Los europeos no nos fiamos de los coches eléctricos chinos

Un estudio refleja que los conductores del Viejo Continente son reticentes a comprar productos arribados desde el país asiático debido a la calidad, la seguridad y la tecnología. Otro aspecto que tampoco convence es el hecho de que sean chinos, ya que el país no inspira confianza.
La certeza de la confianza no se encuentra en uno mismo sino en el prójimo. Y esa seguridad se pierde cuando se habla de coches eléctricos fabricados en China. Al menos, eso refleja un estudio que dice que los europeos somos reticentes a comprar coches que llegan desde el país asiático, con lo que las enseñas de aquella región están frenando su desembarco en por estos lares.
Según este informe, realizado por el estudio Nielsen IQ para Bloomberg, solamente uno de cada 10 vehículos de cero emisiones en el Viejo Continente habla chino. Así, no se produce la irrupción de firmas de aquel país tan temidas por sus homólogas europeas.
Parece ser que las ventas de los automóviles de China no remontan porque "estas marcas deben enfrentarse a la fuerte lealtad de la que gozan las marcas europeas", según relataron los autores del estudio realizado por Michael Dean y Giacomo Reghelin, para Nielsen IQ. Aun así, las compañías de Europa tampoco acaban de despegar en el sector de los enchufables.
En la encuesta que se ha realizado para este análisis, cerca de un 74% de las personas que han participado en ella manifestaron su preocupación por comprar un vehículo procedente del país asiático. Los motivos, por porcentajes, dicen que la calidad (25%), la seguridad (14%) y la tecnología (17%) no acaban de convencer.
Hay un dato más ilustrativo si cabe. En el sondeo realizado en Bélgica hay personas que mencionaban, de manera prioritaria, que existe desconfianza hacia los productos chinos. En concreto, un 47% reconocían no fiarse de esta nación. Otros aspectos como la calidad, tecnología o seguridad de los vehículos tienen menos trascendencia, menos del 20% de los sondeados.
Otro aspecto realmente llamativo es que dentro del estudio se mostró a los consumidores anuncios de coches chinos ocultando a qué país pertenecían. Las respuestas solían ser positivas hacia esos vehículos hasta que descubrían que los automóviles procedían de China. Ahí, el asunto y las respuestas cambiaban a la negatividad.
Ese recelo o aprehensión a los automóviles procedentes de aquella región es menor en aquellos que sí quieren comprar un coche eléctrico. También se encuestó a conductores europeos que quieren comprar un vehículo de cero emisiones. Muchos de ellos están más abiertos a modelos fabricados en China que el cómputo global de usuarios de nuestro continente.
Según la encuesta, un 34% dicen que no tendrían nada en contra a la hora de comprar un coche chino. Quienes están dubitativos entre sí sí o si no comprar un modelo eléctrico, el 20% aceptaría comprar un chino. Sobre gustos...
BYD y MG son las dos grandes enseñas que han desembarcado a lo bestia en Europa y están viendo que esas reticencias no son baladíes. Mientras BYD vendió 16.000 coches eléctricos en Europa en la primera mitad de 2024, MG colocó 31.922 unidades del MG 4 llevándolo al cuarto puesto de los eléctricos más vendidos.
Hay un aspecto a tener en cuenta que es que MG abusó de las automatriculaciones para tener stock y evitar los aranceles. Además, Morris Garages se asocia a la marca inglesa, a pesar de que se produzca en China pero aún así, tiene más credibilidad por el sello británico. Por su parte, BYD es desconocida para el consumidor europeo.