Y si me compro un clásico y no lo muevo, ¿qué le pasaría?

Aunque tengas una lona para cubrir tu coche, dejarlo en la calle lo deteriorará más con el tiempo.
Aunque tengas una lona para cubrir tu coche, dejarlo en la calle lo deteriorará más con el tiempo.

Comprar un clásico y guardarlo con la idea de que se revalorice puede parecer buena idea, pero puede acabar muy dañado si no tienes en cuenta algunos factores.

En muchas ocasiones hemos hablado de coches que se han guardado durante años y que han salido a la venta con muy poco kilometraje, lo que ha hecho que se vendan por un precio mayor. Especialmente es así con los coches clásicos, con modelos que pueden aumentar su valor así. Ahora bien, ¿qué le pasaría a un clásico si no lo mueves? 

Si bien la idea de comprar un clásico y guardarlo puede parecer atractiva, hay que tener en cuenta muchos factores. No es lo mismo guardar un coche que preservarlo. De ahí la diferencia entre un ‘barn find’ -o encontrar un coche en mal estado y debajo de una gran capa de suciedad- y una verdadera cápsula del tiempo. 

Un ejemplo de la buena conservación de los coches lo encontramos en los museos de fabricantes como Porsche o Mercedes, o quizás en el conocido Petersen de California (EEUU). No se trata de vehículos aparcados en un lugar y desatendidos, sino que se encuentran en un entorno muy controlado. De hecho, esa es la clave que no hay que olvidar. 

Lo primero que hay que hacer es no dejar el coche a la intemperie, obviamente, pero este solo es el primer paso. No vale cualquier lugar cubierto para conservar un automóvil, sino que es conveniente que cuente con temperaturas suaves y constantes, sin demasiada humedad. Asimismo, si va a guardarse mucho tiempo, es mejor que muchos fluidos sean drenados para evitar que creen corrosión

Junto a esto, es recomendable que al menos se haga alguna limpieza superficial de vez en cuando, aunque también puedes meter el coche en una burbuja que lo aísla del aire del exterior. Esto es algo que se hace en algunas valiosas colecciones de clásicos y deportivos para preservar aún mejor el vehículo. 

Lo cierto es que nunca se toman suficientes prevenciones a la hora de conservar un coche clásico o cualquier vehículo en el tiempo. Lo ideal es guardarlo en un lugar cubierto, el cual cuente con temperatura climatizada que no seque las gomas o cree humedad. También es recomendable elevar el vehículo para que los neumáticos no se deformen. 

Por otra parte, hay que tener en cuenta cada detalle, como el hecho de que las alfombrillas no estén mojadas si el coche se ha conducido antes en un día lluvioso, para que no acabe creando moho o dañe algún componente. Además, tampoco es mala idea usar algún tipo de repelente de roedores, ya que pueden aparecer y acaban dañando el cableado interno o el interior. 

Por supuesto, un lugar sin humedad y con climatizador ya te salvará de muchos problemas, pero tomar más precauciones puede asegurar la conservación del coche en el tiempo. De no hacerlo, pueden ocasionarse daños importantes en el vehículo que, aunque se trate de un automóvil sin apenas kilometraje, pueden echarlo a perder por completo. 

Un ejemplo de esto lo tenemos en la colección de coches del Sultán de Brunéi, conocida por contar con multitud de deportivos extremadamente valiosos e incluso únicos, especialmente creados para la colección. El valor de los integrantes de ese garaje puede ser de varios millones, pero es mucho menor del que debería. 

La razón no es otra que la mala conservación que se ha llevado a cabo. Brunéi es un lugar con un clima muy húmedo y el garaje de la colección no parece cumplir las condiciones idóneas. Prueba de ello son las fotos que han surgido ocasionalmente de algunos de los vehículos, que presentan moho y otros desperfectos a pesar de haber tenido poco uso. 

Por esto, si vas a guardar un clásico, debes tener en cuenta muchos factores si no quieres quedarte sin inversión y sin disfrutar el coche. Aun así, por muchos cuidados que sigas a la hora de guardarlo, eso no quiere decir que el vehículo vaya a permanecer en el estado exacto que tenía cuando era nuevo. Al fin y al cabo, el tiempo pasa para todos y poco se puede hacer contra él. 

Incluso en un entorno muy controlado, algunos componentes se pueden deteriorar con el tiempo e incluso los fluidos que no se hayan drenado perderán propiedades y pueden causar daños. En muchas ocasiones, un automóvil puede sufrir más daño por no ser conducido que por ser utilizado con asiduidad. Un uso esporádico y cuidadoso suele ser una alternativa más aconsejable. 

Por supuesto, conducir en carretera abierta un coche que cueste varios millones de euros da respeto, pero los coches están para conducirlos y es una pena no disfrutarlos, arriesgando que acaben deteriorándose antes de tiempo por estar en un garaje durante años. Aun así, la decisión depende de cada uno... 

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor