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Entrevista a Mark Webber: "para ser piloto hay que dar el 100%, y ya no me apetece"

Tras su vida de piloto ahora es embajador de Porsche. No es una mala jubilación, ¿eh?

Imagen de perfil de Alex Aguilar

Durante el pasado Festival de Goodwood -aquí tienes las fotos más curiosas que hice allí- tuve la oportunidad de realizar una entrevista a Mark Webber en el marco de la presentación internacional del Porsche 911 GT2 RS 2018. Sólo dos frases bastaron para saber que estaba ante un auténtico caballero inglés... de origen australiano. Con unos modales, tablas y actitud ante la vida -y las preguntas de los periodistas- que sólo se alcanzan cuando se llevan unos cuantos años luchando cada día por alcanzar la gloria. 

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Aunque su retirada del universo de la competición pillara a todo el mundo por sorpresa dada su juventud -recuerda que anunció que dejaba las carreras en 2016, a la tierna edad de 40 años-, lo cierto es que sus razones son más que... razonables: "en la vida hay ocasiones en las que hay que hacer balance, y ser piloto profesional requiere mucho más que conducir en una pista como un loco durante una carrera. Detrás de cada victoria hay muchísimas horas de trabajo, jornadas infinitas de pruebas en circuitos solitarios, reuniones con ingenieros, responsables, compañeros de equipo... y ya no me encontraba a gusto haciéndolo. Para ser piloto hay que dar el 100%, y ya no me apetece demasiado. Estar preparado al 90% significa no estarlo para ganar, y eso no puede ser". 

Como es lógico no tuvimos más remedio que preguntarte si no le picaba el gusanillo de volver a ponerse tras un volante aunque fuera para competiciones de menor calado, y su respuesta fue tajante: "no. He tenido una carrera de 28 años llena de éxitos en la que he disfrutado mucho, he podido ganar el Mundial de Resistencia y tras la que sigo de una pieza. Prefiero bajarme del coche ahora que todavía soy joven y lo he podido decidir yo mismo antes de que alguien te obligue a dejarlo porque no estás al nivel o porque un accidente te haga daño y te impida continuar". Chapó. 

Ahora Webber se dedica a ser embajador de Porsche -aquí tienes los mejores de la Historia-, en una vida que, pese a no discurrir a la misma velocidad que la de las 24 Horas de Le Mans, tampoco es precisamente sencilla: "ser representante de la marca para mí es algo genial, porque tiene una historia fantástica y un grandísimo legado. Ando todo el día ocupado atendiendo a eventos como éste con la presentación del 911 GT2 RS -aquí tienes cinco deportivos con menor par que el modelo alemán... a ralentí-, realizando entrevistas, apoyando al equipo de competición, realizando sesiones de fotos y rodajes -aquí tienes a Mark dando una vuelta por Londres en un Porsche 919 Hybrid-... no me aburro, precisamente". 

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Una vez centrados en la marca -y en el terreno donde más cómodos pudimos trabajar durante la entrevista a Mark Webber-, la siguiente pregunta era obligatoria: ¿cuál es tu Porsche favorito de los lanzados últimamente? "Resulta difícil tomar una decisión como esa a la ligera, porque la marca ha puesto en el mercado últimamente algunos productos realmente interesantes. Me encanta el 911 R, el GT3 2017... y por supuesto el GT3 RS o el que estamos presentando hoy. Quizá de todos me quedaría con el 918 Spyder, sobre todo por la apuesta tan fuerte que hizo Stuttgart por él en su día al querer colocar sobre el asfalto un hiperdeportivo híbrido con tanta potencia". 

"A diario conduzco un 911 Turbo S, que es un auténtico cohete: tracción integral, 580 CV, 0-100 en 2,9 segundos con una punta de 330 km/h... ¡y homologado para circular por la calle! Aunque tampoco le haría ascos a un coche como el GT2: en cuanto lo probé supe que sería una auténtica bestia... y tras dar unas cuantas vueltas en Nürburgring -aquí tienes los datos del circuito que debes conocer- no pude más que confirmarlo: en un día de mucho viento logramos rodar a 335 en Nordschleife, así que creo que la cifra de 340 km/h de punta que anuncian en las especificaciones es incluso comedida para el potencial real del coche. Tiene potencia en todas partes, no importa a qué velocidad vayas, en qué marcha, en qué franja de revoluciones. Es monstruoso". 

Para dar por terminada la entrevista a Mark Webber no pude evitar preguntarle acerca del coche de sus sueños, ya fuera moderno o clásico: "creo que me decantaría por el 550 Spyder, porque me encanta. Aprecio mucho el sabor de conducir un clásico de los de verdad, y de hecho en casa tenemos un 356 de 1954 que a mi mujer y a mí nos encanta. Además, se va tan apretadito ahí dentro -ríe-...". 

Desde luego, tras haber conocido en persona al bueno de Webber, creo que es una de las figuras más interesantes que han desfilado últimamente por el universo del automovilismo internacional... que ha sido tremendamente maltratada por una categoría reina sin escrúpulos donde la disciplina viene marcada por el color verde. Y no el del semáforo de la parrilla de salida, precisamente. Tras haberse proclamado campeón del mundo en el WEC del año 2015 ha tomado una decisión tan sorprendente como coherente con su modo de ver las cosas: para no estar al 100% ni aspirar a la victoria, me quedo en casa. No puedo más que aplaudir. Ah, sí. Un último apunte para quien pueda estar interesado o interesada: de cerca es igual de atractivo que en las fotos. Y pude tocarle. Os chincháis. 

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