Este BMW 2002 tii clásico tiene un motor de M3 E46

Cuando la pasión por un coche se te va de las manos, te puede pasar como a nuestro protagonista: un BMW 2002 tii con motor de M3 E46...

Un texto de Trinity Francis con fotos de Alen Haseta

Las primeras veces siempre se recuerdan. El primer coche del sueco Magnus Granberg fue un BMW 2002 tii de 1970. "Me saqué el carné de conducir en 1995 y mi padre decidió que no podía seguir conduciendo su coche y que necesitaba el mío propio", nos cuenta. 

De hecho, antes de que Magnus pudiera andar, su padre empezó a sembrar la semilla de su pasión por BMW. La familia poseía y trabajaba siempre con coches de la marca alemana, así que era evidente cuál iba a ser su marca favorita con el paso del tiempo.

"El coche tenía problemas de óxido. También arreglamos el motor aunque no estaba mal para tener 25 años", dice. Durante los cinco años siguientes, Magnus lo utilizó como coche de diario, pero vivir en Suecia no era lo ideal en invierno. En 2000 cambió el 2002 por un Audi S2 con tracción a las cuatro ruedas.

"No haces un proyecto en condiciones si no quieres lanzar una llave inglesa a través del parabrisas al menos una vez al mes"

"Me arrepentí de haber vendido el coche casi de inmediato. Con el paso de los años empecé a echarlo cada vez más de menos", recuerda Granberg. Una década después, mirando anuncios de coches en Internet, se preguntó cuánto costaría un 2002

El primer resultado de la búsqueda fue su viejo BMW. Fue directo al teléfono y al día siguiente volvía a ser el orgulloso propietario de su primer coche.

"Lo volví a comprar en mal estado, pero lo único que recuerdo es haber sonreído todo el camino de vuelta a casa", explica. "Era mi coche, así que no importaba su aspecto. Allí mismo decidí no volver a venderlo". 

Para entonces, el 2002 había sufrido algunos daños por accidente, más problemas de óxido y, tras estar aparcado en el exterior, la pintura no tenía muy buen aspecto. Magnus reparó lo peor del óxido y consiguió que el motor volviera a funcionar. A continuación, tuvo que volver a pintarlo para proteger el resto de la carrocería original que aún no había sucumbido al óxido. 

No tenía planes de convertir el 2002 en nada, pero años más tarde la pintura volvía a tener un aspecto feo, así que cambió las llantas y repintó la carrocería. Por aquel entonces le instaló un sistema de inyección de combustible, pero las modificaciones reales aún no habían comenzado.  

En 2019, una visita a la exposición Bimmers of Sweden lo cambió todo. El coche fue tan bien recibido que Magnus regresó a casa con un premio y la intención de volver más grande y mejor al año siguiente.

"Mi objetivo final era conseguir un motor M3 S14 de cuatro cilindros, pero me decanté por el más accesible motor S54 de seis cilindros". Magnus no había visto intentar esto a nadie en Suecia. También se comprometió a mantener el exterior de serie, por lo que no hubo oportunidad de mover el mamparo hacia atrás o añadir una toma de aire en el capó para hacer sitio al motor. 

BMW 2002 tii motor S54 BMW

Top Gear

"Se ha tocado todo en este coche, pero apenas se nota. Supongo que se puede llamar suerte al hecho de que tuviera algunos meses extra debido a la pandemia: en lugar de en mayo, Bimmers of Sweden se trasladó a septiembre", dice. "Dediqué una cantidad demencial de trabajo para terminarlo en un año".

Montar el motor S54 en el BMW  fue un trabajo importante. "El motor se reconstruyó por completo y se renovaron todas las piezas: pistones nuevos, bielas, cojinetes y juntas". Obviamente, con el aumento de potencia, todo lo demás tenía que actualizarse para estar a la altura

"Poner el diferencial, la caja de cambios y el motor fue de lo más difícil", explica. Hubo que adaptar el túnel de transmisión para que todo encajara, así como reforzar el suelo y crear nuevos soportes para el motor, la caja de cambios, el diferencial y los pedales. 

Por eso, Magnus se refiere con cariño al 2002 como el peor coche que ha tenido nunca, debido a sus problemas mecánicos y al ataque casi constante a su cuenta bancaria. Pero no haces un proyecto en condiciones si no quieres lanzar una llave inglesa a través del parabrisas al menos una vez al mes. "He cambiado motores de coches antes, pero nada de esta envergadura", afirma.

La suspensión trasera se reconstruyó por completo para rebajar el coche y mejorar la maniobrabilidad. "Los amortiguadores son Öhlins y se fabricaron originalmente para un BMW Serie 1M. Era un todo o nada, o funcionaban o no. Por suerte funcionaron". 

Originalmente, el 2002 tenía frenos de tambor, así que, por razones obvias, se abandonaron y se sustituyeron por los discos más grandes que cabían en las llantas de 17 pulgadas.  

Tras solucionar los problemas de montaje, las pruebas de banco de potencia mostraron 343 CV en el motor y 270 CV en las ruedas. ¿La conducción ahora? "Maravilloso y mortal. Conducir algo que hace tanto ruido, vibra tanto, da tanto miedo y a la vez es tan increíble es raro, pero fantástico", dice Magnus. 

Por dentro, el interior se ha renovado con asientos Recaro negros BMW Performance, nuevos paneles en las puertas, un revestimiento de techo y una consola central personalizada tapizada en cuero con una pantalla táctil para controlar la centralita Maxx. 

El salpicadero tiene una mezcla de indicadores originales y réplicas, y el volante de serie se cambió por un volante Momo Prototipo restaurado de los años 70.

"Tuve que aprenderlo todo y tener mucha paciencia", dice Magnus. "Muchas cosas se reconstruyeron una y otra vez para que todo quedara perfecto y como yo quería". 

Además de amigos y familiares que aportaron su experiencia, el padre de Magnus, cuyo nombre está grabado en el espejo retrovisor, apoyó enormemente la construcción. "En 2023, mi hijo y yo hicimos un viaje de homenaje a mi padre a Breslavia y exhibimos el coche en Ultrace. Nunca me habría atrevido a soñar que mi coche se exhibiría allí, pero él me animó a atreverme".