Adiós a las excusas con el coche eléctrico, este país africano está liderando el cambio que nadie imaginaba

.
.

No parece haber razón para que en España no se instaure el coche eléctrico como principal medio de transporte, especialmente tras conocer el caso de este país africano.

Para muchos, es fácil encontrar excusas para no comprar un coche eléctrico. Que si autonomía limitada, que si tiempos de carga prolongados, que si dificultades para encontrar puntos de recarga… Razones en las que muchos se escudan, mientras que, en otros lugares como este país africano, la transición al vehículo eléctrico se está cumpliendo a rajatabla.

Asociar los países del continente de África con la movilidad eléctrica es algo impensable. Sin embargo, en los últimos años se están dando algunos factores para que el cambio a los coches enchufables sea plausible incluso en regiones históricamente muy pobres, como es el caso de Etiopía. Esos factores son el abaratamiento del vehículo eléctrico y la llegada de las marcas chinas.

Etiopía lidera la carrera por el coche eléctrico

Esto no sería posible, evidentemente, sin ese pequeño (o gran) empujón que a veces dan los gobiernos. En el caso del que dirige al país africano, la prohibición de importar coches nuevos con motor de combustión fue razón más que suficiente para que los ciudadanos compraran coches eléctricos, aunque tampoco tienen muchas más opciones donde elegir.

Este detalle contrasta con lo que sucede desde hace tiempo en la Unión Europea. La amenaza de un año 2035 a partir del cual ya no se podrán vender coches nuevos de combustión en el continente sigue muy presente, mientras que en otras regiones está tan avanzada la electromovilidad que, cuando ocurra, apenas lo van a notar.

Volviendo al continente africano, en enero de 2024 los dirigentes implementaron la prohibición de importar coches de pasajeros de combustión interna completamente ensamblados. Y la hicieron cumplir inmediatamente. Esta prohibición no afectaba a los coches que ya se encontraban en el país, que podrían seguir circulando y matriculándose.

Sin embargo, si quieres un vehículo en concreto y no se encuentra a la venta, es imposible que lo puedas comprar en Etiopía a no ser que esté impulsado por un sistema de propulsión 100% eléctrico.

Si te estás preguntando cuál es la razón por la que en Etiopía llevan más de un año y medio sin poder vender coches nuevos con motor térmico, la respuesta no es la contaminación. De hecho, tiene que ver más bien con una cuestión geográfica y lo que esta provoca en los motores de gasolina y diésel.

La altitud afecta negativamente a los coches de combustión

La capital del país, Adís Abeba, se encuentra a unos 2.300 metros de altura sobre el nivel del mar, lo que la convierte en la quinta capital más alta del mundo. A esa altitud, los niveles de oxígeno son inferiores, lo que provoca que los motores de combustión no funcionen correctamente. Además, hay que añadir que la contaminación también jugó un papel importante, aunque no fue la razón de mayor peso.

Por el contrario, un coche eléctrico no necesita oxígeno para funcionar, de ahí la decisión de que estos fueran los únicos permitidos. Al mismo tiempo, tal y como explica el gobierno de Etiopía, a largo plazo resultará más barato producir electricidad que conseguir combustible, un recurso que escasea en la región y que obliga a los mandamases a tener que importarlo.

En cambio, Etiopía tiene un promedio de entre siete y nueve horas de sol al día, lo cual genera un escenario ideal para la instalación de placas fotovoltaicas mediante las cuales se puede generar electricidad.

Eso sí, en la capital del país se registran constantes apagones totales o parciales casi a diario, lo que no favorece la implementación del vehículo enchufable. De hecho, los hoteles y edificios residenciales cuentan con generadores de respaldo para mantener la energía en las instalaciones cuando no llega. Y a veces ni con esos generadores es suficiente.

A pesar de estas limitaciones, en Etiopía ven como una oportunidad el coche eléctrico, tanto a nivel de movilidad como de negocio. El gobierno del país está tratando de llegar a acuerdos con fabricantes, especialmente los procedentes de China que son los que están liderando la carrera de la electromovilidad, para ensamblar coches en Etiopía, haciéndolos aún más baratos.

Mientras tanto, por las calles de la capital es habitual ver coches eléctricos de diferentes marcas, muchos de los cuales son de fabricantes chinos, aunque también se dejan ver otros modelos de marcas japonesas o europeas.

Descrito por muchos como un experimento, el caso de Etiopía es una excepción en todo el planeta, ya que nadie ha llegado tan lejos y en tan poco tiempo como para prohibir la venta de coches de combustión interna, favoreciendo así la instauración del vehículo enchufable.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España