Si te gustan los vídeos de Nürbugring, seguro que le conoces. Pero alguien quiere que este youtuber no vuelva a pisar el circuito

Misha Charoudin es un conocido youtuber que pasa mucho tiempo en el ‘Infierno Verde’, pero sus últimos accidentes le han granjeado enemigos.
Hacerse conocido es una navaja de doble filo. Por un lado, la fama te granjea seguidores (además de lo que realmente importa, billetes); peor, por otro, también aumenta el número de personas que quieren verte caer. Que se lo digan a Misha Charoudin, uno de los youtubers más conocidos del mundo del motor, a quien quieren prohibir la entrada en Nürburging.
Ha sido una persona, llamada Dietmar Hopp, quien ha utilizado la página change.org, en la que se realizan propuestas y se recogen firmas para llevarlas a cabo, quien ha creado una para vetar a Charoudin del ‘Infierno Verde’.
El enunciado de la misma es autoexplicativo: “Petición para la prohibición temporal de Misha Charoudin de Nürburgring Nordschleife durante un año debido a su reiterada conducción peligrosa y su influencia negativa en la cultura del circuito”.
El youtuber/conductor es una personalidad íntimamente relacionado con el trazado alemán, pero que, en los últimos tiempos ha tenido más de un accidente, alguno de gravedad considerable, lo que para Hopp constituye un mal ejemplo para sus decenas de miles de seguidores, muchos de los cuales luego van al circuito y pueden continuar con lo que considera su mala praxis.
En la petición se explica que Charoudin, “a través de sus vídeos online y su presencia pública, se convierte en un referente para miles de visitantes internacionales, muchos de los cuales acuden a Nürburgring inspirados por su contenido. Esta visibilidad conlleva la responsabilidad de predicar con el ejemplo, especialmente en un circuito que comparten pilotos de muy diversos niveles de habilidad durante las sesiones públicas (Touristenfahrten)”.
Y considera que “el comportamiento reciente de Misha al volante demuestra la falta de precaución y responsabilidad que exige su puesto”, algo que queda demostrado por los incidentes en los que se ha visto envuelto a lo largo del tiempo:
- “Múltiples accidentes en Nordschleife en los últimos años, algunos de los cuales provocaron situaciones peligrosas para otros usuarios de la pista”
- “Un cuasi accidente a alta velocidad en Schwedenkreuz mientras conducía un Tesla a más de 300 km/h, donde casi perdió el control del vehículo”
- “Un incidente casi fatal con un Porsche Cayman GT4 RS en Kesselchen, que casi resultó en una colisión trasera a alta velocidad”
En el texto se puntualiza que no son lances aislados, si no que son consecuencia de un “patrón recurrente de conducción agresiva y casi imprudente, a menudo grabado y compartido públicamente, lo que refuerza una cultura que prioriza el entretenimiento sobre la seguridad”.
Hopp señala que, debido al grado de exposición que tiene, el ejemplo que da Charoudin es clave y enseñar comportamientos así en pista es algo que pone en riesgo a toda la gente que entra en el circuito. Para evitarlo, ha creado esta petición de prohibición que va dirigida a la dirección de Nürburgring.
Incluso expone las consecuencias positivas que tendría este veto de un año:
- “Enfatizaría que nadie está por encima de la responsabilidad compartida de la seguridad”
- “Reforzaría los valores de respeto, precaución y responsabilidad en Nürburgring”
- “Enviaría un mensaje claro a su audiencia y al público en general: que el comportamiento peligroso tiene consecuencias, independientemente de la popularidad de la persona”.
Tras esto, sentencia la petición con un categórico “la seguridad debe estar por encima del espectáculo”, algo que cualquier conductor que haya entrado en circuito puede compartir en gran medida, ya que en un trazado siempre hay que tomar precauciones y velar tanto por la seguridad propia como de aquellos con los que se está rodando.
Y Hopp no está solo. En el momento de escribir estas líneas, la petición ha sido firmada por 693 personas. No es una cifra enorme, pero hay que ponerla en perspectiva, puesto que son amantes del mundo del motor, que también vayan de cuando en cuando a Nürburgring, aquellos que más podrían estar animados a vetar al youtuber.
Éste ha hablado del tema recientemente en un podcast (en el vídeo que podéis ver más arriba), en el que ha afirmado que no se trata de algo que le preocupe demasiado. Por una parte tiene lógica, puesto que un change.org no es vinculante de nada, así que parece que hay pocas probabilidades de que ninguna autoridad del circuito actúe en consecuencia.
Por otra argumenta que nada de lo que hace en sus vídeos es ilegal, puesto que no intenta marcar récords de vuelta, algo que está prohibido en las sesiones abiertas; ni tan poco se marca retos peligrosos como adelantar a un determinado número de coches o alcanzar cierta velocidad máxima.
