El Toyota GR Corolla es el único compacto con tracción integral y cambio manual. Su actualización es más rápida en el 0 a 100 km/h gracias a las modificaciones sufridas, entre otras, en su motor G16E-GTS

Toyota GR Corolla
Toyota GR Corolla
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

La actualización 2026 del Toyota GR Corolla introduce mejoras en prácticamente todas sus áreas, pero sigue teniendo una tarea pendiente.

Hay coches que sobreviven en el mercado por lógica y otros que lo hacen precisamente porque desafían cualquier lógica comercial. El caso del Toyota GR Corolla, tras el éxito de su hermano pequeño, el GR Yaris, es uno de los segundos: en una marca orientada a la eficiencia apareció un compacto radical que no ha dejado de evolucionar, perfeccionando su fórmula hasta el punto actual.

Bajo la carrocería de un compacto pensado originalmente para acoger un sistema híbrido y el uso diario, se esconde un motor de tres cilindros turboalimentado, 300 CV, tracción integral y, todavía, un cambio manual de seis velocidades. La actualización correspondiente a 2026 no cambia esa receta, pero sí introduce una serie de modificaciones destinadas a hacer sea más rápido, más consistente y también más resistente cuando se conduce con intensidad.

Los medios estadounidenses ya han podido echar el guante al hot hatch y, por lo que cuentan, están encantados con el resultado.

Car and Driver se puso a los mandos del GR Corolla Premium Plus con cambio manual, que fue capaz de acelerar de 0 a 60 mph (96 km/h) en 4,2 segundos, convirtiéndose en el GR Corolla manual más rápido que ha probado la publicación. La mejora frente al modelo anterior es de nada menos que 0,7 segundos, mientras que para alcanzar las 100 mph (161 km/h) empleó 10,7 segundos, frente a los 11,4 segundos del modelo precedente.

El protagonista de buena parte de esta evolución continúa es el conocido motor G16E-GTS, un pequeño bloque de gasolina de 1,6 litros y tres cilindros que desarrolla 300 CV a 6.500 rpm y 400 Nm de par máximo a 3.250 rpm. Se trata de un propulsor turboalimentado que, pese a su reducida cilindrada, consigue una potencia extraordinariamente elevada. Si esto ya es raro, la combinación con el cambio manual de seis relaciones y el sistema de tracción integral GR-Four le convierte directamente en un unicornio.

La clave de la mejora no está en un incremento de potencia, porque mantiene el mismo rendimiento que antes, si no en conseguir que esos 300 CV puedan utilizarse de una manera más consistente.

Prueba del Toyota GR Corolla
NATHAN LEACH-PROFFER

Toyota ha introducido una segunda entrada de aire destinada a reducir la temperatura del aire de admisión cuando el motor trabaja bajo carga, modificación que permite reducir la temperatura de admisión en unos 47 grados Celsius de media. Y la prueba parece respaldar la eficacia de la medida: el coche alcanzó las 140 mph (225 km/h) 2,5 segundos antes que el modelo anterior.

Es un detalle importante en un motor como el G16E-GTS, porque necesita trabajar con una presión de sobrealimentación elevada para alcanzar los 300 CV, así que la gestión térmica resulta especialmente importante cuando se encadenan aceleraciones fuertes o se conduce durante mucho tiempo a un ritmo elevado.

Otro aspecto en el que se ha trabajado ha sido en el chasis. Toyota ha añadido casi 14 metros de adhesivo estructural a la carrocería para incrementar la rigidez del conjunto ha incorporado nuevos muelles de rebote y ha llevado a cabo una puesta a punto específica de la suspensión trasera: los muelles son un 20 % más firmes, mientras que la barra estabilizadora trasera es aproximadamente un 16 % más blanda. El objetivo es mejorar el apoyo y la estabilidad sin convertir al GR Corolla en un coche excesivamente incómodo en carretera.

El sistema de tracción integral GR-Four continúa sin cambios,  pero el cambio manual, que es uno de sus aspectos más únicos, también ha sido objeto de mejoras.

La publicación destaca especialmente el tacto del embrague, cuyo accionamiento resulta más preciso y está mejor preparado para soportar lanzamientos repetidos. En sus pruebas, la revista utilizó un régimen de unas 4.500 rpm para iniciar la arrancada y, después de dos cambios de marcha, consiguió los 96 km/h en 4,2 segundos. El cuarto de milla lo completó en 12,8 segundos a 108 mph (174 km/h).

Y, si acelerar se le da bien, frenar también. Registró una distancia de 47 metros desde 70 mph (113 km/h) hasta detenerse, y lo más significativo es que consiguió mantener una gran consistencia después de seis frenadas consecutivas: la diferencia entre la mejor y la peor fue de apenas 2 pies, es decir, unos 60 centímetros. Esta fiabilidad se deriva de un equipo de discos ventilados de 14 pulgadas delante y de 11,7 pulgadas detrás, junto con neumáticos Michelin Pilot Sport 5 de medida 235/40 R18. 

A pesar de las mejoras, parece que hay un elemento que sigue siendo su tarea pendiente: la temperatura. Aunque el nuevo sistema de admisión ayuda a controlar el calor que llega al motor, se registró un aviso de sobrecalentamiento del sistema de transmisión después de seis aceleraciones.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España