21 huevos de pascua de diseño automovilístico que nunca habías descubierto

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Aquí tienes 21 detalles de diseño en los que no había caído, desde las líneas de carácter del BMW Z4 al peculiar techo del Nissan Cube.
Los faros del Ford GT que celebran un cumpleaños

Además de rendir homenaje al exitosísimo GT40 de competición, el Ford GT original también fue concebido para conmemorar el centenario de Ford en 2003, aunque llegara a producción un par de años más tarde de lo previsto. Al menos lo hizo con un modelo solvente: en 2006 un Ford GT consiguió alcanzar 500 km/h.
El equipo de diseño incluyó un guiño muy ingenioso: si observas el faro izquierdo, verás que los distintos elementos de iluminación forman el número «100». Eso sí, si miras el faro derecho, pone «OOI», pero hagamos como que esa parte no existe.
Las líneas laterales del BMW Z4

¿Alguna vez te has preguntado por qué el BMW Z4 original tiene esa extraña línea diagonal que cruza las aletas delanteras pasando por los intermitentes? No es algo completamente gratuito: combinada con la línea de carácter que recorre la parte superior de la aleta y la que se extiende a lo largo de los faldones, forma una «Z» en referencia al nombre del coche.
Claro que esto solo funciona si se observa desde el lado izquierdo; desde el derecho aparece una Z invertida, lo que tiene bastante menos sentido. Al menos en 2006 nos iluminó a todos con la siempre espectacular variante Z4 M a la que pudimos echar el guante hace nada para probarla.
La parrilla trasera del Porsche 911 (992)

Las dos luces de freno centrales del actual Porsche 911 son otro detalle que podría parecer diseño por el mero hecho de diseñar. Sin embargo, basta con fijarse en lo que tienen a ambos lados: la parrilla trasera del 911 está formada por dos grupos de nueve lamas verticales. Es decir, dos nueves y, en números romanos, un dos. En otras palabras: 992, el código interno del modelo. O, si tapas una mitad de la parrilla, un nueve y un once. Sí, es un huevo de pascua tremendamente friki y además por partida doble.
El tiburón de Opel

Rebusca en el interior de prácticamente cualquier Opel fabricado durante los últimos 20 años y es muy probable que acabes encontrando un pequeño tiburón de dibujos animados moldeado en alguna pieza de plástico. En algunos modelos está en lugares evidentes, como la base de carga inalámbrica; en otros hay que buscarlo en sitios como la bisagra de la guantera o la parte inferior de los portavasos extraíbles.
La única pregunta es: ¿por qué? ¿Qué tiene Opel de tiburón? En realidad, nada. Todo surgió cuando el diseñador de Opel Dietmar Finger trabajaba en casa en bocetos del entonces futuro Corsa D en 2004. Su hijo pequeño, probablemente decepcionado por la poco emocionante realidad de diseñar un utilitario de gran producción, le sugirió que dibujara un tiburón en su lugar. Y así nació el famoso tiburón de Opel.
Las numerosas siluetas del Willys Jeep en el Jeep Wrangler

Jeep puede presumir perfectamente de ser la campeona mundial de los huevos de pascua automovilísticos, y en ningún modelo son tan abundantes como en el Wrangler, que no deja de recordarte que desciende directamente del Willys Jeep de la Segunda Guerra Mundial.
Dependiendo de la versión, encontrarás siluetas del mítico todoterreno en los serigrafiados del parabrisas, en la palanca del cambio automático y en las llantas. También aparece una al arrancar, en el cuadro de instrumentos, antes de transformarse en un Wrangler moderno. Lo hemos entendido, chicos.
Los altavoces lunares del GMC Hummer EV

Los altavoces de las puertas del renacido Hummer eléctrico muestran algo que, a primera vista, parece un mapa topográfico corriente y moliente. ¿Un guiño a las capacidades todoterreno del enorme eléctrico? Pues no exactamente: en realidad representan el Mar de la Tranquilidad, el lugar donde tuvo lugar el alunizaje de 1969.
Aun así, estamos seguros al 99,9 % de que no puedes ir a la Luna en un Hummer EV. Aunque sí podrías ir a un plató de cine en Nevada. Mmm…
Los faros del Jaguar X-Type inspirados en la aviación

