Estos son nuestros motores atmosféricos favoritos de los últimos años. En una era dominada por los turbos, son especies en vías de extinción

Motor V6 Busso de Alfa Romeo
Motor V6 Busso de Alfa Romeo
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Son muchos más, pero hemos elegido cinco motores de aspiración natural que ocupan un lugar muy especial en nuestra memoria y que son nuestros motores atmosféricos favoritos.

Los motores atmosféricos cada vez son más difíciles de encontrar en el mercado. Fabricantes como Mazda siguen confiando ciegamente en este tipo de propulsores mientras la mayor parte de la industria hace años que apuesta por los motores con turbo, propulsores que desarrollan una mayor potencia con menos cilindrada y un consumo contenido. En cambio, nosotros seguimos apreciando todo lo que hace especial a los motores de aspiración natural y te traemos cinco ejemplos que así lo demuestran.

Boreham TEN-K

Boreham Ten-K
Boreham TEN-K

Uno de nuestros motores atmosféricos favoritos es el TEN-K de Boreham Motorworks. Hablamos de un propulsor de gasolina de cuatro cilindros en línea capaz de alcanzar un régimen de giro máximo de 10.000 rpm. El bloque es el responsable de propulsar al nuevo Ford Escort RS Mk1 que la compañía presentó a finales del año pasado como continuación del modelo original.

El motor escogido para este restomod del mítico Escort RS Mk1 es un propulsor de cuatro cilindros en línea que ahora alcanza los 2.1 litros de cilindrada. La unidad en cuestión, de aspiración natural, evidentemente, desarrolla 330 CV de potencia, cifra para la cual ha necesitado de un doble árbol de levas accionado por correa que deriva de la competición, componentes internos aligerados y una culata de 16 válvulas con geometría inspirada en la Fórmula 1. Además de potente, también es muy liviano, con un bloque que solo pesa 85 kilos.

Cosworth V12

GMA T.50

Vamos ahora con algo un poco (bastante más) radical. En esta lista hay lugar para propulsores del tamaño de un V12 desarrollado por Cosworth e instalado en un coche muy especial como es el T.50 de Gordon Murray Automotive (GMA). Este espectacular propulsor es responsable de las cifras de potencia, aceleración y velocidad máxima declaradas por el superdeportivo británico.

La base es un bloque de doce cilindros en V de 3.9 litros y aspiración natural que produce unos 700 CV de potencia con un régimen de revoluciones todavía más alto que el del TEN-K de Boreham Motorworks: 12.100 rpm. Para cumplir con la parte eco de la ecuación, GMA equipó este motor con un sistema híbrido ligero (MHEV) de 48 voltios que añade otros 50 CV de potencia adicionales siempre que el conductor los necesite (y la batería tenga carga).

Lexus 1LR-GUE

Lexus LFA
Motor 1LR-GUE del Lexus LFA

Este tal vez sea uno de los más especiales de esta lista con nuestros motores atmosféricos favoritos de los últimos años. Y es que se trata del propulsor 1LR-GUE, bloque que, si no eres un friki de los coches, quizás no te suene, aunque es tan único como cualquiera de los otros. Hablamos del corazón del Lexus LFA, un superdeportivo atmosférico que también está entre los coches con el mejor sonido del mundo.

Como te decía, el motor del LFA es un bloque V10 atmosférico de 4.8 litros desarrollado entre Lexus y Yamaha. De hecho, la división de instrumentos musicales del fabricante de motos se encargó de diseñar un sistema de escape a medida para lograr una banda sonora específica. El motor ofrecía 560 CV y podía acelerar hasta las 9.000 rpm. Una curiosidad de este motor es que podía subir tan rápido de vueltas que en Lexus se vieron obligados a instalar un cuentarrevoluciones digital porque uno analógico no era capaz de seguirle el ritmo.

Mercedes M159

Motor M159 del Mercedes-AMG SLS AMG
Motor M159 del Mercedes SLS AMG

Otro de los motores atmosféricos que nos han marcado es el M159 de Mercedes-AMG. Por el código quizás no te suene, pero, ¿qué pasa si te digo que es el motor empleado por el Mercedes SLS AMG? La firma de la estrella lanzó al mercado en 2010 un superdeportivo inspirado en el mítico Gullwing, pero con un diseño y una tecnología moderna, lo que incluía un motor a la altura de las expectativas.

El elegido fue el M159, un V8 atmosférico que se convirtió en el primer bloque de ocho cilindros diseñado de manera independiente por AMG. La unidad de 6.3 litros producía 571 CV de potencia con 650 Nm de par que, junto a una caja de cambios automática de doble embrague, permitía al SLS pasar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. Más tarde, la potencia del M159 aumentó hasta los 591 CV en las versiones GT.

Alfa Romeo V6 Busso

Motor V6 Busso del Alfa Romeo 147 GTA.
Motor V6 Busso del Alfa Romeo 147 GTARM Sotheby's

Y cerrando esta interesante lista de motores atmosféricos, todo un icono italiano. El elegido en esta ocasión es el famoso V6 Busso de Alfa Romeo, un bloque que permaneció en activo entre 1979 y 2005 equipado en diferentes modelos de la firma milanesa.

Durante esos más de 25 años, los ingenieros de Alfa Romeo evolucionaron el motor V6 Busso hasta alcanzar los 3.2 litros de cilindrada, con una potencia que llegó hasta los 250 CV cuando fue instalado en el Alfa Romeo 156 GTA, con 300 Nm de par. Más tarde, modelos como el Alfa Romeo 166, el 147, el GTV, el Spider y el GT lo acabarían equipando también en una versión con 240 CV de potencia.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España