En la marca de pick-up RAM se deshicieron de su motor V8 en plena fiebre por lo eléctrico. Ahora lo han resucitado y el primer en llevarlo será un pick up

Solo unos meses ha estado desaparecido este querido motor, que vuelve técnicamente igual, pero con un nuevo logo bastante llamativo.
El mundo del motor se ha vuelto un poco loco en los últimos años en lo relativo a los coches eléctricos y la bajada de emisiones. En Europa esta ola estuvo motivada por la normativa que entrará en vigor en 2035, pero en otras partes del mundo se siguieron derroteros similares sin tener esa espada de Damocles sobre la cabeza. Un ejemplo claro está en Stellantis, que sacrificó uno de sus motores más queridos, el Hemi V8.
Aunque no se trata de un propulsor que se vea a este lado del Atlántico, es un bloque tremendamente popular en los Estados Unidos, porque no solo lo llevaban los muscle car de algunas de sus marcas, como Dodge, estaba presente en vehículos de muchas de ellas, como por ejemplo el Jeep Grand Cherokee o las pick-up de RAM.
Ha sido precisamente ésta la que, unos meses después de tomar la decisión, ha tenido que “recoger cable”: Tim Kuniskis, CEO de RAM, ha sido sincero en un evento, admitiendo que la compañía “la cagó cuando dejamos ir al Hemi”. Sin embargo, rectificar es de sabios, así que hay que quitarse el sombrero, porque el querido motor está de vuelta.
Por el momento se ha confirmado el regreso del mismo a la Dodge RAM 1500, en la que estará disponible en prácticamente en todos los acabados con los que se comercializa en el mercado estadounidense: Big Horn, Express, Laramie, Limited, Longhorn, Rebel, Tradesman y Warlock.
Para incorporar esta motorización habrá que desembolsar, de media, 1.200 dólares, pero no es un precio excesivo teniendo en cuenta la demanda del público por la vuelta de este motor. De hecho, suponemos que no les importará tampoco que sea exactamente igual a como era antes, sin ningún tipo de mejora, o que se quede por detrás del Hurricane, que a día de hoy es la estrella de la gama.
Este bloque es un seis cilindros en línea de 3,0 litros equipado con un doble turbo y que se ofrece en dos niveles de potenciación distintos, uno de acceso con 426 CV y 623 Nm, y uno superior que rinde 548 CV y 706 Nm de par.
Sin embargo, lo importante es el regreso del V8, que, como hacía antes, desarrolla una potencia de 400 CV y un par máximo de 555 Nm. Además, cuenta con tecnología como la sincronización variable de válvulas, la desactivación de cilindros y el sistema híbrido eTorque, que buscan hacer de él un propulsor algo más eficiente.
Eso no le resta ni un ápice de capacidad, puesto que la RAM 1500 equipada con el Hemi V8 tiene una capacidad de carga de 794 kg y también puede remolcar hasta 5,2 toneladas.

La única novedad que trae consigo el motor es estética. ¿Cómo? ¿En qué mundo tiene algo de relevancia la imagen de un motor? No queremos abrir el debate de si es posible que un motor sea bonito, porque creemos radicalmente que así es, pero en este caso nos referimos a cómo está indicado en el coche que monta este bloque.
Dodge es conocida por crear logotipos bastante llamativos y gamberros para lo que se estila en la industria, valgan como ejemplos el felino que ilustra los Hellcat o el demonio que fue imagen del Demon. En este caso sigue la misma línea, pero el diseño con el que han dado es todavía más imaginativo.
A partir de ahora ya no aparecerá la palabra ‘HEMI’ en los pasos de rueda, como era habitual, ahora aparecerá lo que desde la marca denominan como un “símbolo de protesta”, aunque no concretan contra qué. Suponemos que contra las normativas de emisiones cada vez más estrictas.
Y su diseño es bastante gracioso: se trata de un motor V8 con cabeza de carnero, una imagen bastante peculiar que combina el propulsor con el nombre de la marca, que puede ser sinónimo de animal, pero también de ariete, así que en términos generales se relaciona con empujar y con la fuerza.
Siempre está bien que vuelva a estar disponible un motor que goza de tanta aceptación entre los compradores, aunque todavía queda un poco para que se pueda ver en la calle (de Estados Unidos, claro está), porque aunque se han abierto los pedidos, las entregas no comenzarán hasta un punto indeterminado del verano.
