El precio de la gasolina empieza a ponerse complicado: sube sin hacer ruido, y ya está tan cara como hace un año

Llenar un depósito medio de 55 litros de diésel a día de hoy cuesta casi un euro más que enero de 2024. El de gasolina, casi dos euros más que por estas fechas.
Así, sin hacer ruido, pero empezando a escocer el bolsillo, la gasolina y el diésel vuelven a exigir protagonismo como ya lo hicieran en 2022. Y ya te puedes imaginar que no te vamos a hablar de una bajada de precios sino más bien todo lo contrario porque sí amigos, amigas, este incremento va a colocar los carburantes casi tan caros como hace un año.
¿Cuántas veces habremos hablado de subida de precios y cuántas de bajada? Por desgracia, ganan las primeras por goleada. Dicen los que entienden que los motivos son de distinta índole como los impuestos. Hace escasos días que el Gobierno estaba preparando un decreto ley para el impuestazo del diésel. Pues hete aquí el primer aviso. En Semana Santa es probable que llegue otro más gordo.
Otros factores que invitan al encarecimiento de precios son el del coste de la materia prima y de la logística, los márgenes brutos, su cotización específica (independiente al petróleo), y la evolución del crudo. Además, esas variables en su cotización precisan de un periodo de ajuste, con lo que no son automáticas a la hora de coger la manguera del surtidor.
Si nos ceñimos a la tarifación, vemos que el precio de la gasolina y el diésel ha aumentado cerca de un 2% en la última semana y media. De esta manera, ha llegado a los máximos desde el pasado verano y ha sobrepasado el precio del gasoil y la gasolina de enero de 2024.
El gasóleo, para ser concretos, ha aumentado un 1,9% respecto hace 12 días, alcanzando el precio de 1,499 euros, el más elevado desde el verano de 2024, según reflejan los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea.
Si nos fijamos en el precio medio del litro de gasolina también se produce un encarecimiento, ya que ha subido un 1,29% respecto a cómo estaba hace 12 días, alcanzando un precio de 1,571 euros, superando el máximo que llegó en agosto del pasado año.
Esta tendencia al alza empezó a dibujar la subida en el gráfico de precios a finales del 2024. En este inicio de año sigue elevando la curva. De esta manera, se acumula un incremento del precio para el diésel y la gasolina del 4,67% y 3,76% respectivamente.
Ya sabemos que las tarifas de los carburantes fluctúan constantemente, pero en este caso las cifras son chocantes porque a mediados de octubre del año pasado, el precio de la gasolina había bajado un 8,9%. Y en el caso del diésel, había disminuido un 9,2%, desde que ambos experimentaron una serie de descensos en julio de 2024.
Visto lo visto, vamos a lo importante. ¿Cuánto te va a costar llenar un depósito que tenga una media de 55 litros de diésel? En la actualidad serán unos 82,44 euros, casi un euro más que enero de 2024, que tenía un coste de 81,62 euros. ¿Y el de gasolina? Pagarás alrededor de 86,4 euros, casi dos euros más que por estas fechas el año pasado, cuando el precio era de 84,42 euros.
La diferencia es más importante con el gasóleo, ya que el precio medio del litro del diésel ya ha rebasado los niveles previos al estallido de la guerra de Ucrania. En febrero de 2022, al inicio del conflicto, era de 1,479 euros el litro. No es tan sangrante con la gasolina, que se mantiene cercano al que tenía en ese momento de 1,591 euros el litro.