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El Citroën BX cumple 35 años: un icono con esencia española

Por su suspensión lo recordarás...

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez

Por muchos años que pasen, no hay duda de que sigue siendo un icono, pero ahora que el Citroën BX cumple 35 años se merece que hagamos un repaso a su trayectoria, en la que se matricularon  2.300.000 unidades en todo el mundo. En 1982, Citroën acababa de abandonar su sede histórica del Quai de Javel de París para trasladarse a las afueras, a la exclusiva localidad de Neuilly-Sur-Seine.

Por aquel entonces, buscaba sustituto para el Citroën GSA, una alternativa rompedora en lo estético, que lograra conectar con las necesidades y los gustos de las personas y que mantuviera las señas de identidad de la marca: prestaciones, confort y excelente comportamiento en carretera. En vísperas del Salón del Automóvil de París, donde tener protagonismo está más complicado, la marca decidió dar un auténtico espectáculo para dar a conocer al Citroën BX y destacar entre todas las novedades que se presentarían en esa edición. 

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¿Cómo lo hicieron? Una gran caja de madera quedó suspendida del primer piso de la Torre Eiffel el 16 de septiembre de 1982. En ella sólo se anunciaba que dentro se encontraba “el nuevo Citroën”. Para provocar aún más expectación, la caja misteriosa descendía unos pocos metros cada día. Finalmente, justo una semana después, se citó a la prensa al pie del monumento para el gran día. El entonces Presidente de Citroën, Jacques Lombard, fue el encargado de desvelar el automóvil que tanto se había hecho esperar: el Citroën BX.

Lo que más llamó la atención del BX fueron sus líneas rectas y muy angulosas, que destacaban entre los coches nuevos de la época,  fruto del diseñador de Bertone Marcello Gandini, autor de varios deportivos italianos míticos de los años 70. Esta colaboración y la estética continuaron hasta los años 90, con los Citroën AX, Citroën ZX y Citroën XM como modelos destacados. 

En el exterior, respetó señas de identidad de Citroën, como el limpiaparabrisas con una sola escobilla, introducida en el Citroën CX, o la arquitectura cinco puertas del Citroën GSA. A nivel de sensaciones al volante, el Citroën BX se reveló como uno de los vehículos más confortables y prestacionales de su época. Sin duda, este no es uno de los 5 coches que nadie conoce de Citroën.

 

 

Puede que la suspensión hidroneumática del Citroën BX  sea lo que más recuerdes: ¡la sensación de montarse en él y sentir cómo se elevaba era magnífica! y además, esta le garantizaba un buen comportamiento en carretera, mientras que su amplia gama de acabados y motores le permitieron llegar a un público diverso. Fue en 1988 cuando hizo crecer su leyenda con su versión más prestaciones, la Citroën BX GTi, equipada de un motor de 16 válvulas, capaz de desarrollar 160 CV DIN y de alcanzar una velocidad punta de 218 Km/h.

Por cierto, ese mismo año, en España, el Cuerpo Nacional de Policía eligió al Citroën BX como vehículo Z, un estatus que mantuvo durante una década y que le hizo ser un elemento habitual de las calles de nuestras ciudades desde finales de los 80 y durante todos los años 90.

Por tanto, al Citroën BX le sentimos también como algo muy nuestro, pues además tiene genes españoles en su historia: 222.325 unidades se fabricaron en el Centro de Producción de Vigo, entre 1983 y 1992. Aunque quizá no llegue al nivel de vieja gloria del Citroën Dyane... ¡Feliz aniversario!

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