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Viejas glorias: Renault 4L

¡Un coche muy nuestro! Y que sigue vivo más de 50 años después de su nacimiento...

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez

Si hay una vieja gloria que no puede olvidarse esa es, posiblemente, el Renault 4L. Sí, un coche muy ligado a España, con sangre castellana, que logró estar ni más ni menos que estar 25 años en el mercado y que durante el pasado 2014 celebró su 50 aniversario.

Volviendo al nacimiento del Renault 4L, su fabricación en España comenzó en 1963 (cuando se hicieron 250 unidades) pero hasta el año siguiente no comenzaron las entregas a clientes. En Francia se llevaba produciendo desde 1961… pero el ‘Cuatro latas’ francés era algo distinto. 

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Entre los rasgos que le caracterizaban figuraban un paragolpes distinto e intermitentes laterales que en el modelo español no estaban. Pero lo más destacable es que el motor del Renault 4L ‘español’ era más potente: un bloque de 845 centímetros cúbicos y 30 CV de potencia muy superior al 0,7 litros que Francia vendía como acceso a gama.  

Por otro lado, en España el Renault 4L incorporaba también un sistema eléctrico de 12 voltios para una mayor iluminación. Pronto llegarían además nuevas versiones, como la Super en 1965 -con asientos más lujosos- y en 1967 incorporó los paragolpes del Renault 8.

Sin embargo, el primer gran cambio o lavado de cara se produjo en 1968: una nueva parrilla y la incorporación de la mecánica tipo Sierra del Renault 8 -en lugar del motor originario del 4/4- marcan la nueva era del Renault 4L, que ahora tiene una potencia de 35 CV y se muestra mucho más fiable.

Pero habría que esperar otros diez años para el segundo ‘restyling’, donde la parrilla de aluminio fue sustituida por una de plástico, adoptó intermitentes de color naranja mucho más llamativos. La actualización del motor más importante se produjo en 1982, cuando el Renault 4L incorporó el 1,1 litros con 40 CV. ¿Te suena? Sí, el mismo utilizado en mitos como el Renault 5 o el Renault Twingo.

 

 

Durante toda su vida el Renault 4L mantuvo más o menos su interior… pero en 1983 decidieron actualizar su instrumentación, así como los asientos, mucho más confortables y con reposacabezas. Después de esto, su 'fin' estaba cerca: FASA Valladolid fabricó en 1989 la última unidad de esta vieja gloria, pero las ventas continuaron hasta 1992, con una versión fabricada en Eslovenia que ni de lejos se podía comparar a la nuestra, sobre todo por calidad.

Este Renault fue un coche muy querido. Se utilizó como vehículo para la Guardia Civil, Telefónica y si vas por los pueblos de Castilla y León, todavía puedes encontrar a la gente de campo faenando con él. ¡Duro donde les haya! Hubo además, versiones únicas que, aunque no vimos en España,  no por ellos son menos especiales. Es el caso del Renault 4 Simpar, con tracción integral o el Renault 4 Rodeo.

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