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Repsol advierte al nuevo Gobierno sobre la posible subida de impuestos

Piden “racionalidad y progresividad” a la hora de aplicar medidas contundentes contra los combustibles fósiles.

La compañía dirigida por Josu Jon Imaz y presidida por Antonio Brufau es el valor que más ha brillado en el selectivo español en la jornada del miércoles.

Que la revolución eléctrica está a la vuelta de la esquina es algo evidente, igual que los gobiernos europeos, poco a poco, irán gravando más y más a los combustibles contaminantes para incentivar la compra de coches híbridos y eléctricos. No obstante, la manera de llevar a cabo esa subida de impuestos crea preocupación en el seno de la principal petrolera española: Repsol advierte al nuevo gobierno que tenga “racionalidad y progresividad” a la hora de actuar sobre los impuestos sobre los carburantes en España.

Y es que Josu Jon Imaz ha comentado este pasado miércoles que cualquier subida de impuestos será soportada por los consumidores y no se puede convertir el combustible en un lujo. Imaz mandó un recado a la nueva ministra de Energía y Transición Energética, Teresa Ribera: “España debe caminar hacia la transición energética y la reducción de las emisiones de CO2 pero la máxima eficiencia, los menores costes para la industria y los menores costes también para el consumidor.”

 

 

El Comité de Expertos para la Transición Energética proponía un incremento del 28% en los impuestos al diésel, para equipararlo al precio de la gasolina. Esto podría ser un duro golpe para miles de conductores: en contrapartida se podría incrementar la estructura de otros combustibles menos contaminantes como el gas o, especialmente, las instalaciones de carga eléctrica.

Repsol también ha anunciado el nuevo plan estratégico de la compañía 2018-2020 con una inversión total prevista de 15.000 millones de euros para impulsar su negocio en términos de energías renovables y con un menor impacto contaminante. Del total de la inversión, 2.500 millones de euros estarán destinados para tal fin, con el objetivo de que los clientes minoristas de gas y electricidad en España aumenten a los 2,5 millones, con una capacidad para generar 4.500 megavatios con baja emisión de partículas contaminantes.

 

 

No obstante, el negocio petrolero seguirá siendo protagonista en el futuro de Repsol: 7.900 millones de euros se destinarán a exploración y producción, mientras que el resto se destinará al refinamiento, procesos químicos y marketing. Se espera que la producción aumente en 2020 hasta los 750.000 barriles al día, un incremento desde los 695.000 barriles producidos en 2017. 

Repsol pone sobre la mesa un negocio petrolero que todavía tiene mucho recorrido pero con la vista ya puesta en otro tipo de combustibles alternativos como el gas o la electricidad: 2.500 millones de euros de inversión en dos años no son datos menores. Habrá que ver cómo responde el nuevo Gobierno a estas solicitudes y comprobar cuáles serán las medidas para incentivar el uso de coches nuevos más respetuosos con el medio ambiente. 
 

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