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Michael Schumacher cumple hoy 49 años luchando: ¡ánimo, Campeón!

Tal día como hoy de 1969 nació el Káiser de la F1, el piloto más laureado de todos los tiempos. ¡Va por ti, Michael!

Imagen de perfil de Javier Prieto
Schumi cumple 49 años

Michael Schumacher cumple este miércoles 49 años luchando por recuperarse del accidente de esquí sufrido en los Alpes franceses en 2013. Y desde Top Gear en una fecha tan señalada para sus familiares, amigos, fans, y para él mismo, queremos enviarle todo nuestro apoyo y homenaje. Por eso, recordamos en una galería de imágenes sus im-pre-sio-nan-tes hazañas en la Fórmula 1. Solo podemos pedirle, como reza en una etiqueta creada en Twitter: #KeepFightingMichael! o ¡Sigue luchando, Michael! 

 

 

Los números y la figura de un mito

El Kaiser es uno de los mayores mitos de la Fórmula 1. No en vano estamos ante el piloto con más coronas (7), 1994 y 1995 con Bennetton y de 2000 a 2004 en Ferrari, y victorias de todos los tiempos (91), y el segundo en poles de la Historia (68). A esos números se suman 155 podios, 77 vueltas rápidas y 1.566 puntos durante los 307 Grandes Premios que disputó en 19 temporadas. Su estilo de conducción, velocidad y maestría al volante, lo convirtieron en uno de dioses del Olimpo de la F1. Dentro de la pista, fue uno de los más fieros competidores, a quién solo le valía llegar a meta el primero. Algunos de los épicos duelos que mantuvo con Mika Hakkinen, Juan Pablo Montoya o Fernando Alonso, entre otros, forman parte de la leyenda de la Categoría Reina y del Motorsport.

Tras la muerte de Ayton Senna, el Gran Circo se quedó huérfano de un líder a su altura. Y ese lugar, que se convirtió en el relevo generacional de los Prost, Mansell o Piquet, lo ocupó el deportista de Hürt-Hermülheim. Tomó el testigo de esos iconos de la velocidad y abanderó la nueva era (los años 90) de la especialidad. Sin ninguna duda, un referente y una figura excepcional para el deporte que dominó con mano de hierro y una superioridad aplastante. 

Sin embargo, apenas un año después de su retirada (2012) sufrió un desgraciado percance cuando esquiaba con su hijo Mick y unos amigos. Tras perder el equilibrio, se golpeó la cabeza con una roca que estaba oculta bajo la nieve. El impacto le provocó lesiones cerebrales que podrían haberse agravado, según algunas fuentes, por la cámara de vídeo que supuestamente portaba sobre el casco y lo habría roto. Sea como fuere, desde entonces pelea como un jabato por restablecerse. 

 

La ley del silencio sobre su salud

Desde aquel 29 de diciembre, no se conoce prácticamente nada sobre su estado de salud. Dicha circunstancia se debe a la restricción absoluta impuesta por su esposa Corinna y ejecutada por la encargada de la comunicación de la familia, Sabina Kehm. Esta portavoz explicó que dichos temas solo conciernen a la esfera privada de sus representados.

 

 

Siguiendo con esa ley del silencio, hasta la fecha son muy pocos los amigos que han podido visitarle. Entre ellos están Jean Todt, Ross Brawn o Felipe Massa, quienes trabajaron con él en Ferrari y que no han soltado una sola palabra sobre su estado de salud. Quizá con el fin de relajar un poco ese velo informativo, el 13 de noviembre de 2016 se crearon varios perfiles oficiales de Michael en las principales redes sociales. Ese día coincidía con el 22º aniversario del primer título del alemán conquistado en el GP de Australia 1994.

 

Convalecencia en casa 

Como recordarás, tras el grave percance en la estación alpina de Meribel, Michael Schumacher fue ingresado en el hospital de Grenoble. Allí permaneció en un coma inducido durante seis meses, hasta que se despertó. Posteriormente, se le trasladó a su mansión en Gland (Suiza) para continuar con su proceso de recuperación, donde recibe las 24 horas del día los cuidados de un completo equipo de médicos y fisioterapeutas.   

 

 

A pesar de que ya han transcurrido casi cuatro años del accidente de Michael Schumacher, sigue pareciéndonos una maldita pesadilla. En algunas ocasiones, el destino tiene estas ironías. Un bravo piloto que se pasó casi toda su vida a más de 300 km/h en los circuitos, sufrió el peor percance fuera de ellos. Está claro que la buena suerte que le acompañó durante su carrera deportiva, le abandonó en aquel fatídico paraje blanco.

 

 

Para finalizar, en Top Gear seguimos soñando con su curación y gritamos bien alto y fuerte: Keep fighting, Michael!

Foto portada: ph-stop vía Flickr.

 

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