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Así será el volante del futuro. Sí, cuando ya no hagan falta

El mayor productor de volantes del mundo nos cuenta cómo se reinventarán para seguir siendo atractivos.

Toyota FCV Plus Concept Volante

El volante del futuro va a cambiar brutalmente su razón de ser: pasará de ser un elemento imprescindible y necesario en cualquier coche a un elemento de decoración como si se tratase de un jarrón encima de tu mueble favorito. JTEKT Corp. es una empresa japonesa que se encarga de producir un cuarto de todos los volantes que se fabrican en el mundo, por lo que, tal como estarás pensando, su futuro depende de una reinterpretación de cómo deben ser los volantes del futuro y cuáles han de ser sus prioridades.

Para conocer por dónde irán los tiros, nuestros colegas de Automotive News han entrevistado a Tetsuo Agata, presidente de JTEKT Corp. y las conclusiones son muy interesantes. El propio Tetsuo así como todo su equipo ya trabajan en un nuevo volante para convencer a sus clientes, entre ellos, destaca su principal cliente, Toyota. El volante que preparan debería estar en apenas un par de años y podría pasar a producción a partir del año 2020, cuando se espera que el coche autónomo empiece a ser una realidad.

El Toyota i-TRIL es un buen ejemplo de lo que te hablo: un coche urbano y autónomo en el que un volante no será necesario, salvo que el propietario quiera hacer uso de él. Teniendo en cuenta estos factores, Agata lo tiene claro: el volante del futuro deberá ser más seguro y todo el software y hardware que equipa deberá ser totalmente fiable. Esto provocará que un mismo volante pueda duplicar sus elementos, como por ejemplo el motor que será el encargado de girar el volante: tendrá uno de serie y otro en la recámara en caso de error. Cuando dejas los elementos mecánicos de lado y cedes tu vida a manos de la electrónica, debes asegurar al máximo posible que el mecanismo no va a fallar. No puede fallar.

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El volante del futuro también contará con tecnología inalámbrica para enviar las señales a las ruedas. Es decir, el volante y las ruedas no tendrán ningún tipo de conexión mecánica y lo único que realizará aquel que mueva el volante será enviar una serie de ordenes precisas hacia unos motores que serán los encargados de mover las ruedas. Los beneficios de esta tecnología ‘dive-by-wire’ son muchos, como por ejemplo una programación individual de la sensibilidad o dureza de la dirección dependiendo el estilo de conducción o el tipo de vehículo.

 

 

Evidentemente, la fiabilidad del sistema tendrá que ser total, de ahí que todos los mecanismos cuenten con la duplicidades anteriormente mencionadas, tanto en lo que a motores y componentes se refiere, como en términos de software, primero evitando el ataque de hackers y segundo creando backups para contar siempre con la información necesaria.

Por supuesto, el diseño y los sistemas de entretenimiento que podría ofrecer el volante serán fundamentales: si el coche es autónomo, el interior de un coche no será muy diferente al interior de un apartamento. ¡La que nos espera! El coche autónomo será la mayor revolución de los coches, probablemente en la historia, y los cambios van a obligar a más de una empresa a reinventarse para no morir. ¿Estás preparado para todos estos cambios?

Fuente: Automotive News

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