Las marcadas nervaduras del capó y el conjunto de cuatro faros redondos del Jaguar X-Type no eran únicamente un ejercicio de nostalgia estilística. Bueno, en gran parte sí, pero también se diseñaron para imitar las góndolas de los motores del elegante de Havilland Comet, el primer avión comercial a reacción que entró en servicio regular de pasajeros.
Por suerte, eso fue lo único que el X-Type tomó prestado del Comet, ya que Jaguar decidió no reproducir los enormes y desastrosos problemas estructurales del avión.
Los pilotos traseros autorreferenciales del Nissan Leaf

Las largas y estrechas barras que forman los pilotos traseros del Nissan Leaf de tercera generación están divididas en dos grupos: uno de dos barras y otro de tres. Si los interpretas como números romanos, forman literalmente un dos y un tres.
¿Y cómo se dice «dos-tres» en japonés? «Ni-san». Sí, esta es también la razón por la que los coches de competición oficiales de Nissan suelen llevar el dorsal 23. Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Los pedales musicales del Renault Twingo RS

Tuvo que haber algún audiófilo en el equipo que desarrolló la versión Renaultsport del Twingo de segunda generación. No porque llevase un equipo de sonido espectacular, más bien al contrario, sino porque sus pedales incorporaban símbolos inspirados en el mundo de la música: «play» para el acelerador, «stop» para el freno y «pause» para el embrague.
Una idea brillantemente simple. Volkswagen reutilizó el concepto en el ID.3, pero al contar solo con dos pedales, el efecto no resulta tan redondo.
Los cinturones conmemorativos de Volvo

Una idea sencilla y, sin embargo, uno de los mayores avances de seguridad de la historia del automóvil. En 1959 Volvo se convirtió en el primer fabricante en instalar cinturones de seguridad de tres puntos en sus coches, un hecho del que la marca sueca se siente legítimamente orgullosa.
Tanto es así que las hebillas de sus cinturones llevan grabada la inscripción «Since 1959» («Desde 1959»). Un bonito detalle.
El escape con forma de lata de cerveza del Mini R50

Es tarde en el proceso de desarrollo del nuevo Mini diseñado bajo la tutela de BMW. El equipo de diseño, dirigido por Frank Stephenson, acaba de quedarse trabajando hasta altas horas para preparar un modelo de arcilla que debe presentarse al consejo de dirección al día siguiente.
Para celebrar el esfuerzo, se abren unas cuantas cervezas frías en el estudio, hasta que alguien se da cuenta de que se han olvidado de algo esencial: la salida de escape. Stephenson reacciona rápido, arranca la etiqueta de una lata vacía, abre un agujero en uno de los extremos y la encaja en el paragolpes trasero de la maqueta.
Y voilà: una salida de escape que parecía diseñada así desde el primer día y que gustó tanto a los directivos que acabó llegando al modelo de producción.
Las salidas de escape increíblemente frikis del Toyota GT86 y el Subaru BRZ

Como homenaje al Corolla AE86 que lo inspiró, el número 86 aparecía por todas partes en el Toyota GT86 original y en su hermano gemelo, el Subaru BRZ.
El motor bóxer de cuatro cilindros tenía unas cotas de diámetro y carrera de 86 × 86 mm, algo que surgió al desarrollar un motor de 2,0 litros con ambas medidas idénticas. Pero el guiño más friki quizá estaba en las salidas de escape, que tenían exactamente 86 mm de diámetro.
El cuadro de instrumentos aún más friki del Toyota GR86 y el Subaru BRZ

El sucesor del GT86 no redujo en absoluto la dosis de detalles para aficionados a la ingeniería. Puede que el número 86 ya no aparezca con tanta frecuencia, pero Toyota y Subaru dirigieron su entusiasmo hacia otro lugar.
Con la llegada de una instrumentación digital, ambas marcas aprovecharon para diseñarla con la forma de un motor bóxer visto en sección transversal. Incluso incorpora una animación de bienvenida que reproduce el movimiento del cigüeñal y de los pistones. ¡Genial!
Las puertas con forma de cuernos del Lamborghini Miura

