Si te van los motores grandes, te va a gustar este V8 atmosférico de 10,4 litros que Chevrolet puso en el Camaro COPO

¿Te gustan los motores grandes? Seguro que te encanta el del Chevrolet Camaro COPO 2023: un motor V8 de 10,4 litros y más de 1.000 CV pensado para carreras de drag.
Los motores V8 nos encantan y algunos de los más grandes provienen de los Estados Unidos, donde el tamaño de las cosas nunca es demasiado grande. Ahora bien, pocos casos hay tan extremos como el del Chevrolet Camaro COPO de 2023 con su motor V8 de 10,4 litros y más de 1.000 CV de potencia enfocado a las carreras drag.
La competición automovilística siempre ha sido algo muy seguido en el país de las barras y estrellas y las carreras de aceleración o drag races cuentan con una amplia legión de seguidores durante años. Tanto es así, que Chevrolet decidió crear versiones específicas para ello de alguno de sus modelos que podía comprar cualquier interesado.
Esto era así gracias al programa Central Office Production Order (COPO) -Órdenes de Producción de la Oficina Central-, que permitía crear configuraciones especiales con opciones ‘fuera de carta’ del catálogo convencional de la marca con un enfoque puramente prestacional.

Todo surgió en la década de 1960 y desde entonces se crearon unidades del Chevrolet Camaro, Chevelle y Corvette con motores más prestacionales y combinaciones de transmisión que no eran las habituales. Se trataba de coches pensados para ser usados en circuito y el Camaro COPO de 1969 es uno de los más especiales.
Estas siglas volvieron a asociarse al deportivo americano en 2013, aunque de una forma más radical que ya no estaba homologada para carretera. Ahora se trataba de un coche de competición puro pensado para competir contra los modelos de drag race de Ford y Dodge. Esto resultó en unos motores enormes que no se ofrecían en las versiones de calle, especialmente en el caso del modelo de 2023.
Para esta variante, el fabricante estadounidense quiso superarse en todos los niveles y por ello ideó un coche con tres motorizaciones que daban acceso a distintos escalones de potencia. Por ejemplo, el más humilde montaba un V8 de 427 pulgadas cúbicas con 470 CV, mientras que el siguiente usaba un V8 sobrealimentado de 350 pulgadas cúbicas con 600 CV.

Por encima de estos se situó el motor del Chevrolet Camaro COPO que más sorprendió a todos en su momento y que todavía no podemos olvidar: un V8 atmosférico de 632 pulgadas cúbicas o 10,4 litros, nada menos. Rendía una potencia de 1.004 CV y 1.188 Nm de par, haciendo que este fuera el modelo más potente de la historia del muscle car americano.
Por un precio de 135.900 dólares y tras un depósito de 15.000 dólares para realizar la reserva, cualquiera pudo comprar uno de estos coches nuevo hace dos años, pero no todo era cuestión de dinero. Solo se fabricaron 69 ejemplares y para poder comprarlo había que ganar un sorteo. Solo así podías hacerte con un coche muy diferente al que se suele ver por las carreteras americanas.
En materia de diseño, el Camaro COPO podía contar con vinilos especiales, llantas Weld y neumáticos Hoosier específicos para carreras de aceleración. Además, se caracterizaba por la barra estabilizadora trasera de serie, así como se podía añadir un paracaídas en la zaga para ayudar a parar el coche tras las carreras.

Por supuesto, no era un coche que se pudiera conducir por la calle. Era capaz de cumplir el cuarto de milla en menos de ocho segundos gracias a su gran motor V8 de 10,4 litros, razón por la cual era tan especial en ese momento y lo sigue siendo hoy en día. No por nada se vende usado por precios similares a los que tenía cuando era nuevo o incluso superiores.
Además de esto, otro detalle que hace de esta generación algo más importante que las pasadas es el hecho de que fue el último Camaro COPO fabricado, ya que el propio deportivo se dejó de fabricar en su versión convencional. Así, la unidad 69 fue la que marcó el cierre de esta saga de coches modificados, en referencia al COPO de 1969.
Ese último ejemplar montó el motor de 427 pulgadas cúbicas, el cual fue diseñado de forma simétrica y con la misma arquitectura que se podía ver en el modelo de los años 60. En definitiva, se trataba de homenajear con este broche final la existencia de uno de los deportivos estadounidenses más especiales.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor