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Los siete mejores Citroën de la Historia

Queremos un 2CV.

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

Vamos a contarte cuáles son los 7 mejores Citroën de la Historia. La marca gala se ha caracterizado por ofrecer soluciones innovadoras y una ingeniería avanzada en sus modelos; hoy en día ya no tanto, cierto, pero hay que reconocer ese pasado brillante, que quizá impulse nuevas genialidades en el futuro. Echa un vistazo a estas fotos y a la galería que hay sobre estas líneas; quizá tuviste uno y no sabías qué elementos revolucionarios escondía en sus tripas. Cuéntanoslo en los comentarios. Y también si te pones nostálgico; uno de nosotros aprendió a conducir con un Citroën Dyane 6 de segunda mano y, aunque no está en la lista, no puede dejar de llorar…

Citroën Traction Avant

Citroën Traction Avant

El Citroën Traction Avant es conocido en España como ’11 Ligero’. Está considerado como uno de los coches más bonitos de la Historia; su diseño es obra de Flaminio Bertoni, escultor italiano que también firmó el DS o el 2CV (el 2CV, señoras y señores. Quítense los sombreros. Ahora hablaremos de él).

El Traction Avant se lanzó en 1934 y, además de tener tracción delantera, fue el primer vehículo con carrocería autoportante (ya sabes, chasis y chapa en un solo elemento, donde se acoplan las piezas mecánicas), la que se utiliza ahora en la inmensa mayoría de los automóviles actuales.

Citroën 2CV

Citroën 2CV (I)

No sueltes la lagrimilla, que nos contagiamos (sí, también tenemos corazón). El 2CV no es sólo uno de los Citroën más importantes de la Historia; se trata de uno de los coches más importantes jamás fabricado. La marca de los chevrones lo produjo de 1948 a 1990; es uno de sus iconos. Una versión actual, como ha hecho BMW con el Mini, sería un exitazo, nos atrevemos a apuntar.

André Lefebre y Flaminio Bertoni crearon un vehículo de manufactura sencilla, con una imagen simpática y grandes aptitudes para estar en el campo –se ríe de muchos SUV de hoy en día, tenlo en cuenta-. Las primeras unidades ofrecían 9CV y un motor de 375 cc, mientras que las últimas ya daban la locura de 29 (en un propulsor de 0,6 litros refrigerado por aire).

Citroën DS

Citroën DS (I)

Es en el que has pensado al leer el titular, reconócelo. Cuando el Citroën DS salió al mercado, en 1955 y obra también de Bertoni, se había adelantado 20 años a su tiempo. Se parecía más a una nave espacial que a un coche, aunque en España nos dio por llamarlo Tiburón.

Destacaba por su ingeniería: una de sus mejores aportaciones fue la suspensión hidroneumática, que permitía que el modelo fuera muy estable y más cómodo que muchos Mercedes-Benz de la época.

Citroën SM

Citroën SM (I)

Durante años, el Citroën SM cayó en el olvido; muchos aficionados a los automóviles huían de él porque lo consideraban una caja de problemas. Pero ahora vuelve a revalorizarse: el tiempo lo ha puesto en el lugar que se merece.

¿Cómo surgió? Los franceses compraron Maserati y utilizaron un motor V6 italiano de 170 CV en este vehículo de dos puertas diseñado por Robert Opron.

 

Citroën GS

Citroën GS (I)

El Citroën GS también se perdió un poco en la memoria, pero de repente regresa a las listas de los coleccionistas de clásicos. Destaca por su diseño vanguardista y aerodinámico; también utilizaba la suspensión hidroneumática del DS, además de unas mecánicas bóxer refrigeradas por aire. La versión más potente (Birotor aparte) contaba con 65 CV.

Citroën CX

Citroën CX (I)

Otro gran éxito fue el Citroën CX, en producción desde 1974 a 1991. Durante muchos años, fue el coche de manufactura nacional más caro de España.

Se trataba del sucesor del DS y su carrocería (firmada por Opron) tenía un coeficiente aerodinámico de 0,35 Cx. Bajo ella se encajaban motores de hasta 168 CV.

Citroën AX

Citroën AX (I)

 

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El Citroën AX (un utilitario de acabados discretos y con un precio muy competitivo, producido de 1987 a 1996) fue uno de los vehículos con soluciones más inteligentes de su época. Una de sus virtudes era su peso, muy bajo: marcaba 600 kg en la báscula. Suma a eso unos motores eficientes y tienes como resultado un consumo bastante contenido. Quienes fueron dueños de alguna de las versiones deportivas (GT, Sport y GTI) aún echan de menos su conducción.

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