El Mercedes-AMG One fue uno de los deportivos más complicados de fabricar. Hasta el CEO de la marca dijo que debían estar borrachos cuando lo aprobaron

El Mercedes-AMG es uno de los coches más especiales y espectaculares que se han hecho en nuestro tiempo, pero su desarrollo implicó no pocos problemas.
A veces, las marcas cometen locuras y eso no es malo. Sin esas locuras nos habríamos perdido grandes coches a lo largo de la historia de la automoción. Una de los últimos años es el Mercedes-AMG One, que el año pasado pulverizó propio récord como el coche de producción más rápido de Nürburgring, y el propio CEO de la marca ha reconocido las dificultades que ha implicado su producción.
El esperado hiperdeportivo híbrido de Mercedes acumuló varios años de desarrollo y se retrasó varias veces desde que se desveló, por primera vez, en 2017, debido a una serie de problemas. Finalmente, la versión de producción vio la luz el 1 de junio de 2022.
El propio equipo de Fórmula 1 se encargó de confirmar la fecha de presentación en su cuenta oficial de X, reforzando así los lazos técnicos entre el hiperdeportivo de carretera y el monoplaza de F1 que entonces pilotaba Lewis Hamilton, ahora en la Scuderia Ferrari.
La confirmación de la fecha de presentación se produjo poco después de que el CEO de Mercedes-Benz, Ola Källenius, hiciera un comentario jocoso, al decir que la junta directiva de la compañía debió "borracha" cuando acordaron hacer el hiperdeportivo híbrido.
“Estoy seguro de que estábamos borrachos”, Ola Källenius, CEO de Mercedes

Según explicó Mercedes, el proceso de desarrollo del AMG One fue “de una complejidad extrema y fruto de la estrecha cooperación con los especialistas en Fórmula 1 de la empresa Mercedes-AMG High Performance Powertrains en Brixworth”.
“El equipo de AMG y la rama de Fórmula 1 de AMG High Performance Powertrain vinieron a nosotros hace unos cuatro años y dijeron: Tenemos una gran idea, pongamos un motor de Fórmula 1 en un coche de carretera”, comentó Källenius cuando le preguntaron por el coche y su presentación definitiva.
“Tendré que volver a revisar las actas de la reunión, pero estoy seguro de que estábamos borrachos cuando dijimos que sí", añadió.
El prototipo original del Project One de 1.063 CV se reveló en 2017 y el desarrollo del coche se ha visto afectado por retrasos debido a la complejidad de adaptar el tren de propulsión de F1 para carretera.

El Mercedes-AMG One utiliza un motor V6 de 1.6 litros de gasolina de 574 CV adaptado, procedente del coche de F1 con el que el equipo Mercedes-AMG ganó el campeonato en 2017. A este motor se unen tres eléctricos, uno por cada rueda delantera y otro conectado al cigüeñal del motor.
En total, produce los 1.063 CV mencionados antes. La compañía alemana confirmó que podía alcanzar una velocidad máxima de 350 km/h y acelerar de 0 a 200 km/h en apenas 6 segundos.
El sistema eléctrico traba a 800 voltios y tiene una batería de iones de litio de 8,4 kWh que le proporciona una autonomía de unos 18 kilómetros en modo eléctrico.
Un desarrollo lleno de dificultades

Según algunos informes, las dificultades de ingeniería incluyeron lograr que el complejo tren motriz cumpliera con las normas de emisiones WLTP, utilizando un filtro de partículas de gasolina sin comprometer el rendimiento.
Esto quedó claro en el documental que la marca de la estrella presentó en 2023, en el que explicaba las dificultades de sacar adelante un proyecto como el del AMG One, algo similar a lo que hace Bugatti en su canal de YouTube, con la serie documental A new era.
Uno de los grandes desafíos ha sido la regulación, pues se trataba de un coche de carreras con homologación para la calle. Esto los ha llevado a grandes retrasos, pues cuando parecía que estaba listo volvían a dar una nueva fecha. Algunos creían que nunca verían este coche en la calle
No fue lo único: “Fallos de encendido, problemas, retrasos, frustraciones, tensiones dentro de la dirección y los equipos, y la creciente presión de todas partes: el fracaso no era una opción”, explicaba entonces Mercedes-AMG.
La producción del Mercedes-AMG One se limitó a únicamente 275 ejemplares, cada uno de los cuales a un precio de 2,27 millones de euros. La compañía anunció el inicio de la fabricación para 2022 y, pese al precio elevado, todas las unidades se vendieron rápidamente.