A Lamborghini le encantan los toros. Como si no fuera evidente. Ahí está su logotipo y también el hecho de que el Miura iniciara la larga tradición de bautizar sus modelos con nombres de toros de lidia o de razas de toros españolas.
Pero no acaba ahí: visto de frente con ambas puertas abiertas, la forma en que estas se elevan en sus extremos pretende reproducir los cuernos de un toro.
El volante codificado de Hyundai

Entra en prácticamente cualquier Hyundai fabricado en los últimos años y, en lugar del habitual logotipo con la «H» estilizada en el volante, encontrarás una secuencia de cuatro puntos.
¿A qué se debe? No, no es una pausa dramática. En código Morse, la letra H se representa precisamente con cuatro puntos. Esto habría quedado bastante más complicado si BMW hubiera intentado hacer lo mismo.
El diseño obsesionado con los triángulos del Mazda RX-8

El Mazda RX-8 montaba un motor rotativo. Eso ya lo sabes. ¿Y qué tienen de especial los motores rotativos? Exacto: ¡TRIÁNGULOS!
Para dejarlo todavía más claro, Mazda incorporó triángulos por todas partes en el diseño del RX-8. Los encontrarás en los reposacabezas delanteros, en la parte superior del pomo del cambio y, en algunas unidades tempranas, bajo la parrilla delantera. ¡TRIÁNGULOS!
El extraño techo ondulado del Nissan Cube

No vamos a insistir demasiado: el Nissan Cube era un coche raro. El mismo coche con diseño asimétrico y la posibilidad de montar como extra un pequeño parche de moqueta de pelo largo sobre el salpicadero. Algo que, sorprendentemente, Nissan sigue ofreciendo como accesorio oficial para los pocos propietarios de Cube que quedan.
Y luego estaba el revestimiento del techo, moldeado con un patrón de ondas concéntricas. ¿Por qué? Bueno… ¿y por qué nos lo preguntas a nosotros?
Los faros del McLaren P1

Más juegos de diseño basados en los faros, aunque este resulta bastante más evidente que un «100» oculto o una referencia ultrafriki a un avión comercial de los años cincuenta.
El P1 fue el primer McLaren en incorporar unos faros que reproducían la forma del logotipo «Speedmark» de la marca, una tendencia que continúa hasta hoy, de forma más estilizada, en modelos como el Artura.
El botón de arranque con «latido» de Jaguar

Si te subes a un Jaguar moderno, quizá notes que antes de arrancar la retroiluminación del botón de encendido se ilumina y se apaga de forma pulsante para indicar que está listo.
Parece un simple efecto visual, y en cierto modo lo es, pero tiene una explicación más profunda: la frecuencia de ese pulso es de 72 latidos por minuto, la misma frecuencia cardíaca de un jaguar en reposo. Del felino grande y feroz, no del coche.
Los intermitentes del TVR Chimaera diseñados por un perro

Más que un huevo de pascua intencionado, parece una feliz casualidad, siempre que demos credibilidad a una historia posiblemente apócrifa.
La leyenda cuenta que, durante el desarrollo del Chimaera, el inolvidable y bigotudo jefe de TVR, Peter Wheeler, llevó a su pointer alemán Ned a un estudio donde había una maqueta de poliestireno del roadster.
Ned, al parecer confundiendo la maqueta con algún tipo de golosina, le dio un enorme mordisco al paragolpes justo debajo de uno de los faros. A todos les gustó tanto el resultado que acabó refinándose hasta convertirse en las características cavidades de los intermitentes del modelo de producción, así como del relacionado Cerbera.
Ned era, sin duda, un buen chico.
Los faros inspirados en los videojuegos del Mercedes Vision Gran Turismo

Este ejemplo hace un poco de trampa, porque el Mercedes-AMG Vision Gran Turismo es un prototipo, y entrar en el terreno de los concept cars abriría todo un universo de huevos de pascua ocultos.
Aun así, hemos decidido incluirlo porque nos parece realmente genial. Como su nombre indica, el VGT fue diseñado para el programa Vision Gran Turismo de la saga de videojuegos Gran Turismo. De hecho, fue el primer participante, allá por 2013.
Como guiño a ello, cuando se construyó una maqueta a escala real, los alojamientos de los faros incorporaron diminutas reproducciones de los botones X, cuadrado, triángulo y círculo del mando de PlayStation.
