De "La oveja, Carlos", al "Dear God" de Vatanen: frases de competición que dejaron huella en el mundo del motor

La competición nos deja momentos memorables y también frases que han pasado a la historia del mundo del motor. Estas son algunas de las más recordadas.
El mundo del motor está lleno de grandes momentos. Coches deportivos y convencionales que hicieron historia, momentos de competición que nadie olvidará y avances que han marcado un antes y un después. También nos ha dejado algunas frases célebres que han dejado huella y estas son algunas de las más especiales.
Muchas de las frases más recordadas provienen del mundo de la competición, donde personajes relevantes han dejado expresiones que han sido recordadas con el paso de los años, en ocasiones relacionadas con momentos destacables de las carreras. Todas ellas han dejado una huella imborrable en el mundo del motor.
“No deberían habernos dejado correr”, Colin McRae

En el Rally de Portugal de 1997, se dio una escena que parecía sacada de la época de los míticos Grupo B de los años 80. Miles de aficionados estaban situados a los bordes de la carretera durante el tramo, incluso invadiendo la vía para apartarse a escasos metros de los coches de rally.
Por supuesto, aunque la imagen era espectacular, el peligro era evidente por el enorme riesgo de atropello que estaba presente. Por ello, Colin McRae lo dijo claro tras competir: “No deberían habernos dejado correr”.
“H*****, la oveja”, Luis Moya

La suerte de Carlos Sainz en los rallies no siempre ha sido la mejor y a veces ha estado acompañada de alguna frase célebre de su copiloto, Luis Moya. Todo el mundo conoce el “Trata de arrancarlo, Carlos” del momento en el que el español perdió el Mundial de 1998, pero en 1997 se dio otro momento memorable.
En el Rally de Nueva Zelanda, el madrileño atropelló con su Ford Escort a una oveja que se situó en medio de la carretera a más de 180 kilómetros por hora, lo que fue seguido de la frase “H*****, la oveja”. Por suerte, no hubo ningún accidente grave, pero esto le costó al piloto la que iba a ser su segunda victoria de la temporada y se tuvo que conformar con el segundo lugar.
“Oh, Dear God”, Ari Vatanen y Terry Harryman

En el Rally de Manx de 1983 se vivió uno de los momentos más memorables de Ari Vatanen. Junto a su copiloto Terry Harryman y a los mandos de un Opel Manta 400, el piloto finlandés estaba volando en el tramo mientras llevaba el coche al límite. Sin embargo, dicho límite estuvo muy cerca en una ocasión.
En un tramo rápido, Vatanen toca el muro y pierde levemente el control del coche, pero logra recuperarlo justo antes de pasar por una estrecha puerta. Momentos después, su copiloto expresa la icónica frase “Oh, Dios mío”. Y no es para menos, ya que una reacción algo más lenta a la pérdida de control habría terminado en desastre.
“Si no vas a por un hueco que existe, ya no eres un piloto”, Ayrton Senna

Es una de las grandes frases del mundo del motor, dicha por el que muchos consideran el mejor piloto de Fórmula 1 de la historia. No cabe duda de que Ayrton Senna marcó un antes y un después con una calidad de pilotaje muy superior a la de la mayoría de sus rivales. Sin embargo, su estilo de conducción agresivo a veces le hizo chocar con otros monoplazas, incluso con su compañero.
Sobre estos incidentes le preguntó Jackie Stewart en una entrevista en 1990, donde le señaló que había tenido más choques en los últimos años que muchos campeones en toda su carrera. Ante esto, Senna dijo: “Siendo un piloto, estás en riesgo todo el tiempo y ser un piloto significa que estás compitiendo con otra gente y si ya no vas a por un hueco que existe, ya no eres un piloto”
“Sabía que iba a frenar. Tiene mujer y dos hijos en casa”, Fernando Alonso

La temporada 2005 de Fórmula 1 nos dio momentos memorables con Fernando Alonso y Michael Schumacher como protagonistas. El alemán era extremadamente fuerte, pero el joven piloto español contaba con un buen coche y con muchas ganas de hacerse con la victoria. Eso nos dio momentos como el del GP de Japón, donde Alonso pasó a Schumacher en la curva 130R a fondo.
El movimiento fue espectacular y el piloto asturiano fue preguntado sobre ello en la rueda posterior. Ante ello, lo dijo claro: “Sabía que iba a frenar. Ya sabes, tiene mujer y dos hijos en casa”. Esa mentalidad es la que llevó al de Renault a convertirse en el Campeón del Mundo más joven de la historia aquel mismo año.
