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Estos son los 'males' del McLaren MCL33 de Fernando Alonso

Falta de eficiencia aerodinámica (mucho drag y poco downforce), potencia, velocidad punta, ideas, rumbo, jefe, personal, túnel de viento...

Imagen de perfil de Javier Prieto
Morro MCL33 Alonso

Hoy analizamos cuáles son los defectos del McLaren MCL33 de Fernando Alonso. Si nos referimos a la papaya artrítica de Fórmula 1 que se arrastra en un circuito sí, y en otro, también. 

Hablamos de aquel coche que con el motor Renault iba a permitirle a los de Woking pelear con MercedesFerrari y Red Bull. Perdona que me ría, pero esa cita no pertenece a este humilde redactor, sino al 'dimitido' jefe técnico de Woking, Eric Boullier. Ya se sabe que por la boca (laboral) muere el pez francés que sufre incontinencia verbal aguda.

 

El 'cuento' inglés

Volvamos a la fábula inglesa, origen de los defectos y fallos del McLaren MCL33 de Fernando Alonso. Parecía que las culpas de todos los males en 2015-2017 apuntaban hacia Honda.De hecho el año pasado, los británicos afirmaban sin cortarse un pelo que tenían uno de los mejores chasis de la parrilla y un paso por curva endiablado. Pero claro, no podían demostrarlo porque el propulsor nipón se lo impedía. 

Sin embargo, con la marcha de los asiáticos y la llegada de los galos, se ha descubierto el 'pastel' inglés. Podrán echarle el muerto al retraso de unos 15-20 días en el inicio de la fase de integración del propulsor Renault en 2017. Vale, pero éso no justifica el actual desastre.

 

El 'drag' y la falta de velocidad 

El McLaren MCL33 tiene un problema estructural, de concepto, que lo hace incompatible con el éxito, la velocidad, y no digamos ya con la victoria. Carece de eficiencia aerodinámica, generando una terrible resistencia al avance, eso que los 'expertos' llaman drag. Esto hace que en las rectas ruede como si llevara un paracaídas abierto.

Es decir, una lapa adherida al asfalto. A ello se une la falta de agarre en curvas lentas, lo que obliga a aumentar la carga aerodinámica y penalizar en recta. Cuando se inició la temporada y las vergüenzas comenzaron a dejarles en evidencia, McLaren aseguró que no competía todavía con el coche definitivo. Por falta de tiempo, aseguraron que solo estaban ante una especie de evolución del coche de 2017. Tela.

 

No calienta los neumáticos

Dirás que el McLata no sufre blistering (ampollas) como otros rivales. Cierto, pero esto se debe a que no calienta las gomas como debería, especialmente con poco combustible. Dicho comportamiento les condena en las sesiones de clasificación como en Francia cuando las dos papayas artríticas quedaron eliminadas en la Q1.

Y ya se sabe que ése es otro problema de base con difícil solución a corto o medio plazo. Vale, ¿qué nos queda? Agarrarnos a las manos de D. Fernando Alonso Díaz para que siga maquillando el rendimiento real de la tortuga naranja. Y así, de ridículo en ridículo hasta la derrota final.

 

Los nombres del desastre

Detrás de los defectos del McLaren MCL33 de Fernando Alonso, estás los responsables de su desarrollo. Peter Prodromou, el padre de la criatura, también tendría mucho qué decir al respecto. Seguro que el alumno 'aventajado' de Adrian Newey, tras el adiós de Tim Goss, ex director técnico de McLaren, y Eric Boullier, jefe deportivo en Woking, ya ha puesto sus barbas a remojar.

En el aspecto organizativo también andan a la deriva. Sin un capitán que gobierne la nave, con demasiados grumetes y algún polizón, hace aguas. Necesitan una figura de autoridad como Ron Dennis. Sí, de él partieron muchos de los problemas actuales, pero al menos tenían un jefe reconocible. La fuga de talentos en los distintos puestos, imprescindibles para construir un proyecto sólido también ha influido en los defectos del McLaren MCL33 de Alonso. 

 

Túnel de viento y 'del tiempo'

Cuando creíamos que había agotado el capítulo de las excusas, McLaren señaló hace unas semanas hacia Colonia. Allí se encuentra el túnel de viento de la extinta Toyota F1 y que actualmente emplean los de Woking para sus pruebas aerodinámicas.

Según dicen, los datos que arroja dicha instalación no se corresponden con el rendimiento en pista. Estas manifestaciones nos recuerdan a aquella época negra de Ferrari cuando el túnel de viento tenía la culpa de todos sus males.

Si hubieran invertido el dinero necesario -unos 50 millones de euros- en modernizar el suyo propio en Woking, ahora no estarían con esta disparidad en las cifras. Por cierto, Force India también emplea el túnel en Alemania y no sufre esos contratiempos. Ejem, ejem.

Quizás se han quedado anclados en el túnel del tiempo, una etapa gloriosa que terminó en 2008 con el último título de pilotos y más tarde, allá por 2012, cuando sumaron su última victoria.

Tendríamos muchos más factores que han generado los defectos del coche de Alonso, pero carecemos de más tiempo, al igual que McLaren.

Imagen portada: Twitter Oficial McLaren F1.

 

 

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