Prueba del Alfa Romeo Junior de 156 CV: un B-SUV eléctrico con un toque de carácter

Probamos el Alfa Romeo Junior eléctrico de 156 CV, la versión menos prestacional de las eléctricas del SUV italiano. Es un coche de aspecto interesante, pero ¿es realmente un Alfa Romeo?
El Alfa Romeo Junior de esta prueba es un coche peculiar y con un cierto problema de identidad. No, no me refiero al hecho de que naciera con el nombre ‘Milano’ y que tuviera que desecharlo por razones legales. Se trata de un SUV basado en la plataforma STLA Small que usan coches como el Peugeot 2008, Fiat 600 o el Jeep Avenger. Entonces, ¿es un verdadero Alfa Romeo?
Esta es la cuestión principal en un B-SUV que llega con mecánicas microhíbridas, pero también con versiones 100% eléctricas. En concreto, el Alfa Romeo Junior se podrá encontrar como coche eléctrico de 156 CV y de 280 CV en el caso del modelo Veloce. Este último llegará más adelante y hoy me ocupa el primero, que ya está disponible para pedidos en España.
El Grupo Stellantis es un gran conglomerado de marcas, pero Alfa es una de las más especiales. Siempre ha sido una compañía con una personalidad muy marcada, razón por la cual este todocamino busca distanciarse lo máximo posible de sus hermanos de plataforma, aunque haya pistas en su silueta que recuerden a modelos de otras marcas.
En cualquier caso, el diseño del Alfa Romeo Junior es peculiar. No estoy seguro aún de si me gusta o no, aunque mejora en persona y está claro que no te dejará indiferente. Lo que sí me gustan son detalles como el emblema de la marca troquelado en el frontal y las llantas Petali de 18”, muy en la línea de la firma italiana.
Si bien no es mi modelo favorito de la compañía, debo reconocer que Alejandro Mesonero ha logrado añadirle el ‘ADN Alfa’ al aspecto exterior del coche, aunque sigan sin convencerme zonas como la trasera. Mientras tanto, el interior también tiene rasgos que me gustan, como el volante y los asientos Sabelt opcionales. Para mí son lo más bonito del interior y agarran de maravilla.
Además de esto, según acabados puedes tener zonas en Alcántara muy agradables al tacto en el salpicadero y en el túnel central, aunque también hay demasiadas zonas de plástico duro repartidas por el habitáculo. También hay negro piano en la zona del botón de arranque, el selector de marchas, el botón de modos de conducción y el freno de mano eléctrico.
Sobre estos botones, aquí es donde reluce nuevamente el carácter Stellantis, ya que son los mismos mandos que encontrarás en otros coches del grupo. También son iguales otros botones a bordo y la pantalla de 10,25”, sobre la que tengo sentimientos encontrados. Está bien integrada en el salpicadero y eso me gusta, pero se queda algo baja.
Por otro lado, para el cuadro de instrumentos hay otra pantalla de 10,25” que está rodeada de una cubierta que simula la forma de unos relojes analógicos de la instrumentación, otro detalle muy ‘Alfa’. Y para terminar, ¿qué hay del espacio? Delante es correcto, pero detrás irás bastante apretado si eres alto, como en otros modelos de esta plataforma.
156 CV y hasta 410 km de autonomía combinada
Dado que esta no es la versión Veloce, el motor eléctrico de esta versión rinde 156 CV y 260 Nm de par. Esto se acompaña de una batería de 54 kWh (51 kWh útiles) y hace que la autonomía del Alfa Romeo Junior sea de hasta 410 km en ciclo combinado WLTP. Eso sí, en realidad te moverás más en torno a unos 300 si haces tramos de autovía habituales.
Con esto, firma un paso de 0 a 100 km/h en 9 segundos y una velocidad máxima de 150 km/h. Asimismo, su energía se puede recargar por completo en CA a 11 kW en 5 horas y 45 minutos o en 8 horas y 15 minutos en un wallbox de 7 kW. En CC a 100 kW, eso sí, pasará del 20 al 80% en 27 minutos.
¿Cómo se conduce?

En el apartado estético, el Junior tiene rasgos de Alfa Romeo, pero es inevitable su parecido con otros coches del grupo Stellantis. Algo similar sucede también en su conducción, pero logra diferenciarse de sus hermanos de plataforma con algunos detalles.
En el Veloce, la marca italiana ha trabajado mucho en áreas como la suspensión para favorecer el comportamiento dinámico. En esta versión no tenemos ese tacto, pero sí una dirección bastante rápida y directa, la cual te permite contar con mucha agilidad y una conducción cómoda. Además, gana peso en función del modo de conducción seleccionado.
En total, puedes optar entre los modos Eco, Normal y Sport. La principal diferencia entre ellos es el tacto de la dirección, así como la respuesta del acelerador. En el Eco notarás una menor potencia y el Sport te dará la mayor inmediatez, aunque solo en los arranques desde parado.
En estas situaciones, especialmente comunes en ciudad, el Junior ofrece esa respuesta directa propia de un BEV. Sin embargo, todo es más suave más adelante en la aceleración, en recuperaciones y adelantamientos. No es un coche lento, pero notarás un empuje menor al esperado en un modelo de 156 CV.

Esto es algo que percibes principalmente fuera del entorno urbano, mientras que en ella apenas hay pegas. Como es de esperar, la conducción es de lo más sencilla y el modo B de retención te permite conducir casi a un pedal, aunque se agradecería la posibilidad de manejar varios niveles para también poder salir beneficiado de algo de recuperación de energía en carretera.
Esa es la principal pega en autopistas y autovías, donde todo lo demás se desarrolla con comodidad en la conducción y en el propio trayecto. Esto es así por una suspensión blanda que absorbe bien los baches, aunque vendría bien contar con un punto más de firmeza, ya que la carrocería se inclina más de lo deseado en aceleraciones fuertes, frenadas y curvas a mayor velocidad.
En resumen, si bien la conducción no es mala en absoluto, no es exactamente lo que esperas en un Alfa Romeo. Se agradecería una mayor estabilidad y agarre en curva, así como un tacto general más deportivo y propio de la marca. Eso mejoraría las cosas, aunque rasgos como la mencionada dirección ya suponen un punto diferenciador ante sus rivales.
¿Cuánto cuesta? ¿Merece la pena?
Si quieres hacerte con él, debes saber que el precio del Alfa Romeo Junior arranca en 38.500 euros sin ayudas ni descuentos incluidos. Si prefieres el acabado Speciale de lanzamiento, eso sí, prepara 41.000 euros.
Con esto en mente, ¿merece la pena? Depende de lo que busques, aunque algunos compañeros de plataforma no están muy lejos en el precio: el Peugeot E2008 de 156 CV arranca en 37.990 euros y el Jeep Avenger asciende a 42.000 euros. Son modelos muy similares, pero no iguales.
Para finalizar, volviendo a la duda inicial sobre si realmente es un modelo digno de la marca italiana, el Alfa Romeo Junior no es al 100% un Alfa Romeo y eso se nota. Sin embargo, no es tan evidente como cabría esperar, tanto por su estética como por ciertos rasgos de su conducción. Podría tener más 'carácter Alfa´, sí, pero eso queda reservado especialmente a su cara más prestacional.
Nuestro veredicto

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

