El Alfa Romeo 164 Pro Car es el ‘sleeper’ definitivo

Un sedán modosito por fuera. Un Fórmula 1 por dentro. ¡Sorpresa!
El Alfa Romeo 164 Pro Car es, sin lugar a dudas, uno de los coches más especiales de la historia, un trampantojo con ruedas, un ‘sleeper’ de libro. Estéticamente, un Alfa Romeo 164 tranquilo, un coche para abuelos, elegante, sin demasiada emoción. Por dentro, un Fórmula 1. ¿No conoces su historia? ¡Eso hay que solucionarlo pero ya!
Los ProCar eran coches curiosos: coches de calle con tecnología de Fórmula 1. El objetivo era crear una competición paralela a la Fórmula 1 donde los constructores de calle pudiesen mostrar auténticos laboratorios rodantes y mostrar al mundo su capacidad para desarrollar monstruos sobre ruedas. Aunque se considera una competición, más bien era un show que tenía lugar antes de los Grandes Premios y donde incluso los propios pilotos de Fórmula 1 se ponían al volante de estas bestias.
Hablo en plural, pero no te pienses que eran muchas las opciones: dos fueron las marcas que apostaron por esta competición: BMW y Alfa Romeo. BMW ya había desarrollado su BMW M1 ProCar a finales de los 70 para protagonizar un campeonato monomarca con su superdeporivo como estrella. Más tarde, cuando esta competición derivo en el show que pretendía Bernie Ecclestone, la marca mantuvo el M1 con una serie de tecnología derivada directamente de la F1. No obstante, la opción de Alfa Romeo era mucho más loca, mucho más espectacular.
El Alfa Romeo 164 ProCar parecía eso, un Alfa Romeo 164 venido a más. Pero como buen trampantojo, la realidad poco tenía que ver con eso. En realidad, esta bestia era un chasis monocasco de fibra de carbono desarrollado por Brabham, con un subclases tubular de aluminio y con un motor V10 atmosférico de 3.5 litros capaz de rodar a 13.000 vueltas, ofreciendo 620 CV a 11.800 revoluciones. Sí, realmente era un Fórmula 1 con una carrocería de Kevlar que imitaba las formas del Alfa Romeo 164, la berlina más lujosa de la marca milanesa.
