Puede ser la carrera más peligrosa del mundo y también tiene el trabajo más estresante del mundo: conoce al equipo médico del Isle of Man TT

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El TT Isla de Man está siempre rodeado de peligro y también se acompaña del trabajo más estresante del mundo. Así es el equipo médico del Isle of Man TT.
El TT Isla de Man es considerado en ocasiones la carrera más peligrosa del mundo, aunque es también conocida como una de las pruebas más emblemáticas del motociclismo, con más de 100 años de historia ligada a la velocidad y el riesgo. Esto hace que esté acompañada del que puede ser el trabajo más estresante del mundo: conoce al equipo médico del Isle of Man TT.
Con un recorrido de unos 60 kilómetros por las carreteras de la ruta de la montaña Snaefel y entre 80 y 90 motos corriendo a más de 200 km/h al mismo tiempo, esta prueba está caracterizada por dos factores: la adrenalina y el riesgo. Si bien es una competición impresionante, el peligro siempre es evidente, con accidentes frecuentes y más de 250 fallecimientos hasta la fecha.
Por supuesto, garantizar la seguridad en este entorno es mucho más complicado que hacerlo en un circuito al uso y los accidentes de motocicleta pueden tener consecuencias mucho más graves que las de un accidente de coche. Aun así, para reducir el riesgo trabaja duramente el equipo médico del Isle of Man TT, que nuestros compañeros de Top Gear UK han podido conocer.
“Si nos fijamos en la mayoría de los circuitos, incluso en los de F1 o Moto GP, estabilizan [al paciente] y lo evacuan”, señala el Dr. Gareth Davies, jefe médico del TT de la Isla de Man, “pero ahora podemos llevar a todo el hospital, el equipo de reanimación, el quirófano de urgencias, al lado del paciente y detener el proceso de agonía en ese momento”, añade.
Para que la atención sea lo más completa y adecuada posible, el equipamiento de los médicos de esta competición es sorprendente: hay 80 integrantes entre paramédicos, doctores, enfermeras y técnicos de ambulancia, así como siete BMW X5 equipados por completo, dos helicópteros y varias motos de respuesta rápida. Nada es suficiente para salvar vidas.
Por supuesto, esto hace que el trabajo sea muy distinto al que se realizaría en cualquier ciudad, tanto en el procedimiento como en el tiempo de respuesta. Davies lo sabe bien, ya que trabajó en el Royal London Hospital durante 30 años, así como fue director médico de London Air Ambulance:
“En Londres siempre estábamos 15 minutos por detrás del momento de la herida, mientras que aquí llegamos en dos o tres minutos. Es una medicina única, las heridas suelen ser muy complejas, así que llevamos todo el equipo necesario para realizar una operación de traumatismo grave en una acera, en un campo, junto a un seto, donde sea”, comenta.
Ahora bien, ¿cómo es posible alcanzar esa rapidez en un recorrido de unos 60 kilómetros por el que corren tantas motos de forma simultánea. Debido a la larga historia de esta competición, cuyo comienzo se remonta a hace más de un siglo, ya se conocen los puntos más críticos del recorrido. No obstante, la mayor velocidad está cambiando las cosas.
“Disponemos de un mapa de accidentes que se remonta a hace más de 100 años, así que conocemos los puntos negros más probables y situamos a los equipos de respuesta ahí, pero las velocidades en curva de ahora los están desplazando más allá de la carretera, o creando problemas en nuevos lugares”, señala.

“El kit de seguridad del piloto ha mejorado mucho desde que empecé a trabajar en el TT en 1990, con airbags corporales, EPI y mejores normas para los cascos, pero el atractivo y la singularidad del TT es su peligro intrínseco y no hay mucho que se pueda hacer para mitigarlo”, agrega el doctor Gareth Davies.
Además de todo esto, la forma de trabajar del equipo médico del Isle of Man TT también ha cambiado mucho. Ahora son tan metódicos como un equipo de competición, con un gran registro de todo el equipamiento y un control absoluto de cada elemento para poder trabajar con más rapidez ante cualquier emergencia. Al fin y al cabo, utilizan más de 100 piezas.
No obstante, no todo depende de la actuación en caso de accidente, ya que la prevención también es importante. Por ello, Davies, sus adjuntos Sally Simmons y Paul Hancock y el equipo MRMS (Manx Road-racing Medical Services) están intentando atajar los problemas de raíz.

“Este año, por primera vez, todos los competidores han pasado un reconocimiento médico completo antes de poder competir. Además, ahora contamos con un programa de investigación voluntario con los pilotos que analiza el aspecto físico de la carrera, midiendo diversos parámetros y controlándolos durante la misma”, comenta Davies.
“Estamos estudiando estos datos para pensar cuánto deberían durar las carreras, porque nos estamos dando cuenta de que después de seis vueltas la gente pierde mucho líquido, pierde fuerza de agarre, pierde concentración”, agrega el jefe del equipo médico del TT Isla de Man.
De esta forma, si bien el riesgo de esta competición seguirá siendo uno de sus factores clave, se logrará reducir la tragedia que puede ir asociada a ella de forma frecuente. Es así como la atención se podrá dirigir a lo más importante: disfrutar de la velocidad y la competición sobre dos ruedas.

