Audi ha presentado su nuevo S3. Es más deportivo, más potente y más de todo. Lo hemos probado

Gana 23 CV y recibe nuevas suspensiones y algunos trucos como el Torque Splitter del Audi RS3.

El nuevo Audi S3 es el protagonista de esta prueba y llega este año con una imagen algo distinta dentro y fuera y con muchas mejoras en el apartado dinámico que lo acercan por prestaciones nada menos que a su hermano mayor el RS3.

Y es que este compacto deportivo ha llevado al cuatro cilindros de la familia EA888 casi hasta su límite, con 333 CV y 420 Nm, para permitirme alcanzar unas prestaciones que hacen que como poco levantes una ceja: el 0 a 100 lo firma en 4,7 segundos y la velocidad máxima está limitada a 250 km/h.

Parte de la responsabilidad recae también en el turbo, que ahora se mantiene girando a media y baja carga para entrar en acción con más inmediatez y ofrecer una respuesta muy inmediata.

Pero más allá de “lo que corre”, es importante “cómo” lo hace. Porque el S3, aunque no es tan radical como el A3 más potente y deportivo de la gama, se le acerca mucho incluso en sensaciones al volante.

Interior de calidad... y (aún) secreto

Prueba del Audi S3 2024 prototipo

Si te fijas en las fotos, verás que el protagonista de esta prueba es un modelo preserie. De hecho, “bastante alejado de la producción”, como me contaba mi acompañante en el asiento del miedo, uno de los ingenieros encargados del desarrollo de la dinámica.

Del interior te puedo contar poco: una manta cubría todo el salpicadero, y además Audi mantiene un embargo en todo lo relacionado con ese apartado, así como las funciones digitales. 

Como lo firmé para poder conducirlo, me voy a tener que esperar, pero en la imagen ya puedes sacar conclusiones: línea muy Audi con un volante de tamaño tirando a pequeño y grosor más que adecuado. 

En marcha, muy cerca del Audi RS3

La parte buena es que sí me dejan contarte cosas de cómo va. Y, te lo puedes imaginar, el resumen es que es muy bueno en este apartado.

Parte de la responsabilidad la tiene un Torque Splitter (sistema de reparto de par) que es capaz de enviar 175 Nm a cada rueda trasera (es ahí donde está montado) de manera individual para ayudar a redondear los giros. Por cierto, esta pieza viene directamente del RS3.

También aparecen frenos más grandes de 18” con una mejor gestión de la temperatura, para poder controlar el aumento de prestaciones y unas llantas de 19 pulgadas que se pueden equipar con dos juegos de neumáticos: Bridgestone Potenza S005 para algo más equilibrado y unos Falken Azenis RS280 para unas prestaciones superiores.

Y, por último, aparece un eje delantero más preciso al que han subido el ángulo de camber hasta 1,5 grados, por lo que ahora es algo más ágil y controlable en zonas de curvas.

Inicio la prueba en unos asientos muy buenos que me permiten conseguir una postura de conducción óptima en un minuto. Nada más iniciar la marcha se nota que en Audi han aumentado el feeling deportivo del que para mí es el A3 más interesante.

Quizá sea por el ronroneo de los escapes Akrapovic deportivos (serán opcionales), pero ya incluso en parado te entran ganas de jugar.

En Audi han añadido un modo Dynamic Plus como el de la familia RS que permite acceder a un estado más permisivo del control de estabilidad y tensa todo un poco más.

Yo prefiero empezar de menos a más. El modo Efficient me dura poco: desacopla la caja de cambios para ahorrar combustible, lo que siempre se agradece en el día a día.

Paso por el modo Comfort para confirmar que sí, que es un modo muy equilibrado y que si quieres algo más de inmediatez para ir y venir, pero sin perder comodidad.

Y me quedo en el Dynamic: el feeling deportivo se despierta y me permite disfrutar de las carreteras con curvas de Omán, donde también pude probar el Audi Q8 e-Tron edition Dakar.

La dirección es precisa y el eje delantero indica el camino al trasero con serenidad, pero sin ceder ni un solo centímetro. Tú marcas la línea con el volante y el eje trasero obedece sin rechistar.

La caja de cambios es la misma que hay hasta el momento, pero se ha retocado el software para gestionar mejor el aumento de prestaciones y los puntos de cambio. En modo S funciona tan bien que no tienes ganas de optar por el manejo manual.

El S3 es de esos coches que te hacen mejor conductor desde el primer momento: tiene una puesta a punto tan buena que esconde los errores que puedas cometer y, además, si quieres ir un poco más allá, podrás: el modo Dynamic Plus te deja conectar un ESC más permisivo con el que, si quieres, puedes redondear giros a base de gas.

Mi acompañante, integrante del equipo centrado en el comportamiento dinámico, me invita a comprobarlo. Es la primera vez en mi vida que me dicen que derrape con un modelo de preproducción, así que no voy a ser yo el que desaproveche esa oportunidad.

Alejo el pensamiento de que hay pocos coches de estos rodando por ahí y que un fallo podría ser una catástrofe. Como me siento tan cómodo, decido con un “qué demonios” que sí, que voy a probarlo.

Y lo que descubro es que es un compacto deportivo dócil, que envía mucha información en todo momento. Cuando llegas a una curva, justo en el momento en que parece que el coche va a empezar a subvirar, toda la gestión de la tracción quattro se pone a trabajar en conjunto y el S3 entra en la curva como si tal cosa. 

Si sigues presionando, la trasera empieza a avisar de que tiene ganas de moverse y que va a comenzar a hacerlo. Cuando empieza es fácil de controlar y no llegarás al límite en el que el ESC entra en funcionamiento.

El Audi S3 protagonista de esta prueba está por ahora en fase de prototipo y no será hasta dentro de unas semanas que se presente la versión definitiva. Cuando lo haga, llegará con carrocería sedán y Sportback.

Nuestro veredicto

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