Un hiperdeportivo en camino: Koenigsegg dice que está ultimando algo muy salvaje y que va a tener un motor de gasolina

Con toda la producción vendida, Koenigsegg ya está preparando su próximo hiperdeportivo, que se presentará en sociedad en 2026 o ya en 2027.

Koenigsegg es una marca que quiere que cada uno de sus coches cuente. Es por eso que trabaja de manera artesanal, con tiradas limitadas de modelos que son muy exclusivos. Eso hace que, cuando las cosas salen bien, se encuentre en una situación como la actual: no tienen coches que vender.

Cada uno de los vehículos que han salido de sus instalaciones ya está con su dueño, así que la marca se encuentra en una fase de distinta: toca empezar a desarrollar el que será su siguiente vehículo, del que todavía no ha compartido mucho, pero sobre el que sí ha confirmado que uno de los mayores miedos de sus seguidores no se cumplirá… por ahora.

Hemos podido hablar con Christian von Koenigsegg, quien tiene una forma de verlo bastante interesante, puesto que una situación así para una empresa tiene una doble cara: “No tenemos nada que vender. Lo cual es bueno, pero también molesto, porque es divertido interactuar con los entusiastas, ofrecerles sus sueños y hacerlos realidad”.

Y es que, a priori quedarse sin coches que vender es una mala noticia, pero tratándose de una empresa tan exclusiva que se dedica a producir coches en tiradas muy limitadas, significa que cada una de las obras de arte sobre ruedas que han concebido han encontrado un hogar.

No solo eso, también implica que hay que ponerse manos a la obra para dar a luz a algo nuevo: “Lanzaremos algo nuevo dentro de un año o un año y medio, y luego abriremos de nuevo la cartera de pedidos”. La buena noticia es que la firma ya está pensando en su siguiente proyecto, la mala es que habrá que esperar hasta 2026 o, seguramente, 2027.

Sin embargo, es algo que tiene lógico, puesto que, como explica el propio von Koenigsegg: “Hacer tandas muy limitadas implica un gran desarrollo, porque todas deben ser diferentes. Y todas deben tener un significado, no ser simplemente lo mismo”.

¿Significa eso que habrá novedades radicales? Parece que por el momento no: los puristas pueden estar tranquilos, porque el fundador y CEO considera que no ha llegado el momento para crear un Koenigsegg eléctrico. Y no es porque no le gusten los modelos de baterías, al menos no solo por eso, el motivo es que no hay mercado para ello, como han anunciado en tiempos recientes otras marcas similares.

“El apetito en el mercado por este tipo de coche, totalmente eléctrico, es extremadamente bajo. Ese es un aspecto. Pero también, he experimentado con coches eléctricos durante muchos años y me encanta su capacidad de respuesta, su suavidad, lo fácil que es vivir con ellos y todo eso”, explica.

De esta manera, no está en contra de aplicar la electricidad en sus hiperdeportivos, pero parece que por el momento siempre acostumbrada por un motor de combustión ya que, sin ello, considera que a los coches les falta algo.

“Pero, después de un tiempo, si eres un entusiasta de los coches, quieres hablar con la bestia, ¿verdad? Quieres tener un diálogo. Es una discusión. Quieres escuchar cómo se siente y en qué estado de ánimo está. Buscas la vibración, el bombeo, el calor, los sonidos, los cambios, todos esos aspectos que lo hacen cobrar vida. Diría que un coche eléctrico es un poco más robótico. Este es un poco más animal”, comenta.

Para explicar la situación establece un paralelismo que pocos se habrán planteado hasta ahora: “Y es un poco como lo que pasó la industria relojera, por supuesto. En los años 70, llegó el reloj de cuarzo y derrotó a los relojes mecánicos analógicos. Pero luego regresaron porque la gente simplemente quería una pieza emocional hecha a mano”.

Además, tiene claro que los hiperdeportivos de combustión siguen teniendo ventajas sobre los eléctricos: “Aquí, también ofrece más rendimiento en circuito que cualquier vehículo eléctrico porque es más ligero. Pero tienes todos esos aspectos de la relojería suiza en forma de coche”.

¿Quieres decir eso que no veremos nunca un Koenigsegg eléctrico? Para nada: “Quizás algún día, quién sabe. Puede que algo suceda. Pero por ahora, estamos contentos con las cosas como están”.

Pero las cosas mejor, paso a paso, así que ahora hay que esperar al siguiente modelo en la dinastía de la compañía que, como mínimo, debería estar en rendimiento por encima del anterior.

Eso significa desbancar al Koenigsegg Jesko, que utiliza un motor V8 a 90º biturbo de 5,0 litros que desarrolla 1.298 CV de potencia si utiliza gasolina, pero que empleando E85 potencia todavía más su rendimiento y llega a los 1.625 CV y 1.500 Nm de par máximo.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España