Pedir más de 160.000 euros por el Lynk & Co 03+ TCR en China puede parecer una barbaridad, pero sus ventas están agotadas hasta abril de 2026

El Lynk & Co 03+ de calle está bien, pero el Lynk & Co 03+ TCR para circuito es mejor, corre más y más pintón. Pero, eso sí, cuesta un riñón.
Cuando hablamos de coches chinos a la venta en China, el motivo por el que nos llevamos las manos a la cabeza es por su precio. Sencillamente, parece que los regalan. Vehículos que en Europa se venden por 20.000 euros allí están disponibles por 7.000 u 8.000 (al cambio, se entiende). Por eso resulta llamativo que haya un modelo que nos parezca hasta caro según nuestros estándares. El Lynk & Co 03+ TCR. Y más llamativo todavía es que se haya agotado nada más lanzarlo.
La propia Lynk & Co lo ha anunciado en la red social china Weibo: prácticamente al poner a la venta, la primera tanda de unidades de la berlina de alto rendimiento pensada para circuito se ha agotado. A efectos prácticos implica que la producción hasta abril está vendida.
Y ya adelantamos que los precios que maneja el modelo son altos desde nuestro punto de vista, todavía más desde el suyo: cuesta 1,4 millones de yuanes, lo que al cambio actual suponen unos 169.000 euros.
Por ponerlo en perspectiva, el Lynk & Co 03 normal tiene una horquilla de precios comprendida entre los 121.800 y los 192.000 yuanes, es decir, entre menos de 15.000 y unos 23.000 euros. La diferencia es enorme, pero obedece a que el 03+ TCR es una bestia para circuito. Además, dentro del montante vienen una serie de extras que tienen un valor alto.
Lo primero es un paquete que incluye una “Clase Magistral para Pilotos Campeones” que está valorada en 40.000 yuanes, unos 4.800 euros, que consiste en 2 horas de instrucción en pista, orientación de pilotos profesionales y asistencia técnica básica en pista. Además, los compradores tendrán un año entero para canjearlo a partir de la fecha de entrega.
Lo segundo es el “Paquete de Asistencia en Carrera”, por el que contarán con un ingeniero y un técnico para participar en las competiciones TCR China y CTCC China Cup, que se celebran a lo largo de 6 fines de semana.
Por si no había quedado claro, es un vehículo diseñado exclusivamente para su uso en circuitos cerrados y no puede pisar la calle. Es lo que termina de justificar el resto del precio, así que entremos en detalle.
El Lynk & Co 03+ TCR está basado en la tercera generación del modelo (aunque no lo hayamos catado en Europa, en China tiene ya bastante recorrido a sus espaldas), así que, básicamente, es una adaptación para participar en competiciones de turismos.

Su diseño es fácilmente reconocible, pero parece que ha pasado por el gimnasio y se ha dedicado a hacer solo pecho y bíceps: monta un kit de carrocería específico, el paragolpes tiene enormes entradas de aire, los faldones se extienden prácticamente hasta el suelo, calza llantas monotuerca con diseño multirradio y la zaga está coronada por un para nada discreto alerón.
Con todo y con eso, lo que realmente interesa es lo que no está a la vista. Su sistema de propulsión cuenta con un motor Drive-E T6 de cuatro cilindros de 2,0 litros turboalimentado, que ha sido puesto a punto con un nuevo turbo, una programación específica de la ECU o una mejor refrigeración, entre otras cosas. El resultado es que es capaz de desarrollar 345 CV de potencia y 420 Nm de par máximo. El bloque se combina con una caja de cambios secuencial Xtrac 1046 de 6 marchas con levas.
El chasis se ajusta a la normativa del TCR, dispone de jaula de seguridad, el asiento es tipo bucket, el conductor cuenta con un arnés en lugar de un cinturón y el sistema de frenos es de alto nivel: monta pinzas delanteras de 6 pistones que muerden discos ventilados de 380 mm y traseras de 2 pistones y con discos de un tamaño algo menor, 290 mm.
Para quienes quieran una versión algo descafeinada del modelo, pero con la que puedan ir a comprar el pan porque está homologada para ir por la calle, está disponible el Lynk & Co 03+, sin apellido.
Como es lógico, no es tan extremo como el TCR, pero aún así es una opción interesante. Su motor desarrolla 265 CV de potencia y 380 Nm de par máximo, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos. Además, aunque no monta las paelleras de su hermano de “competi”, tiene mordiente suficiente como para frenar de 100 km/h a 0 en 34 metros.
Además, estéticamente también da el pego, con unos paragolpes deportivos, un difusor bastante agresivo, dos salidas de escape dobles y unas llantas con diseño de estrella de lo más vistosas.

