BMW reorganiza su departamento de diseño: esto es lo que podemos esperar sobre su futuro

Hablamos con Adrian van Hooydonk de la reorganización del departamento de diseño de BMW y lo que podemos esperar de la firma alemana en los próximos años. ¿Se acabó el carácter polarizante de la estética de la firma de Múnich?

El departamento de diseño de BMW está pasando por una fase de reestructuración, pero es posible que te estés preguntando en qué va a resultar todo esto. Para que salgas de dudas, esto es lo que podemos esperar del futuro del diseño de BMW.

Texto original de Jason Barlow 

Para recapitular, el destino del diseño está ahora principalmente en manos de dos personas. El nuevo diseñador Max Missoni, antiguo diseñador de Volkswagen, Volvo y, más recientemente, Polestar. Se encargará de los coches de lujo y de tamaño medio superior, incluido lo que la empresa haya planeado para Alpina. 

Por otro lado, Oliver Heilmer, anteriormente jefe de Diseño de Mini, también tiene un nuevo cometido. Ahora supervisará los BMW compactos y de tamaño medio, así como la División M. Eso sí, hay más novedades.

Haciendo hincapié en la creciente importancia del color, los materiales y el acabado, la recién llegada Claudia Braun se encarga ahora del CMD de todas las marcas. El jefe de diseño de Rolls-Royce, Anders Warming, asume la dirección de Designworks y diseño avanzado, puesto que ahora ocupa Domagoj Dukec.

Finalmente, Hampf asume el control del diseño de Mini, mientras que Christian Bauer, responsable del área digital y UX, sigue en su puesto. ¿Qué significa todo esto?

“Estamos reforzando y ampliando nuestro equipo directivo. Lo que no es habitual”, explica a Top Gear Inglaterra Adrian van Hooydonk, Vicepresidente de Diseño de BMW

“Normalmente, la reorganización consiste en adelgazar y hacer las cosas más eficientes. Se habrán dado cuenta de que hemos creado algunos puestos nuevos en la organización, y dos personas nuevas -o relativamente nuevas- ocupan algunos puestos directivos de primera línea en mi equipo”, añade.

Por supuesto, los observadores críticos huelen a chamusquina. Puede que BMW haya vendido 2,25 millones de coches en 2023, pero la trayectoria de su diseño sigue redefiniendo la palabra “polarizante”. Van Hooydonk sabe que BMW, más que la mayoría de las marcas, tiene tantos fans como compradores. 

A la gente le importa de verdad y esto conlleva una capa extra de responsabilidad. La empresa sigue superando los límites, pero quizás las cosas se le han ido un poco de las manos a medida que la gama de productos se ha ido ampliando.

El enorme XM es un fracaso, por no decir otra cosa, mientras que el Serie 7 desacredita deliberadamente las sagradas restricciones del diseño de los grandes coches. Mientras tanto, los prototipos Neue Klasse sugieren una vuelta a las superficies nítidas y al modernismo sutil que ayudaron a encumbrar a BMW en los años setenta y ochenta.

Ahora bien, ¿se trata todo esto de un mea culpa del jefe de diseño de la empresa? No exactamente, porque hay otros factores importantes en juego.

Creo que dará a todos una nueva perspectiva y una nueva energía para la próxima generación”, afirma Van Hooydonk. “El diseño de coches es hoy mucho más complejo que hace 20 años. Me pareció que la estructura que teníamos estaba probablemente a punto de sobrecargarse con esa complejidad. Por eso ideamos esta nueva estructura, probablemente inusual en el sector”.

“El volumen de trabajo fue el detonante. La carga de trabajo y el panorama competitivo me llevaron a pensar que era un buen paso. No es habitual en los grandes fabricantes, pero no me sorprendería que otros siguieran su ejemplo. Nadie se ha visto obligado a dejar su puesto ni a ocupar uno nuevo”, añade.

Missoni, por supuesto, abandonó recientemente Polestar. Su marcha fue en paralelo a la dimisión del CEO Thomas Ingenlath. Puede que se diera cuenta de lo que estaba pasando, o que estuviera pensando en cambiar de aires.

Serendipia o no, tiene un sólido historial y una visión clara, por lo que es un gran fichaje. “Max es muy sensato, modesto, pero también es un diseñador muy, muy apasionado que se preocupa por los detalles. Ha demostrado que puede diseñar personajes fuertes que no son excesivamente complicados. Todas estas cosas me atraen”, señala Van Hooydonk.

Heilmer ha hecho un trabajo estelar en Mini y este ascenso a BMW demuestra la fe de la empresa en él. En este contexto, el traslado de Dukec a Rolls-Royce y el de Warming a Designworks les vendrá bien a ambos, pero seguramente les saca de la carrera por suceder a Van Hooydonk. Ahora, inevitablemente, pensará en su legado y en la mejor manera de asegurarlo.

“Nuestra intención sigue siendo que de esos dos equipos salgan productos que encajen para el cliente”, asegura. Es mi deber garantizar que BMW siga siendo una marca global con una línea de diseño reconocible”. La nueva configuración podría crear tensiones o discusiones, pero para eso estoy yo aquí. Nada sale por la puerta sin que yo lo vea” apunta.

“Con el aumento de la competencia en todos los segmentos, es más importante centrarse en sacar el mejor producto que en garantizar que todo sea una familia de diseño limpio. Ante todo, quiero que los equipos produzcan coches ganadores”, menciona.

“[La Neue Klasse] supone un gran cambio con respecto a donde estábamos, es como si nos saltáramos una generación. Max no influirá en eso, pero estamos trabajando en coches para 2029 y 2030, coches en los que él y Oliver influirán”, detalla.

“No queremos que se convierta en una fórmula que sólo imprime BMWs de diferentes tamaños. No contratamos a Max Missoni para conseguir el diseño de Polestar aquí, no es lo que queremos, tampoco es lo que él quiere”, comenta.

Así, Van Hooydonk añade que la idea es que se dé una adaptación y una diferenciación en materia de diseño, pero quizás de otra manera: “queremos que se adapte a BMW y le daremos tiempo para que lo haga. Animo a la diferenciación, pero eso sucederá automáticamente con Max y Oliver”. ¿Cuáles serán los resultados? No tardaremos en descubrirlos.

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