Puro lujo: estos son todos los Rolls-Royce Phantom de la historia

Rolls-Royce ha anunciado que el Phantom actual está llegando al final de su vida comercial: en Top Gear somos fans de este modelo y le queremos rendir este merecido homenaje.

La historia del Rolls-Royce Phantom es brillante, como pocas en el mundo del automóvil. Estos días, Rolls-Royce ha anunciado el fin de producción de su buque insignia. Las últimas unidades del Rolls-Royce Phantom saldrán de la línea de producción de Goodwood a finales de este mismo año, marcando el punto y final a una larga vida de 13 años, desde su lanzamiento en el año 2013. La séptima generación de este mito se va pero no será el último miembro de esta gloriosa familia.

Rolls ya ha confirmado que habrá sustituto para el Phantom, una octava generación completamente nueva que recurrirá a una nueva plataforma fabricada en aluminio para combatir el exceso de peso que estos monstruos del lujo arrastran desde su nacimiento, en 1925.

En el Salón de Ginebra, la marca británica va a presentar una nueva edición limitada con la que se despedirán las versiones Coupé y Drophead Coupé: el Rolls-Royce Phantom Zenith. Al parecer, el futuro Phantom podría no contar con estas versiones, al menos en los primeros años de vida comercial, por eso esta edición limitada a 50 ejemplares tiene todavía un significado más triste: el fin de dos coches únicos y símbolos del máximo lujo.

Pero no todo son malas noticias: el nuevo Phantom llegará y será mejor: “estoy orgulloso de comunicar que un nuevo Phantom está ya en camino.” afirmaba Torsten Müller-Ötvös, jefe de Rolls-Royce. “Un Phantom contemporáneo y precioso que lucirá innovaciones en términos de diseño y de alta tecnología.”

“Cualquier nuevo Rolls-Royce Phantom es un momento histórico para la industria del automóvil, por eso estamos trabajando duro en encontrar la perfección con el futuro Phantom VIII.”

Pero, antes de seguir mirando hacia delante, vamos a echar un vistazo al pasado para conocer las siete generaciones del Rolls-Royce Phantom: casi un siglo del lujo entendido a la inglesa. Esta historia comienza en 1925…

Rolls-Royce Phantom I

Nacido en 1925 como sucesor del Silver Ghost de 1907, lucía mejoras técnicas en su nuevo motor de seis cilindros en línea, como por ejemplo las válvulas superiores. Resulta curioso que este coche se fabricaba en Inglaterra, en la planta de Derby, pero también en EEUU, en la fábrica de Springfield, en Massachusetts.

Rolls-Royce Phantom II

Nace en 1929 como el Rolls-Royce Phantom (el anterior, se llamaba ‘nuevo Phantom’). Fue el tercer y último miembro de la familia 40/50hp y montaba un nuevo chasis y un motor revisado. Te recuerdo que en el Phantom I, el chasis era el mismo que montaba el Silver Ghost, por eso esta nueva versión recurrió a un chasis completamente nuevo con suspensiones de ballestas semielípticas en el eje delantero y en el trasero. Los frenos servo-asistidos en las cuatro ruedas mejoraron también la capacidad de frenada.

El Phantom II contó con una versión Continental, con el chasis recortado y una suspensión más rígida: a día de hoy lo consideraríamos una versión deportiva.

Rolls-Royce Phantom III

El Rolls-Royce Phantom III fue el último gran Rolls de preguerra. Nacido en 1936, fue el único con motor V12 hasta la llegada del Silver Seraph en 1998. Se produjeron 727 chasis del Phantom III y como era tendencia en la época, cada cliente podía personalizar su carrocería gracias a los numerosos carroceros de la época: Park Ward, Mulliner, Hooper o Thrupp & Maberly fueron algunos de los más populares.

El coche supuso un salto de calidad muy importante y consiguió niveles de prestaciones interesantes para la época: una punta de 140 km/h y una aceleración de cero a cien en 16,8 segundos.

Rolls-Royce Phantom IV

Posiblemente el Rolls-Royce más exclusivo de la historia. Solamente se fabricaron 18 ejemplares entre 1950 y 1956 y la mayor parte de ellos fueron entregado a casas reales y jefes de estado, por lo que contaban con el espíritu del éxtasis genuflexionado.

En España conocemos bien a este Rolls-Royce Phantom IV, ya que Franco encargó tres ejemplares: el primero fue el chasis 4AF14, una versión de cinco plazas que sigue siendo utilizada a día de hoy en actos de cierta importancia constitucional. El segundo, con chasis 4AF16, se encargó con un blindaje especial y por el que se pagaron 8.500 libras esterlinas, una auténtica fortuna para la época. El tercero y último fue la versión descapotable con chasis 4AF18: esta unidad se estrenó en el desfile de la victoria el 18 de julio de 1952 y más tarde tuvo un gran protagonismo por ser el coche que utilizaron los actuales reyes durante su boda en Madrid.

Rolls-Royce Phantom V

Otro coche que tuvo propietarios destacados: la reina Isabel II y su madre, la Reina Madre, tuvieron varios ejemplares en su garaje. El Gobernador de Honk Kong, el Shah de Irán o el rey Olaf V de noruega fueron otros distinguidos propietarios de este lujoso Phantom V. Producido entre 1959 y 1968, compartía el motor V8 del Silver Cloud II y sin duda, saltó a la fama con el encargo personal y único de John Lennon: se convirtió sin quererlo en un icono de la contra-cultura de los años 60.

Rolls-Royce Phantom VI

Este Rolls-Royce se produjo durante, agárrate, 22 años: desde 1968 hasta 1990. Fue el último Rolls-Royce con chasis separado y el carrocero más popular de este modelo fue Mulliner Park Ward, aunque al menos se construyeron dos descapotables diseñados por el carrocero italiano Frua.

Contaba con un motor V8 de 6,75 litros y 220 CV, asociado a una caja de cambios de 3 velocidades y se produjeron un total de 372 ejemplares. ¿Una curiosidad? Se produjeron tres ejemplares fuera del periodo oficial de producción, encargos del Sultán de Brunei y producidos en 1995 y 1997.

Rolls-Royce Phantom VII

Y llegamos ya hasta nuestro Phantom. Nacido en 2003, recuperaba un nombre mítico y trasladaba a Rolls-Royce al siglo XXI, con una imagen clásica, muy potente, pero con toda la modernidad de su nuevo padre: BMW. Equipa un motor V12 de 6,75 litros con 460 CV y 720 Nm de par.

Mantuvo muchos guiños estéticos a otros Rolls, como las puertas suicidas o un interior protagonizado por la madera y el cuero. Toda la tecnología se camufló para que no se perdiera ese lujo inglés clásico. Un ejemplo de cómo modernizar una idea; su éxito fue incontestable.

Rolls-Royce Phantom Drophead Coupé

La versión descapotable del Rolls-Royce Phantom mantiene las puertas suicidas y una imagen absolutamente espectacular. Para muchos, el descapotable más lujoso del mundo. Lamentablemente, Rolls-Royce ha anunciado que no lo veremos en la próxima generación del Phantom: ¿seguro?

Rolls-Royce Phantom Coupé

El primer y único Rolls-Royce con un botón ‘sport’. Sí, lo mejor es que funcionaba. Su imagen es alucinante y es el Rolls-Royce Phantom VII más exclusivo. Una auténtica maravilla del lujo de la que toca despedirse con las versiones exclusivas Zenith: ¡os echaremos de menos!

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