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¿Sabes cuál fue la llegada más igualada en la Historia de la F1?

Todo lo que puede pasar en el tiempo que dura un parpadeo

Imagen de perfil de Javier Prieto
Italian F1 1971

Por si no lo sabías, la llegada más igualada en la Historia de la F1 se produjo en el GP de Italia 1971 disputado en el Circuito de Monza. Aquel 5 septiembre, el británico Peter ethin se llevó el triunfo por 1 escuálida centésima de ventaja sobre el sueco Ronnie Peterson.

Y siguiendo con los récords, los cinco primeros pilotos acabaron la carrera separados por apenas 61 centésimas. A-lu-ci-nan-te... e irrepetible. Como es natural aquella fue una de las carreras más espectaculares, aunque curiosamente sus protas no están entre los mejores pilotos del Gran Circo

 

 

Repasemos cómo se produjo el final más apretado de la F1 que forma parte desde entonces de la leyenda de la especialidad y que cualquier friki del Motorsport debería conocer. El amigo Gethin, que había salido pitando de McLaren por la falta de fiabilidad del M7C naranja -¿de qué nos suena esa situación?- se presentó en el 'Templo de la Velocidad' con su BRM P160 estrenado en la cita anterior, el GP de Austria. Ante esos antecedentes, unidos a su undécima plaza en la línea de salida, nadie podía imaginar la hazaña que iba a firmar. 

 

 

Sin embargo, la magia de uno de los trazados míticos y más legendarios del Mundial, obraron el milagro. Ya sabe que en sus rectas eternas todo, lo bueno y lo malo, es posible.

La cosa fue así. Aprovechándose de los múltiples abandonos  -Clay Regazzoni, Jacky Ickx, Jackie Stewart o Graham Hill-, Chris Amon se puso líder. Sin embargo, el infortunio se cebó con él cuando tratando de retirar una de las láminas protectoras de su visera, se las arrancó todas. Eso hizo que perdiera posiciones a todo trapo cuando apenas restaban una decena de vueltas para ver la bandera de cuadros.

 

 

Entonces, la manada de lobos compuesta por el propio Gethin, Ronnie Peterson, François Cevert, Mike Hailwood y Howden Ganley, se jugaron la gloria en cinco giros épicos. Gracias a los rebufos que ofrecía Monza, los cambios de posiciones eran constantes en el grupo. Gethin, que había perdido la cabeza de la carrera, remontó desde el centro de la melé y a pocos metros de la meta.

Así fue cómo firmó el triunfo y la llegada más apretada en la Historia de la F1. Tras él, el March-Ford de Peterson a tan solo 10 milésimas, seguido de Cevert y su Tyrrell-Ford a 90 milésimas. Hailwood fue cuarto a 18 centésimas y Ganley (BRM) quinto a tan solo 61 centésimas de la cabeza. Una bendita locura.

 

  

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