Recordando al pionero: un homenaje al Mercedes Clase C, el coche que lo cambió todo

Mercedes Clase C 202

El Mercedes Clase C de primera generación se lanzó al mercado hace algo más de 30 años. Por ello, hoy recordamos como era aquella berlina alemana.

El año 2023 marca el aniversario de un coche muy especial para Mercedes, un modelo que ha gozado de una gran popularidad desde que llegó al mercado. Se trata del Mercedes Clase C, una berlina que supera la treintena y que tuvo un papel realmente importante para la firma alemana.

A principios de la década de 1990, el Mercedes 190 (W201) ya era considerado un éxito, pero los tiempos estaban cambiando con rapidez y cada vez llegaban coches más modernos al mercado. Por supuesto, una firma premium no podía quedarse atrás, así que en Stuttgart se pusieron a trabajar en otra berlina de tamaño menor al del Clase S, pero con todas las claves que definían a la marca.

De esta forma, nació en 1992 el modelo de la serie 202, que sería bautizado como Mercedes Clase C. A partir de él, empezaría a cambiarse la denominación de los futuros coches de la compañía, que solían nombrarse con números. Ahora, se utilizaría una letra y un número que haría referencia al cubicaje del motor, algo que se mantiene hoy en día.

Sin duda, este fue un cambio importante, pero el coche en sí tenía más detalles interesantes. Por ejemplo, su diseño, que se caracterizaba por un estilo elegante y moderno. Se conformaba por líneas angulosas, pero ya mostraba un aspecto más redondeado que el de su predecesor. Con esto, el exterior estaba al día, pero era el interior lo que más evolucionó.

En comparación con el 190, el interior del Mercedes Clase C era mucho más espacioso, sin que el coche fuese mucho mayor. Esto se logró con la recolocación del motor, ejes y la transmisión. Además, también se cambió de sitio el depósito de combustible, el cual sería ahora de plástico, para lograr una mayor ligereza.

Con todo esto, esta berlina ganó mucho en habitabilidad, pero también mejoró en frentes como la comodidad de los ocupantes. Esto fue así gracias a una suspensión de doble horquilla delante y multibrazo detrás, partiendo esta última de la que usaba el 190. Esto se unió a una nueva configuración de muelles y amortiguadores, lo que repercutió en la comodidad y el manejo.

Esquema del Mercedes Clase C 202

Ahora bien, una de las áreas en las que más se trabajó con este modelo fue la seguridad. Por ejemplo, se mejoró el comportamiento en impactos frontales y traseros, así como se trabajó en los laterales mediante una estructura tubular que reforzaba las puertas. Esto, junto a unos asientos también reforzados y diseñados para transmitir la fuerza del golpe, supuso un gran cambio.

De esta manera, el Clase C llegó en 1993 con siete motores: tres diésel y cuatro de gasolina. En cuanto a los de gasolina, las potencias oscilaban entre los 122 y los 193 CV, correspondiendo esta última cifra al C 280, que usaba un motor de seis cilindros en línea. Los diésel, por su parte, ofrecían entre 75 y 113 CV de potencia.

Así, quien quisiera comprar una unidad de este modelo en 1993 tenía donde elegir en las motorizaciones, así como en los acabados, con cuatro niveles disponibles. El primero era el Classic e incorporaba elementos como airbag del conductor, dirección asistida, cierre centralizado y ABS. Por encima estuvieron el Esprit, el Elegance y el Sport.

A fondo: versiones AMG y victorias en el DTM

Mercedes-Benz C 36 AMG

Por supuesto, este último nivel tenía el carácter más deportivo y se caracterizaba por una suspensión 25 mm más baja, neumáticos más anchos y unas nuevas llantas. Ahora bien, la verdadera deportividad la trajeron las versiones firmadas por AMG, que no tardaron en llegar.

Por ejemplo, el C 36 AMG llegó en 1993 y tomaba como base el acabado Sport. Aquí, el motor seis cilindros de 2,8 litros se mejoró hasta los 3,6 litros y recibió componentes como nuevos pistones y un mayor índice de compresión. Así, la potencia aumentó a los 280 CV y todo se envolvía en una apariencia más deportiva, con detalles como una suspensión 10 mm más baja.

Mercedes Clase C en el DTM

Aun así, esta no fue la única versión deportiva disponible de esta berlina. Tras venderse 5.221 unidades de dicha variante, allá por 1997 llegó el C 43 AMG, con 306 CV. Sin embargo, el tope llegó en 1998 con el C 55 AMG, que firmaba la friolera de 347 CV de potencia.

Sin duda, las prestaciones siempre estuvieron ligadas al Mercedes Clase C, que además firmó varias victorias en el DTM en la década de 1990. Con Klaus Ludwig al volante, este modelo llegó a lo más alto del campeonato de 1994, así como venció en 1995 con Bernd Schneider, quien también llevó a este coche a la victoria en el International Touring Car Championship de ese año.

En definitiva, este coche supo estar a la altura de su predecesor y así se mantuvo con los años, sumando variantes de carrocería como la familiar y diversos cambios. Por ejemplo, recibió diversos ajustes estéticos y de equipamiento, así como motorizaciones V6 y variantes como el C 250 Turbodiesel de 150 CV. 

Versiones del Mercedes Clase C 202

De esta forma, el Mercedes Clase C de primera generación se mantuvo hasta el año 2000 en su versión sedán, con un periodo de siete años en el que se vendieron 1.626.383 unidades. Mientras tanto, el familiar vendió 243.871 ejemplares entre 1996 y 2001, cuando se despidió. Sin duda, fue un éxito y así llegó inmediatamente su sucesor, del que hablaremos otro día…

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