+ de Volkswagen, totalmente eléctrico y con diferentes baterías y acabados para satisfacer a todo tipo de clientes. Piensa en un rival del Tesla Model Y, o de cualquier SUV eléctrico similar, y no andarás desencaminado.

Y ya lo hemos conducido. Bueno, hemos probado un “prototipo en fase avanzada de desarrollo”, que aparentemente significa un coche completamente terminado con un llamativo camuflaje y un interior cubierto con retales de moqueta. Esto dificulta ver el salpicadero, aunque probablemente ayuda mucho a reducir el ruido ambiental.

¿Y cómo va el ID.Tiguan?

Primero, las impresiones dinámicas. El ID.Tiguan es más cómodo, silencioso y refinado que el ID.4 al que sustituye. Incluso con las llantas de 21 pulgadas de la unidad de pruebas, la suspensión mostró un comportamiento refinado y competente, mientras que la dirección permanecía imperturbable incluso cuando apuntaba deliberadamente hacia baches e irregularidades del asfalto.

El comportamiento en curva transmite confianza, aunque claramente está orientado a la comodidad de los pasajeros, algo muy positivo en un SUV familiar. Además, es realmente silencioso, suave y, en general, muy fácil de conducir.

La versión que pude conducir tenía potencia de sobra y aceleraba con una respuesta del acelerador progresiva y agradable, sin tirones ni excesivas sacudidas para el cuello. Frenaba bien y contaba con una regeneración de energía muy útil. En conjunto, supone una mejora integral frente al ID.4 en todo lo relacionado con su comportamiento en carretera.

Baterías y autonomía del Volkswagen ID.Tiguan

Habrá dos baterías disponibles. La más pequeña será una batería LFP (litio-ferrofosfato) de 58 kWh con una autonomía de unos 450 km. La mayor será una NMC (níquel-manganeso-cobalto) de 77 kWh para las versiones Pro y Pro 4Motion de doble motor. 

La versión Pro homologará hasta 600 km según el ciclo WLTP, la cifra más alta de la gama. Frente a la competencia, está bien, aunque no resulta especialmente sorprendente.

Las potencias se mantienen respecto al ID.4 actual, por lo que hablamos de 190 CV para la versión de propulsión trasera con batería de 58 kWh, 286 CV para el Pro de propulsión trasera con batería de 77 kWh y 299 CV para el 4Motion con tracción total. 

Son cifras suficientes para ofrecer buenas prestaciones, aunque no para considerarlo un coche rápido. El vehículo de pruebas parecía ser un Pro de propulsión trasera y transmitía sensaciones propias de un modelo capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en torno a siete segundos. Pero eso es únicamente una estimación basada en sensaciones, porque en la marca no me dijeron nada.

Todo apunta a que la versión 4Motion estará dirigida a quienes circulen habitualmente sobre superficies deslizantes o necesiten remolcar, ya que el ID.Tiguan podrá arrastrar hasta 2.000 kg.

En el interior no pude ver demasiado porque me lo taparon, pero sí parecía haber una barra de botones físicos similar a la del ID.Polo, lo cual no sorprende. También pude ver botones en el volante y una pantalla de generosas dimensiones asomando entre los trozos de moqueta pegados al salpicadero. 

El excelente aislamiento acústico aportaba una sensación de calidad superior, en línea con el posicionamiento más ambicioso visto también en el ID.Polo. Puede que no sea el SUV eléctrico más dinámico del mercado, pero Volkswagen parece haberse centrado en hacerlo cómodo antes que deportivo, y no hay absolutamente nada malo en eso.

En el interior del Tiguan eléctrico, mejor vida a bordo

El sistema de suspensión adaptativa Dynamic Chassis Control de Volkswagen estará disponible como opción, aunque probablemente no merezca la pena el desembolso adicional si el coche va a utilizarse para transportar niños, perros y todo tipo de equipaje. Cuando viaja toda la familia a bordo, no es imprescindible buscar el máximo rendimiento entre curvas.

En cuanto a la capacidad de carga, los asientos traseros parecen claramente más espaciosos que en el ID.4, algo coherente con los 44 mm adicionales de longitud del ID.Tiguan. Además, contará con un gran maletero y también con un compartimento delantero, aunque no pude medirlo para saber cuánto podría ofrecer.

Tampoco resulta difícil imaginar cómo quedará estructurada la gama. Seguramente en España vaya a llegar el acabado Trend disponible en otros mercados europeos, por lo que cabe esperar un equipamiento generoso desde las variantes básicas: llantas de buen tamaño, asientos y volante calefactados, carga inalámbrica para teléfonos móviles, una pantalla de calidad y climatizador bizona.

En definitiva, seguirá la misma filosofía que el Polo eléctrico: no será el modelo más moderno o llamativo de su categoría, pero cumplirá su cometido de forma sobresaliente. Tendrá una imagen más alineada con el resto de la gama ID., ofrecerá más espacio interior y practicidad, será extremadamente cómodo y contará con un equipamiento abundante.

Sin embargo, hay algo que no transmite: sensación de coche barato. Conociendo a Volkswagen, eso probablemente se traducirá en un precio bastante superior al de partida de las actuales versiones del ID.4, que ronda los 33.000 euros si aprovechas todas las ayudas y promociones, pero estaré encantado de equivocarme. 

En octubre, cuando conozcamos el nuevo ID.Tiguan, veremos el resultado de mis profecías, aunque a lo mejor hay que esperar un poco más hasta 2027, momento en que se pondrá a la venta en España.

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Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.