Una empresa granadina inventó un motor que podría marcar época. Y van tan en serio que un gigante internacional se ha fijado en ellos

La empresa granadina INNengine inventó un motor muy potente y ligero que ha atraído la atención de un gigante internacional. Su futuro promete.
En 2022, la empresa granadina INNengine inventó un motor revolucionario por su manera de funcionar. Ahora, un gigante internacional se ha fijado en ellos y va a probarlo.
Se trata Horse, la división de motores de Renault y Geely, participada en un 45% por cada una, más un 10% de Aramco. Esta empresa cuenta actualmente con 19.000 trabajadores y 17 plantas. Junto con sus socios, desarrolla motores de combustión, híbridos, cajas de cambios y baterías.
Horse suministra soluciones innovadoras para Renault y otros clientes. Con sede en Madrid, emplea a más de 9.000 personas en siete países y cuenta con ocho fábricas y tres centros de I+D en Argentina, Brasil, Chile, Portugal, Rumanía, España y Turquía.
Esta compañía ha puesto sus ojos en INNengine y ha anunciado que va a probar dos prototipos del motor e-REX, uno de los dos desarrollados por la empresa española (el otro se denomina REX-B).
Las pruebas las llevará a cabo en el laboratorio del Departamento de Movilidad Limpia y Termofluidos de la Universidad Politécnica de Valencia con el objetivo de licenciar de forma exclusiva su tecnología por parte de Horse y comenzar a producirlo en gran escala.
El motor de INNengine atrae a un gigante internacional

El motor de esta empresa granadina es revolucionario, porque funciona con pistones opuestos, con menos componentes móviles que un motor convencional. Eso hace que sea más pequeño, mucho más ligero y, por tanto, eficiente. Además, tolera todo tipo de combustibles, también los renovables.
El motor, desarrollado en Granada y creado por Juan Garrido y su empresa Achates Power, consigue una gran potencia con un menor tamaño y peso, lo cual permite optimizar el consumo de gasolina de los vehículos.
Hasta el momento, ha desarrollado dos motores, el e-REX y el REX-B. el primero es un bloque de 700 centímetros cúbicos y rinde como un motor de 2.8 litros de cuatro tiempos.

Logra un 70% menos de peso y de ligereza en comparación con un motor de combustión tradicional. Con apenas un litro de cilindrada y sin ningún tipo de sobrealimentación ni electrificación, puede superar los 120 CV.
Esto explica el interés de Horse. De hecho, su responsable de Tecnología, Julien Faure, afirma que la estructura de este motor “podría cambiar por completo la dinámica de la tecnología de combustión, con implicaciones para la automoción, la marina, la aviación, los drones, y la generación de energía”.
“Estas pruebas, potencialmente de importancia histórica, son otro ejemplo del compromiso incansable de Horse con la innovación y la investigación básica, mientras busca ofrecer soluciones de movilidad más asequibles, eficientes y sostenibles en todo el mundo”, añade.
Más ligero, potente y eficiente
En una entrevista en 2022 a los compañeros de Autobild, Juan Garrido explicó que el motor e-REX pretende sustituir los motores de cuatro tiempos en varias aplicaciones, gracias a su gran potencia combinada con ligereza.
“La arquitectura del e-REX elimina la necesidad de culatas, trenes de válvulas y cigüeñales, reduciendo los requisitos de masa y volumen del motor. Como resultado, un motor e-REX es un 70% más pequeño y ligero que un motor de combustión tradicional de potencia equivalente y podría ofrecer el doble de potencia de un sistema tradicional de dos tiempos, y cuatro veces la potencia de un motor de 4 tiempos”, comentaron desde INNengine.
El segundo motor es el REX-B, una versión simplificada del anterior. Tiene 125 centímetros cúbicos y, en este caso, está pensado para aeronaves pequeñas (drones o aviones de radiocontrol). Asimismo, este último está pensado para sustituir a los motores de dos tiempos.
Ya se ha probado en un Mazda MX-5

No es la primera vez que un gran fabricante se fija en el motor de INNengine. Antes que Horse lo hizo Mazda, que probó un motor e-REX de 500 500 centímetros cúbicos en un Mazda MX-5 de segunda generación.
Con sólo 35 kg de peso y admisión atmosférica, el motor desarrolló 120 CV, un rendimiento similar al de un propulsor de 160 kg, y con un sonido muy parecido al de los deportivos japoneses de los años 90.
