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El 911 será el último Porsche en ser electrificado

Si lo dicen los jefes...

Imagen de perfil de Luis Guisado

Porsche es especial. No lo digo yo, fanático confeso de la marca que ha intentado rehabilitarse varias veces y siempre he recaído. 

Es especial porque la marca de Stuttgart puede presumir de tener de lo mejorcito en cada segmento en el que está presente: da igual que hablemos de SUV grandes, SUV medios, roadsters, eléctricos y, cómo no, de los coches deportivos con mayúsculas: los coupé.

Seguro que sin decir nombres ya te han venido a la cabeza varios nombres. El último modelo de la marca en ver la luz fue el Porsche 911 Turbo S, un monstruo de 650 CV que se convirtió en una de las principales novedades del NO Salón de Ginebra 2020.

Este modelo mantiene las claves que definen a la marca, desde las tres cifras que lo han convertido en un icono, hasta el apellido que invariablemente, desde hace décadas, marca el tope de gama: Turbo.

Pero no nos hemos podido resistir a preguntarle a los jefes de la marca por los temas que interesan y dan miedo a partes iguales: la electricidad.

"La plataforma híbrida está preparada", asegura el miembro del board Michael Steiner. "Y tenemos prototipos, pero tiene un peso que no creemos que sea bueno. El peso adicional de la batería no es algo que nos satisfaga a día de hoy para un buen deportivo de dos puertas".

Y sigue hablando del tema. Su opinión es que hoy en día o priorizas la autonomía, o el rendimiento, y en Stuttgart aún no se han decidido.

"La electrificación de un 911 es muy complicada". Esto lo dice el jefe de la línea de producto del Nueveonce Frank Walliser. "Si tienes en consideración la marca, la configuración 2+2 y el motor detrás, es muy difícil traer una electrificación adecuada, pero sin destruir el carácter y la forma del coche".

"Ninguna de las ideas que hemos tenido nos acaban de convencer. Hace 10 años presentamos el Porsche 918 Spyder; es más fácil añadir un sistema híbrido en un coche nuevo que en un 911. No estoy listo para poner otros 100 kilos en él".

¿Y un Porsche 911 eléctrico? Imposible. "Tenemos un plan, y ese 911 lo pongo lo más lejos posible, y sin duda después de jubilarme. El el último coche que haremos eléctrico, y a lo mejor el último de todos los coches del mundo. Y si pudiéramos, no sería antes de 2030. La pregunta es cómo funcionaría ahora que conocemos las cajas manuales y los bóxer de seis cilindros".

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