Todos lo esperan: al deportivo con motor rotativo de Mazda solo le queda un obstáculo por delante para ser una realidad

El Mazda Iconic SP nos hizo soñar con la vuelta de un deportivo con motor rotativo y parece que técnicamente está listo, pero todavía tiene un escollo en frente.
Mazda es una de esas marcas peculiares dentro del mundo de la automoción porque, en términos generales, suele hacer las cosas a su manera. Es algo que ha demostrado en muchas ocasiones, pero que tiene su principal adalid en el mítico motor rotativo. Hace mucho que desapareció, pero está listo para volver… aunque hay un obstáculo que tiene que superar.
Road & Track ha tenido la oportunidad de hablar con varios integrantes del equipo de la marca japonesa y, de aquí y de allí, ha ido sacando perlas que han dejado pistas bastante interesantes.
El primero ha sido Masahiro Moro, director ejecutivo de Mazda, quien ha hablado con sobre el tema: “Decidí reabrir el grupo de desarrollo de motores rotativos y les encargué una misión. Cumplir con las estrictas normativas de emisiones, como la LEV IV en EE. UU. y la Euro 7”.
“Sabemos que los motores rotativos no cumplen bien con las emisiones, por eso decidimos dejar de producirlos en 2012. Es un obstáculo muy difícil que deben superar, pero el progreso del último año ha sido muy alentador”, añadía.
Y es que la normativa de emisiones ha sido verdugo de muchos coches o, si no, al menos sí de sus mecánicas, que ha tenido que modificar para poder seguir vendiéndolos en según que regiones. Valga como ejemplo el caso de BMW, que ha tenido que renunciar a sus V8 en Europa, pero va a seguir vendiéndolos allí donde las restricciones no son tan estrictas.
El siguiente en la lista fue Ryuichi Umeshita, director técnico de la marca, quien declaró al mismo medio: “Estamos desarrollando la tecnología para cumplir con la normativa estadounidense, y tenemos un pronóstico muy positivo, así que estamos casi listos”.
Buenas noticias entonces: Mazda ha conseguido solventar uno de los principales impedimentos para el retorno del motor rotativo. Sin embargo no es el escollo que hay en su camino.
“El próximo reto es… ahora pueden ayudarnos a presentar un buen caso de negocio. Pero técnicamente, estamos casi listos; si vemos un buen caso de negocio, estamos listos para empezar”, comentaba.
Es algo que recalca Masashi Nakayama, gerente general de la división de diseño de Mazda: “Tengo que ser muy cuidadoso con lo que digo aquí, pero nos aseguramos de que sea viable para la producción”.
De esta manera, parece que el proyecto está sobre la mesa, pero para hacerlo realidad es necesario que haya “apoyo”, lo que entendemos como clientes dispuestos a comprar el coche. Y es que es muy habitual que los petrolhead se quejen de como se extingue su vehículo favorito… pero no tengan intención de comprarlo.
Así, la situación parece lógica: si la firma sondea el mercado y tiene una respuesta positiva, teniendo cierta certeza de que el desarrollo no va a ser un pozo por el que tirar su dinero, es posible que veamos un Mazda con motor rotativo de nuevo.
Ahora bien, ¿cómo será? Todos tomamos como referencia el Iconic SP, prototipo que dio lugar a toda la rumorología. En éste el motor actuaba como generador para un sistema eléctrico de autonomía extendida, consiguiendo una potencia total de 365 CV. Sin embargo, la configuración final podría ser un sistema microhíbrido de corte más convencional.
A este respecto, Umeshita entró en materia de cajas de cambio. Es tradicional la unión de los deportivos de Mazda con las transmisiones manuales, pero su presencia dependería del terreno en el que se situara el modelo.
“Si, digamos —y aún no hemos decidido nada— pasamos a la categoría de superdeportivos, entonces [la caja de cambios] debería ser más rápida. En ese caso probablemente no se pueda usar una manual, sino una tecnología de transmisión más avanzada”, explicaba, señalando que en segmentos superiores habría que decantarse por un cambio automático.
Pero no solo del aspecto técnico indagaron los compañeros de Road&Track, también preguntaron por un rasgo estético muy querido por el fan clásico.
El Mazda Iconic SP contaba con una suerte de faros de tipo ‘pop-up’ en los que los grupos ópticos estaban cubiertos por unas pestañas en el color de la carrocería, que se desplegaban hacia arriba para mostrar los pilotos. No son como los clásicos al uso, pero la esencia es similar. Pero, ¿podría llegar un rasgo así al modelo de producción?
“Podemos hacerlo en términos de tecnología. Por ejemplo, el MX-5 actual tiene un capó desplegable que se levanta [en caso de accidente]… pero la cuestión es la normativa. Por supuesto, si pudieran apoyarnos, nos encantaría hacerlo”, concluía Nakayama. Por el momento habrá que esperar.


