Tener un Huracán Performante en Nueva York puede ser un quebradero de cabeza

Las autoridades de la ciudad neoyorquina han multado a un propietario del deportivo italiano por exceso de ruido, según una cámara destinada a ese efecto. La multa, de 800 dólares, ha provocado que el dueño demande al ayuntamiento de la ciudad de los rascacielos.
Hay gente para todo, especialmente a la hora de quejarse, que es deporte mundial. Y si no, que se lo digan a Anthony Aquilino, un corredor de seguros de Staten Island, al que la ciudad de Nueva York multó con 800 dólares (719 euros) porque su Lamborghini Huracán Performante se pasó de decibelios, según una cámara de ruido instalada en la ciudad que nunca duerme.
Y es que la llamada capital del mundo es una de las ciudades que utilizan cámaras de ruido para controlar a los coches con escapes ruidosos y le tocó al dueño del deportivo italiano. Merced a esta sanción, Aquilino se ha hartado de esa piel tan fina a la hora de medir los ruidos y ha demandado al Ayuntamiento de Nueva York.
El propietario del Lambo argumenta que su Huracan Performante 2018 es perfectamente legal para circular por las calles neoyorquinas, así que no entiende el motivo del castigo. Después de todo, no es su culpa si las cámaras de ruido de la ciudad no pueden distinguir los ruidos que se generan, ya sean de coches o de personas.
En declaraciones al New York Post, Aquilino reconoció que no le molestan los esfuerzos de la ciudad por "tomar medidas enérgicas contra el ruido", pero sí le preocupa que se multen coches que instalan su escape original sin ser modificado porque, tras recibir la multa, llevó su superdeportivo a un concesionario Lamborghini en Manhattan y le dijeron que era de serie.
Según la penalización, el dueño del Lamborghini “no provocó ni permitió que el sonido total del vehículo superara las restricciones de nivel de sonido”, y “manejó el vehículo de manera normal y razonable”. Y deja una sugerencia para evitar futuras multas: debería dejar de conducir el superdeportivo, algo que sería “indudablemente irrazonable”.
El implicado argumenta que la cámara de ruido se activó mientras “reducía la velocidad y subía por la calle 41”, lo que invita a pensar que la velocidad no fue un factor que provocó el fuerte ruido.
Pero parece que nuestro protagonista tampoco es que sea un angelito porque, aunque la primera multa sí podría ser cierta en esta ocasión en concreto, los registros del sitio web How's My Driving NY apuntan que este deportivo recibió dos multas más el mismo día, por saltarse un semáforo en rojo y por exceso de velocidad en una zona escolar.
Según Aquilino, las multas son de 800 dólares la primera infracción, 1.700 (1.529 euros) la segunda y 2.700 (2.428 euros) la tercera. "¿Cómo puede alguien permitirse eso? Especialmente si la ciudad quiere trasladar estas cámaras a los cinco distritos”, se quejó el damnificado.
El anuncio original de la 'Ley para Detener la Contaminación por Escapes Ruidosos y Excesivos' de Nueva York mencionaba que el objetivo era “aumentar la aplicación de la ley contra los automovilistas y talleres de reparación que modifiquen ilegalmente los silenciadores y sistemas de escape para hacerlos excesivamente ruidosos para los vehículos de motor y las motocicletas”.
Sin embargo, después de que la historia fuera publicada por el New York Post, un portavoz del Departamento de Protección Ambiental de la ciudad emitió la siguiente declaración: “El Código de Ruido de la Ciudad de Nueva York, que establece el límite legal de ruido dentro de los cinco distritos, se aplica a todos los vehículos de motor, ya sean modificados o no”.
Y es que tener un Lamborghini Huracán Performante, que vale cerca de 265.000 euros, puede ser un quebradero de cabeza en la ciudad de los rascacielos. Aunque bien pensado, si te has comprado ese coche, igual no tendrás problemas económicos para pagar multas. ¿O sí?