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Los 7 mejores deportivos de los 90

Supra

Los mejores de la década

Los años 90 trajeron multitud de modelos interesantes al mercado y algunos de ellos destacaron sobre el resto ya fuera por su diseño, su mecánica o la diversión que suponía conducirlos. Los coches deportivos siempre son algo de lo que merece la pena hablar, y por ello, vamos a echar un vistazo a algunos de los mejores que nos trajo la última década del siglo XX.

Muchos seguramente ya conozcáis estos modelos y los más jóvenes es probable que no hayáis oído hablar de alguno de ellos. En cualquier caso, todo lo que hay que saber es que se trata de grandes máquinas que en su día sorprendieron a muchos -o lo siguen haciendo- y que merece la pena recordar.

Toyota Supra

Aunque fue un modelo que se lanzó al filo de los años 80, la generación A80 se ha convertido en la más conocida y codiciada. Tenía un diseño muy personal y la variante con motor biturbo entregaba 330 CV. Aun así, el gran abanico de posibilidades a la hora de exprimir el potencial de su motor 2JZ GTE lo han convertido en una joya para los aficionados a la modificación.

Supra

Skyline GT-R

Varios Skyline han llevado el apellido ‘GT-R’ con el paso de los años. Sin embargo, en los años 90 convivieron probablemente los mejores: el R32 (1989-1994) -ocasionalmente apodado ‘Godzilla’-, el R33 (1995-1998) y el R34 (1999-2002). Cada uno de estos coches contaba con sus virtudes y sus defectos, pero todos ellos tenían unas grandes prestaciones que los alzaron como máquinas espectaculares dentro y fuera de los circuitos, con potencias que iban desde los 280 CV del R32 hasta los 332 CV del R34, versiones especiales a parte.

GT-R

BMW M5 (E39)

Considerada como una de las mejores generaciones del M5, esta rápida berlina alemana supo combinar a la perfección la elegancia de la marca con la deportividad más macarra. Bajo esa apariencia deportiva pero discreta se esconde un motor V8 atmosférico de 4,9 litros y 400 CV -el primero utilizado en un M5- asociado a un cambio manual de seis velocidades que aseguraba que siempre te bajarías del coche con una sonrisa.

M5

Mazda RX-7

De nuevo encontramos un japonés que ya había sido lanzado años antes, pero que en los 90 alcanzó su punto álgido. Este atractivo coupé tenía bajo el capó un motor rotativo Wankel biturbo que en Japón desarrollaba 260 CV, aunque en Europa se quedó en 240 CV. Hasta el fin de su producción, en el 2002, se crearon multitud de variantes que culminaron en el Spirit R final.

Mazda RX-7

BMW Z8

Un roadster que ha acabado siendo una auténtica rareza por su escasa producción. Con un diseño casi igual que el de su prototipo, no dejó a nadie indiferente. Buscaba homenajear al 507 lanzado en los años 50 y acabó incluso siendo un ‘coche Bond’. Bajo el capó tenía el mismo V8 de 400 CV del M5 , lo que lo convirtió en un coche interesante.

Con su motor V8

Porsche 911 (993) Turbo

Sin duda, uno de los 911 más especiales para la propia marca y para los aficionados. Rompió moldes al ser el primero en utilizar un sistema biturbo, así como tracción total. Montaba un motor bóxer de 3,6 litros que desempeñaba 408 CV, pero esta cifra fue aumentando con el avance de la década hasta llegar a los 450 CV en 1998.

Porsche 911 Turbo 993

BMW Serie 8 (E31)

El Serie 8 es uno de los modelos más atractivos de BMW de los años 90 y en lo que respecta a su mecánica, también dio mucho de lo que hablar. Siempre se pensó que nunca se había desarrollado un M8, pero hace unos años se descubrió que se llegó a crear solo un ejemplar, aunque el proyecto se abandnonó. En cualquier caso, la variante más radical que llegó a las carreteras fue el 850 CSi, con un motor V12 de 5,6 litros que rendía 380 CV. Todo ello, asociado a una caja manual y en un coche con tracción trasera. ¿Qué más se puede pedir?

bmw m8

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