BYD hace tambalear el reinado de Tesla en la venta de coches eléctricos en el mundo

La compañía de Elon Musk sigue siendo la más vendida del planeta, pero sus ventas anuales caen por primera vez desde 2011 y los chinos se aprovechan de la coyuntura.
El reinado de Tesla como el primer vendedor de coches eléctricos del mundo se está tambaleando y el motivo es que BYD también quiere ser el rey, como se demuestra de los datos que ha publicado respecto a coches vendidos durante 2024. Aun así, es la compañía de Elon Musk la que más unidades de cero emisiones ha vendido en todo el planeta.
Nuestros compañeros de Business Insider se hacen eco de la publicación de Financial Times en la que se muestran las entregas anuales de vehículos de Tesla, que han bajado por primera vez en más de una década. La firma estadounidense ha vendido 1,79 millones de vehículos, por debajo de los 1,81 millones entregados en 2023. Además, viene a ser la peor cifra desde 2011.
El último trimestre de 2024 ha sido nefasto para la enseña de Austin, ya que sólo ha despachado 495.570 vehículos, lo que en dadtos porcentuales supone un 2,3% más que en el mismo trimestre de 2023, pero por debajo de las expectativas del mercado, que se fijaban en más de 500.000 ventas.
Por su parte, BYD vendió casi 510.000 coches eléctricos e híbridos en diciembre, según las nuevas cifras, un récord mensual, superando a los americanos.
Aun así, la empresa de Texas mantiene el liderato como el mayor fabricante de coches eléctricos del globo terráqueo. Pero no se puede descuidar lo más mínimo porque los chinos de BYD le están pisando los talones, ya que clausuraron el 2024 con 1,76 millones de eléctricos vendidos. Los datos ya han resonado bien fuerte en el ego de Musk.
Si nos fijamos en los modelos más vendidos de Tesla durante el pasado ejercicio, vemos que en el resto del mundo sucede como en España, como ya te contamos en esta, tu revista, El Model 3 ha sido el más vendido, ya que representó el 95% de sus entregas totales. El otro 5% de los vehículos comercializados corresponden al Model X, al Model S y al Cybertruck.
El mes de octubre tuvo unos números esperanzadores para la compañía americana, que ya en ese momento auguró un "ligero crecimiento" de las entregas para 2024, que, por otro lado, no lo fue tanto. Entonces apareció el CEO de la empresa y sus predicciones fueron que las ventas de vehículos del grupo podrían aumentar entre un 20% y un 30% en el año que acaba de empezar.
Pero de puertas hacia dentro, en Tesla existe una honda preocupación porque desde China se lanzan vehículos de cero emisiones más baratos y muy competitivos. Asimismo, otro foco de inquietud viene porque se ha ralentizado el crecimiento de las ventas de coches eléctricos y eso también ha frenado el avance de los estadounidenses.
Un punto que preocupa a los directivos de Tesla es la actividad política de Musk, que ha gastado más de 250 millones de dólares en apoyar la campaña electoral de Donald Trump y se ha convertido en uno de los asesores más cercanos del presidente electo, que le ha otorgado la codirección del nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental para tratar de recortar el gasto federal del país.
En aquellos lares hay discrepancias sobre si la marca de coches eléctricos puede verse beneficiada o no por la vinculación entre Musk y Trump. Desde California, el gobernador demócrata, Gavin Newsom, considera que la firma de Austin podría perder fructíferas rebajas fiscales que el estado plantea para los automóviles de cero emisiones.
Un aspecto, también alarmante es que su cadena de suministro, que llega en gran medida desde China, se vea lastrada por los los aranceles de amplio alcance con los que Trump ha amenazado a los productos importados a su país.