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Así es el Bugatti Type 57SC Atlantic

Newpress

En la actualidad sólo quedan tres en el mundo

Sólo hay tres en el mundo. Uno está expuesto en el museo Guggenheim de Bilbao en la actualidad (ha sido prestado para la ocasión por el Mullin Automotive Museum de California).; el segundo es propiedad del diseñador de moda Ralph Lauren; y el tercero es una reconstrucción del original que compró el banquero Victor Rotschild. Este es el Bugatti Type 57 SC Atlantic. 

Pero para que conozcas esta joya hay que ponerse en pie. La vamos a desmenuzar para que disfrutemos todos de las maravillas de este vehículo tan exclusivo. Estuvo en producción entre 1934 y 1939, y tan sólo se fabricaron cuatro unidades en esos años. 

Bugatti Rotschild Atlantic

En la tercera década del siglo XX, la firma francesa lanza el Bugatti Type 57. Este modelo fue la base para infinidad de modelos, con potencias de entre 135 y 200 CV, y velocidades que podían superar los 200 km/h. Incluso hubo una versión de competición, el Type 57G “Tank”, pero el más reconocido es el que recibe el apellido Atlantic, uno de los coches más caros del mundo. 

Jean Bugatti, el hijo de Ettore, coge la batuta de la firma al comienzo de los años 30 y decide darle un toque moderno a la empresa para adaptarse a los nuevos tiempos. Con el Type 57, Jean crea un modelo que serviría como base para infinidad de variantes. Se convirtió en el vehículo con mayor producción en la historia de Bugatti (se estima que fueron alrededor de 800 coches hasta 1940).

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Apasionante historia

El Type 57SC Atlantic siempre estará el primero de la lista. Creado sobre la base del Type 57S, el Atlantic contaba con una carrocería de aluminio y una aleta dorsal que se convertiría en el signo distintivo de la marca. También lo sería la parrilla en forma de herradura o su diseño art decó que le daba ese toque tan característico.

Originalmente el modelo se llamó Aéro Coupé, pero tras la muerte del aviador Jean Mermoz -amigo de Jean Bugatti- en un vuelo transatlántico, la denominación se cambió en su honor a “Atlantic”.

Bugatti Type 57SC Atlantic

El Bugatti Type 57SC Atlantic equipaba un motor de ocho cilindros y 3.3 litros sobrealimentado, una unidad capaz de desarrollar 200 CV de potencia y alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h. Algo impensable para la época en que se fabricó.

De las cuatro unidades fabricadas, la primera se ensambló en 1936 y se entregaría al banquero británico Víctor Rothschild. Originalmente se montó con un motor de aspiración natural y es el único que no se encuentra en su estado original. Esto es debido a que en los años 50, ya en manos de su segundo propietario, sufrió un accidente en un paso a nivel que acabó con el vehículo destrozado.

En los últimos años, el coche ha sido restaurado, pero no se han podido utilizar piezas originales en su totalidad, por lo que muchas han sido fabricadas de nuevo, lo que le resta cierta originalidad al modelo.

La tercera unidad se entregó en 1937 en Francia a Jacques Holzschuch y el cuarto Type 57SC Atlantic, el último de la serie, se completaría en 1938 y se entregaría a su primer propietario, el británico R.B. Pope. En la actualidad, este ejemplar pertenece al diseñador de moda Ralph Lauren, y es uno de los más caros que se conservan.

No nos hemos olvidado del segundo Bugatti Type 57SC Atlantic, el producido en 1937 en color negro y conocido como “La Voiture Noire”. Este era el coche personal de Jean Bugatti, un vehículo de exhibición que jamás llegó a estar registrado a nombre de un propietario privado y que es el único del que se desconoce su paradero. De hecho, lleva desaparecido unos 80 años.

El coche fue entregado como regalo al piloto Robert Benois en 1937 por ganar las 24 Horas de Le Mans, aunque lo acabaría devolviendo a la fábrica. El fallecimiento de Jean y el estallido de la Guerra acabaron por provocar su desaparición.

En la actualidad se desconoce qué fue del segundo Type 57SC Atlantic. Hay voces que afirman que lo mandaron lejos de la zona de guerra para salvaguardarlo y otros que aseguran que fue destruido tras la invasión Nazi. Sea como fuere, si finalmente aparece, se estima que tendrá un valor de unos 120 millones de euros, el coche de producción más caro del mundo.

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