Cuidado si te rozan el coche y te dejan una nota: puede ser una estafa

Una nueva técnica en la que se utilizan avisos por daños en vehículos ajenos provoca que los timadores puedan ponerse en contacto con los propietarios de los coches afectados haciéndoles caer en la trampa a través de enlaces que mandan por SMS y captando sus datos bancarios, entre otros.
Por desgracia para la gran mayoría de ciudadanos de bien, las estafas están a la orden del día y las encontramos en cualquier índole de la vida. Ahora, con las nuevas tecnologías y métodos más rebuscados, también lo han hecho a la industria del automóvil. Ya se conocen las falsas multas que los timadores envían en nombre de la DGT a través de SMS.
Ahora, los amigos de lo ajeno van más allá a través de la creatividad, con la que tratan de robar vehículos o piezas sueltas de lo sustraído. La Asociación Española de Consumidores ha recibido avisos de usuarios que alertan sobre un nuevo caso de fraude que busca la captación de nuestros datos bancarios mediante la simulación de un siniestro de automóvil.
Puede darse la circunstancia de que al realizar una maniobra de aparcamiento y porque calculas mal o porque se te va el pie del acelerador, impactes contra un coche que esté parado al lado del tuyo. Esto puede suponer que haya roces o daños en la pintura o en cualquier otra parte del coche contra la que se haya chocado.
Lo más coherente es que si el propietario de este vehículo no se encuentra en el lugar se deje una nota en la que informemos al afectado del altercado, le demos un número de teléfono para ponernos en contacto, se haga el pertinente parte amistoso en el que los seguros ya se encargan de todo, a la vez de que se pidan disculpas por el incidente.
Este gesto que honra a quien lo hace y le evita problemas futuros con otros propietarios, está siendo motivo de fraude. Los timadores ya tienen unas pautas de ejecución planificadas para que personas de bien caigan en la trampa.
El modo de explotación de estos pechadores arranca originando daños a cualquier coche estacionado bien en la calle o bien en un parking público. El siguiente paso es dejar la pertinente nota en el parabrisas del automóvil que han rozado. En ella piden perdón por el incidente y añaden un número de teléfono para que el dueño contacte con ellos para dar el parte al seguro.
Y, como no podía ser de otra manera, desde el teléfono llega el engaño, a pesar de que todo aparenta normalidad. Cuando el propietario del vehículo dañado hace esa llamada, el estafador le detalla de que va a dar parte a su seguro en ese momento.
El siguiente paso es que la víctima reciba un mensaje de texto en su móvil en el que la supuesta aseguradora le marca la pauta a seguir y le dice que debe rellenar algunos datos accediendo a un enlace adjunto al SMS.
A través de esa conexión, la víctima verá un portal web diseñado para suplantar la identidad de una empresa de seguros. Al ingresar en ella están los formularios en los que se pide información confidencial como datos bancarios, que, a posteriori, se utilizarán para pertrechar el engaño.
Con el fin de que los propietarios de ese tipo de engaños no muerdan el anzuelo, la recomendación de la Asociación Española de Consumidores es clara: obviar ese tipo de SMS y, por nada del mundo pinchar en el enlace que te remite a la web fraudulenta porque a través de él se puede suplantar el teléfono móvil, así como la obtención de otros datos relevantes para los timadores.
Por tanto, lo más fácil será ponernos en contacto con nuestra aseguradora para que la compañía se encargue de comprobar si los datos de los estafadores son verídicos o no, de tal manera que no lleguemos a ser engañados.