Este Porsche 918 Spyder Coupé es único, nadie sabía que existía y lo encargó el mismísimo Ferdinand Piëch. Ahora sale a la luz

Porsche 918 Spyder Coupé de Ferdinand Piëch.
Porsche 918 Spyder Coupé de Ferdinand Piëch.horsepower_hunters/Instagram.
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Se trata de una versión coupé del Porsche 918 Spyder que desarrolló el departamento Sonderwunsch exclusivamente para Ferdinand Piëch.

Ferdinand Piëch fue uno de los hombres más importantes y que más han aportado a la automoción. Y, si alguien merecía un superdeportivo tan exclusivo como este Porsche 918 Spyder Coupé, era sin duda el fallecido ingeniero alemán que estuvo al frente del Grupo Volkswagen entre 1993 y 2002.

El Porsche 918 Spyder es un referente en la historia de los hiperdeportivos modernos. De hecho, es uno de los integrantes de la Santa Trinidad de los superdeportivos, junto con el Ferrari LaFerrari y el McLaren P1.

Producido entre 2013 y 2015 en una edición limitada de 918 unidades, este hypercar híbrido se diseñó exclusivamente con carrocería tipo roadster y paneles de techo desmontables de fibra de carbono.

Sin embargo, hubo uno con carrocería coupé, la única unidad fabricada en serie con esta configuración, cuya existencia se desconocía hasta ahora que se ha mostrado en el Salon Privé del Reino Unido.

El único Porsche 918 Spyder Coupé construido

El Porsche 918 Spyder Coupé fue un encargo especial para el fallecido presidente del Grupo Volkswagen, Ferdinand Piëch, a cargo de la división especializada Sonderwunsch de Porsche.

Ha permanecido oculto al público durante años y su aparición en el Palacio de Blenheim marca la primera vez que periodistas y coleccionistas de automóviles podrán ver en persona la variante de techo fijo fabricada en la planta.

Como ver en el vídeo de horsepower_hunters en Instagram, la versión coupé del Porsche 918 se diferencia notablemente del roadster estándar. En lugar del habitual techo targa, presenta una estructura de techo integrada y sin juntas.

El exterior está acabado en azul Oxford con detalles en naranja Arancio en contraste, mientras que el habitáculo cuenta con una tapicería de cuero personalizada en naranja mandarina y azul imperial. Curiosamente, los reposacabezas conservan el bordado original ‘918 Spyder’.

Bajo esta carrocería cerrada, la arquitectura mecánica es idéntica a la del 918 Spyder. Es decir, equipa un sistema de propulsión híbrido enchufable que combina un motor V8 atmosférico de 4.6 litros montado en posición central con dos motores eléctricos. La potencia conjunta del grupo es de 887 CV.

Un enorme trabajo de ingeniería adicional

Para la producción estándar del 918 Spyder, Porsche empleó de media 100 horas de trabajo por cada unidad. Pero la construcción de esta variante coupé única requirió un extenso trabajo de ingeniería adicional por parte del equipo de fábrica.

Desde que acabó la producción del 918, su cotización ha aumentado notablemente en el mercado de segunda mano y en subastas, y se ha disparado en los últimos años, sobre todo, las unidades especialmente raras.

Por ejemplo, un ejemplar terminado en Pure Orange vendido en subasta por la asombrosa cifra de 6 millones de dólares a principios de este año.

Al ser un modelo único, certificado de fábrica y encargado por una empresa de gran prestigio, este cupé ocupa un lugar privilegiado en el mercado de los hiperdeportivos.

Una excepción permanente en la historia de Porsche

La repentina aparición del Porsche 918 Coupé de Ferdinand Piëch desafía la capacidad de personalización moderna en fábrica. Actualmente, las marcas suelen limitarse a ofrecer paletas de colores únicas, acabados a medida y materiales interiores personalizados.

Luego están los departamentos exclusivos, como en el caso de Porsche, que cuenta con Sonderwunsch y Porsche Exclusive Manufaktur. Sin embargo, aprobar un cambio estructural fundamental en un superdeportivo de fibra de carbono es una auténtica anomalía en la fabricación.

Esto representa un momento excepcional en el que los principios tradicionales de la construcción de carrocerías se aplicaron a una plataforma híbrida moderna y altamente compleja.

De cara al futuro, las barreras financieras y logísticas para la creación de modelos estructurales únicos son cada vez mayores. La ingeniería necesaria para el futuro buque insignia de Stuttgart probablemente se basará en arquitecturas electrificadas altamente integradas que dejan poco margen para modificaciones puntuales en la línea del techo.

Las estrictas normas de seguridad y aerodinámica actuales hacen que los diseños de carrocería personalizados sean cada vez más prohibitivos en términos de costes. Por ello, este Porsche 918 Spyder Coupé único en azul Oxford probablemente se convertirá en una excepción permanente en la historia de la producción de Porsche.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España