Los aranceles de Trump siguen afectando a los coches. ¿Qué fabricantes serán ganadores y perdedores en caso de aplicarse?

Associated Press

Los aranceles de Donald Trump han puesto al mundo patas arriba. ¿Qué fabricantes de coches van a ganar y a perder con esto?

Donald Trump volvió a encender la mecha con sus aranceles en un movimiento que afecta al Planeta entero. Y aunque haya pausado la mayoría de ellos,  el 25% a los coches que se fabriquen fuera de sus fronteras sigue activo hasta el punto de que algún fabricante como JLR  ha anunciado que detiene sus envíos.

Así, marcas europeas y asiáticas ya no están en apuros por el momento: aunque marcas como Audi, JLR, Mini o Volkswagen están entre las grandes perjudicadas. 

La mayoría produce sus modelos fuera de EEUU y ahora tendrán que enfrentarse a subidas de precio, pérdida de competitividad y, en muchos casos, clientes que simplemente buscarán opciones más baratas... fabricadas en suelo estadounidense. Hasta Rolls-Royce, con su clientela premium, va a notar el golpe.

¿Y quién gana con esto? Pues los sospechosos habituales. Tesla y Rivian salen reforzadas porque fabrican todo en Estados Unidos y no les afecta el nuevo arancel. Ford también respira tranquilo: su producción destinada al mercado americano es bastante local. 

En cambio, General Motors, que se aprovechó durante años del comercio libre con México y Canadá, ahora tendrá que reorganizar fábricas y estrategias… a golpe de talonario.

¿Y esto qué significa para nosotros? Que podría llegar el efecto rebote: fabricantes que antes mandaban coches hacia el otro lado del Atlántico podrían saturar el mercado local, bajando precios. 

Y para los que están allí, se deberían para pagar más por ese coche europeo o japonés que tenían en mente... 

Ahora, ponemos la vista en esos fabricantes, Europeos o no, que probablemente van a salir más afectados, pero también a los que previsiblemente les va a venir de maravilla esta maniobra.

JLR – perdedor

Aproximadamente una cuarta parte de la producción de JLR va a parar a Estados Unidos y no tiene ni una sola fábrica allí. Se va a llevar un buen golpe. 

Incluso si el Reino Unido logra cerrar un acuerdo comercial y se recorta el arancel del 25 % a los coches fabricados en suelo británico, el superventas Defender se fabrica en Eslovaquia, es decir, dentro de la UE.

Mini – perdedor

Aunque vende coches eléctricos fabricados en China, los que van a EEUU se producen en el Reino Unido (el hatchback) y en Alemania (el Countryman), y casi todos llevan motores ingleses. 

En cualquier caso, en el mercado estadounidense compite contra coches hechos allí por marcas japonesas, coreanas y, claro, americanas.

Audi – perdedor

No fabrica ninguno de sus coches en el país, ni tampoco motores. La mayoría se ensamblan en la UE, que está a años luz de firmar un acuerdo comercial. 

Su modelo más vendido es el Q5, que Audi decidió fabricar en México aprovechando el acuerdo entre EEUU, México y Canadá (y antes el NAFTA). Vaya jugada.

General Motors – perdedor

Fue uno de los grandes beneficiados de la liberalización comercial con México y Canadá. Ahora, su baja proporción de producción y contenido “made in USA” se le puede volver en contra. 

Tiene muchas fábricas en allí, pero reconfigurarlas llevará tiempo y requerirá inversiones importantes... justo cuando los beneficios y el precio de sus acciones caigan por culpa de los aranceles.

Volkswagen – perdedor

Aunque cuenta con una gran planta (Chatanooga, en Tennessee), alrededor de dos tercios de los coches que vende allí vienen de fuera, incluida su gran fábrica en México, que produce el Tiguan.

Rolls-Royce – perdedor

Sí, sus clientes van a pagar más. Y no tendrán más remedio: sus coches usan motores alemanes y un buen número de componentes de allí, así que aunque el Reino Unido lograra un acuerdo comercial, Rolls-Royce no se beneficiará del todo.

Tesla – ganador

Para sorpresa de absolutamente nadie, la marca del asesor y fan del presidente, Elon Musk, apenas notará el impacto. Todos los coches que vende en su mercado local los fabrica allí mismo.

Rivian – ganador

La otra marca con volumen que también produce todos sus vehículos dentro de EEUU.

Ford – ganador

Su red de fabricación para los modelos que vende está mucho más localizada que la de GM. Sus operaciones globales están bien aisladas.

Nissan – ganador… más o menos

Desde la perspectiva europea, su planta inglesa no exporta Qashqai, Juke ni Leaf (recién renovado este año). Pero puede que tenga que competir en precio si otras marcas desvían a Europa coches que antes iban a ese mercado. Además, sus operaciones en EE.UU. no están tan profundamente integradas como las de algunos rivales.

McLaren – ganador… más o menos

Un portavoz nos contó a Top Gear que el toque de “hecho a mano en Reino Unido” es algo que los compradores estadounidenses valoran mucho, así que ni se plantean montar una fábrica allí. 

Sus clientes probablemente estén dispuestos a pagar el arancel, sobre todo porque no tienen demasiada competencia local. Salvo Aston Martin, sus rivales son europeos, y si Reino Unido firma un acuerdo comercial que rebaje el arancel del 25 % y la UE no, McLaren podría salir ganando frente a Ferrari, Porsche, Lamborghini, AMG-Mercedes y compañía.

Aston Martin – lo mismo que McLaren

Su eternamente optimista jefe, Adrian Hallmark, soltó una de sus frases: “Nunca desaproveches una crisis, acelera hacia ella con optimismo y un plan”. Ya lo demostró al timón de Bentley, capeando la tormenta de Brexit y Covid como un auténtico maestro.

Hyundai y Kia – ganadores

Puede que te sorprenda, pero lo cierto es que han montado una presencia industrial muy seria en Estados Unidos. Juegan en casa, y por lo tanto verán bastante de lejos cualquier problema relacionado con esto.

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