El motor OM 616 del Mercedes-Benz 240D W115 del taxista griego Gregorios Sachinidis consiguió la hazaña del siglo: recorrer 4.580.000 de kilómetros

Mercedes-Benz 240D W115 de Gregorios Sachinidis.
Mercedes-Benz 240D W115 de Gregorios Sachinidis.
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Este taxista de Salónica compró su Mercedes en 1981, cuando ya tenía más de 200.000 kilómetros, y lo conservó durante varias décadas, funcionando perfectamente.

Prácticamente, cualquier Mercedes de la vieja escuela estaba preparado para recorrer cientos de miles de kilómetros, incluso superar sin problemas el millón. Hace unos meses, vimos cómo un Mercedes W123 alcanzaba esa cifra como si nada. Esta vez, el protagonista es un modelo aún más antiguo, un Mercedes W115 de los años 70 que le ha dado la vuelta al cuentakilómetros cuatro veces.

Como sabrás, la marca de la estrella denomina a sus motores diésel con el código OM y un número casi mágico en Affalterbach: el 616. Este bloque de cuatro cilindros diésel ha pasado a la historia por ser 1 de los más fiables y robustos jamás construidos. Casi un motor industrial.

Este propulsor movía la versión 240D del W115, el equivalente al clase E fabricado entre 1968 y 1976, pero también a su sucesor, el mítico W123. El motor OM616 se fabricó entre 1958 y 1983, se trataba de un bloque de hierro fundido, atmosférico y de 2.4 litros.

El protagonista de esta historia es un Mercedes-Benz 240D W115 de 1976 que compró en 1981 Gregorios Sachinidis, un taxista griego de Salónica. Cuando lo compró para ejercer su profesión, ya tenía 220.000 kilómetros y, más de cuatro décadas después, llegó hasta los 4.580.000 de kilómetros.

Una fiabilidad incuestionable y un mantenimiento impecable

Durante años, Sachinidis transportó a miles de pasajeros, incluidos personajes ilustres como el presidente griego o el futbolista alemán Gerd Müller, y participó incluso en misiones humanitarias durante la guerra de los Balcanes.

En total, mientras prestó servicio hasta 2004, este Mercedes-Benz 240D W115 recorrió una distancia equivalente a viajar ocho veces de ida y vuelta entre la Tierra y la Luna. Y en todo ese tiempo, jamás le dejó tirado, el coche siempre funcionó perfectamente, como un reloj.

Es verdad que el W 115 era un coche diseñado para durar mucho tiempo, como todos los Mercedes de aquella época. Utilizaba motores sencillos y muy fiables, y eso hizo que fuera el coche preferido de muchos taxistas.

Pero no basta con que un coche sea fiable para que dure tantos años y recorra esa burrada de kilómetros. También es necesario hacer un buen mantenimiento y Sachinidis jamás escatimó en este sentido.

El taxista griego realizó siempre sus revisiones periódicas que él mismo hacía como mecánico aficionado, siempre utilizó aceites de calidad probados por la marca y respetó escrupulosamente los intervalos de servicio.

A esto se añade un estilo de conducción suave, evitando acelerones innecesarios y frenadas bruscas, cuidando con mimo cada trayecto como si fuera el primero. Todo este cuidado ha permitido aumentar la vida útil del vehículo y mantener un rendimiento óptimo a lo largo de los años.

De las calles de Salónica al museo de Mercedes

Mercedes-Benz 240D W115 de Gregorios Sachinidis.
Mercedes-Benz 240D W115 de Gregorios Sachinidis.

Cuando Mercedes-Benz conoció la historia del Mercedes-Benz 240D W115 de Sachinidis, no dudó en ponerse en contacto con el taxista. Fue en 2004 y la marca alemana le ofreció un trueque: entregarle un Mercedes C200 CDI, totalmente nuevo, a cambio de ceder el mítico W115 240D para su colección. El griego aceptó encantado.

Desde entonces, el viejo Mercedes-Benz 240D W115 se encuentra en el Museo Mercedes-Benz de Stuttgart, donde forma parte de la exposición permanente, como ejemplo vivo de fiabilidad, longevidad y compromiso entre marca y cliente.

Historias como esta invitan a reflexionar: en una época en la que se habla tanto de ecología y cuidado del medio ambiente, cabe preguntarse qué es más ecológico, un vehículo que presta servicio durante más de 40 años o cambiar de coche cada 4 o 5 años.

Del mismo modo, el W115 de Sachinidis ayuda a recordar cómo antes la industria del automóvil fabricaba vehículos para que durasen muchos años, mientras que hoy los coches parecen estar pensados para que duren menos de una década.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España