Se habla mucho del motor 2JZ, pero no podemos dejar en el olvido el 4G63 que utilizó otra leyenda sobre ruedas: el Mitsubishi Lancer Evolution

motor 4G63
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Las leyendas del automóvil no se forjan solas y en la del Mitsubishi Lancer Evolution ha jugado un papel clave el motor que le mueve, el mítico 4G63.

El Mitsubishi Lancer Evolution es un coche mítico en todas y cada una de sus generaciones, una bestia de los rallyes, un icono de la cultura callejera y un “caramelito” para los preparadores, por la facilidad con la que se convertía en una bestia de potencias salvajes. Todo, pero sobre todo esto último, se lo debe a un motor que es mítico: el 4G63.

Dentro de la propia web de Mitsubishi España hay un apartado dedicado a los verdaderos fans de la misma, llamada ‘Legado’ y en la que se habla de modelos míticos de la compañía. Como es lógico, no puede dejarse de lado el Lancer Evolution y, dentro de la breve descripción que se hace del vehículo, hay una referencia al motor que tratamos hoy.

El texto reza lo siguiente: “El Lancer Evolution salió al mercado en octubre de 1992. A partir del chasis ligero y compacto del Lancer, Mitsubishi Motors creó una versión más potente, equipada con un motor 4G63 con turbo e intercooler, que transmitía el par a través del sistema 4WD de tracción total. El motor se modificó para generar 250 CV. Se aumentó la rigidez de la carrocería. Se redujo el peso. Se mejoró la aerodinámica y se optimizó la suspensión. El modelo se ofrecía con asientos deportivos Recaro y volante deportivo Momo. El primer lote de producción se agotó a los pocos días del lanzamiento”.

Esto deja claro que el propulsor que montaba tuvo una importancia enorme, así que vamos a indagar un poco más en profundidad, empezando por su ficha técnica:

  • Configuración: 4 cilindros en línea
  • Cilindrada: 1.997 cc (2.0 litros)
  • Bloque: Hierro fundido (muy resistente)
  • Culata: Aluminio, DOHC (doble árbol de levas a la cabeza), 16 válvulas
  • Aspiración: Turboalimentado
  • Sistema de combustible: Inyección electrónica multipunto
  • Distribución: Correa de distribución
  • Relación de compresión: Variable por generación (de 8.5:1 a 9.0:1 aprox.)
  • Código de motor: 4G63T

Conviene señalar que el 4G63 no se estrenó con el Lancer Evo, si no que ya algún modelo previo de la marca lo montó, motivo por el que básicamente hay dos versiones del mismo:  DOHC y SOHC.

El primero emplea un árbol de levas para las válvulas de admisión y otro distinto para las de escape, mientras que en el segundo es el mismo árbol de levas el que opera ambos tipos de válvulas. Además, el propulsor también se ofreció tanto en versión de aspiración atmosférica (denominado como NA) como en variante con turbo.

Fue la turboalimentada la que se montó bajo el capó de todas y cada una de las generaciones del Evo, desde la primera a la novena, experimentado distintas evoluciones que fueron mejorando su rendimiento de manera paulatina.

El Evo I debutó el turbo TD05H-14G, consiguiendo una potencia de unos 247 CV. Con la llegada del Evo III debutó el TD05H-16G, con mejoras en el turbo que subieron la potencia a los 270 CV. Para la quinta entrega, la electrónica y el intercooler mejoraron, con un ligero aumento de potencia como consecuencia. Para su despedida, la última generación ya rondaba los 290 CV.

Esto, claro está, son cifras de fábrica, pero en cada una de sus iteraciones los preparadores aftermarket consiguieron hacer auténticas maravillas con el motor, que presentaba mucha facilidad para ser modificado y alcanzar rendimientos mucho mayores.

Esto se debía, en gran parte, al bloque de hierro, que permite soportar más presión y potencia sin comprometer la integridad estructural. Por esto, acudiendo a modificaciones relativamente sencillas (inyección, turbo, intercooler, ECU, etc.), podía soportar potencias exageradamente elevadas.

Hablamos de rendimientos que se colocaban en los 400 o 500 CV sin apenas problema, necesitando apenas modificaciones para soportar el aumento; pero ha habido casos más extremos, llegando a casos en los que roza hasta los 1.000 CV, pero para los que sí que es necesario reforzar sus componentes.

El legado del 4G63 es tal, que hace tan solo un par de años el preparador HKS decidió lanzar al mercado una versión moderna del motor. Éste elevaba su cilindrada de 2,0 litros a 2,3 litros, empleaba un bloque de cilindros completamente nuevo con 0,5 mm de diámetro más y una longitud de carrera de 96 mm (originalmente era de 88 mm); montaba pistones forjados con molibdeno de doble capa en la falda y niquelado, las bielas eran nuevas y la relación de compresión del motor era de 9,0 (originalmente 8,8). Su precio de venta es de 1.683.000 yenes, lo que equivale a unos 11.000 euros.

Y no es el único, todavía a día de hoy son muchísimos los fabricantes que producen piezas de todo tipo para preparar el motor 4G63 del Mitsubishi Lancer Evo y aumentar su rendimiento.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España