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Skoda Vision E: ¡hemos conducido el primer Skoda 100% eléctrico!

Anticipa cómo serán los coches eléctricos de Skoda y lo hemos conducido para contarte todos los detalles.

Imagen de perfil de Enrique Trillo

Se llama Skoda Vision E y pese a que el nombre no es muy original será uno de los prototipos recordados de Skoda. Se trata del primer Skoda 100% eléctrico, algo que ya sería suficiente para pasar a los anales de la historia de la marca checa, pero tiene otros elementos únicos que lo hacen realmente especial. Quizás otro de los datos que pueden pasar a la historia es que se trata del primer Skoda con conducción autónoma integrada. Se presentó por primera vez hace meses como una de las novedades del Salón de Shanghái 2017 y ahora actualiza su diseño muy ligeramente pasa su lanzamiento europeo en el próximo Salón de Frankfurt. Aquí puedes leer todas las novedades del Salón de Frankfurt 2017.

 

Esta es la versión que se presentó en Shanghai del Skoda Vision E

Si lo comparas con el modelo que se presentó en Shanghai, verás que se ha modificado el frontal, que antes estaba completamente cerrado y ahora han abierto una pequeña toma de aire, que no solo mejora la estética y le da más presencia a la calandra, sino que es necesaria para generar la pequeña ventilación que requiere el sistema eléctrico. 

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Destaca, además, por tener formas triangulares a lo largo y ancho de todo el exterior. Puedes verlas en los faros, en el lateral y en la parte inferior de los paragolpes. En este último caso sirven para crear una cortina de aire, que sale tras las ruedas delanteras y mejora así la aerodinámica. Tiene muchos elementos decorativos tipo cristal, como guiño de orgullo patrio, ya que la república checa es líder en fabricación de cristal a nivel mundial. Y los aprovechan para crear un efecto artístico y diferentes reflexiones de la luz.

El Skoda Visión E está asentado sobre la nueva plataforma MEB, desarrollada específicamente para ser utilizada en coches eléctricos: ya se utilizó, por ejemplo, en el Volkswagen I.D. Concept. Tiene la misma longitud que un Skoda Kodiaq pero, a diferencia de este, luce un aspecto mucho más deportivo: se trata de un SUV de estilo coupé que, a diferencia de la versión 100% eléctrica, sí que podría llegar mucho más pronto, al menos si tenemos en cuenta los planes de futuro de Skoda. Mide 4.645 mm de largo, 1.917 de ancho y 1.550 mm de alto. Esto, unido a sus voladizos cortos y a una distancia entre ejes de 2.850 mm, garantiza un habitáculo bastante amplio, que está compuesto por cuatro asientos independientes. La sensación de espacio es notable y se ve incrementada por la ausencia de pilar B y de túnel de transmisión, así que el suelo del coche es totalmente plano. Además el maletero es bastante amplio. No hay datos oficiales, pero diría que es similar al del Kodiaq.

Y es que un Skoda Kodiaq Coupé podría llegar más pronto que tarde: algunas fuentes hablan incluso de una presentación este mismo año. Este concept adelanta las líneas maestras de su diseño y la verdad es que resulta convincente: es una especie de Mercedes GLC Coupé al estilo Volkswagen. Quizás lo más curioso es que este concepto se desarrolle bajo el emblema de Skoda en lugar de Volkswagen o Audi. Aunque hay que tener claro que cuando se fabrique en serie las proporciones de diseño serían ligeramente distintas, que los cristales decorativos, lógicamente, no se podrían poner por cuestiones de seguridad y tampoco tendría un interior tan de 'show car', aunque sí sería espacioso y tendría forma de SUV, pero el enfoque no sería el de un 4x4, sino las formas suaves de un crossover más elegante y no tan ‘brutal’.

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¿Lo has visto por dentro? El interior del Skoda Vision E destaca por su pureza de líneas, su alta tecnología y con un cierto toque deportivo: si los Skoda del futuro han de parecerse a esto, ¡qué pasada!

Para acceder al interior del Vision E presiono el extremo de la línea lumínica lateral y las puertas se abren de forma eléctrica (las traseras en sentido invertido). Un habitáculo extraluminoso me recibe repleto de detalles que reproducen la estética exterior. Se repiten elementos tipo cristal como los que hay en el exterior y también en la tapicería hay bordados que simulan las formas cristalinas. Otra de las novedades del interior es la disposición de los asientos. Los cuatro asientos están ligeramente sobrellevados para optimizar la visibilidad. En su momento, Skoda aseguraba que podían girar individualmente para facilitar el acceso al habitáculo, aunque en esta toma de contacto no he podido comprobar que sea así. No es algo importante, ya que no deja de ser un prototipo.

En este coche eléctrico pantallas son protagonistas: el cuadro de mandos digital, una central que aglutina los diferentes sistemas de entretenimiento del coche y una tercera, específica para el copiloto, para que este también cuente con la información más interesante en cada momento: ¡al más puro estilo Ferrari! Estas pantallas, que también están disponibles en las plazas traseras, están también pensadas para pasar el tiempo cuando sea el coche el que tome el control de la conducción: ¿tendría también máquina para palomitas?

Además, lleva el sistema Skoda Connect un paso más allá, ya que permite controles vocales y gestuales y dispone de cámaras que monitorizan al conductor para comprobar y alertar de su estado físico usando Eye Tracking. Cada pasajero tiene un hueco específico (Phonebox) para el teléfono en los paneles de las puertas, que sirve al mismo tiempo como una interfaz que permite a los pasajeros acceder a sus ajustes personales, datos e información de sus dispositivos móviles convenientemente en las pantallas táctiles individuales.

Pero deja que vuelva al Skoda Vision E para hablarte de algunas de sus características técnicas: este SUV cuenta con dos motores eléctricos, cada uno encargado de mover cada eje, y alimentado por un conjunto de baterías de ion de litio. En conjunto, este sistema de propulsión genera 225 kW de potencia, 306 CV al cambio. La autonomía es más que interesante, con 500 km podrás viajar con relativa tranquilidad. Imagino que la tracción integral se podrá regular dependiendo de las necesidades, aunque no hay detalles en este apartado. La velocidad máxima es de 180 km/h.

 

 

En cuanto a conducción autónoma, el Skoda Vision E está preparado para el nivel 3, es decir: conducción autónoma completa. La marca afirma que a partir de ahora todos los prototipos deberán contar con esta tecnología, que debería llegar a todos los coches a partir de 2025. Será entonces también cuando Skoda espera ofrecer ya cinco vehículos puramente eléctricos en su gama. Para los más impacientes, en 2019 se espera un Skoda Superb híbrido enchufable que puede ser realmente interesante. 

Esta prueba del Skoda Vision E 2017 se ha realizado dentro de una nave industrial a las afueras de Praga (República Checa). Pero el entorno no es lo importante. Lo que destaco es que para ser un coche hecho prácticamente a mano, es más sólido y rueda más suave y firme que otros prototipos que he tenido ocasión de conducir con anterioridad. Te aseguro que es una pasada descubrir de primera mano cómo van a ser los coches del futuro y la esencia que muestra este Vision E es cuando menos prometedora.

El Skoda Visión E anticipa el futuro de Skoda y la verdad es que lo que vemos nos gusta, ¿a ti?

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