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Cómo echar un vehículo anfibio al agua y no morir en el intento

No intentes hacer esto con tu Citroën Saxo en una piscina.

Imagen de perfil de Miguel Lorente
Lanzar vehículo anfibio

Si eres joven los mismo no sabes ni de lo que te hablo pero si tienes una edad, tampoco demasiada, sabemos, cómo muchos de los adultos hoy en día, cómo tirarnos de una barca, una lancha o un transatlántico ya fuera en una charca o en mitad del océano gracias a los vídeos de Jacques Cousteau.

Esa sutileza poniéndose todo el equipo de inmersión, ese ritual sentándose de espaldas al agua, esa gracilidad peso pluma para caer espalda contra el líquido... pues todo esa sutileza se pierde cuando se trata de lanzar o entrar con un vehículo anfibio al agua desde tierra firme.

Cuando veas el vídeo te vas a acordar de todos esos planchazos que te has llevado en la piscina, todas esas veces que, delante de tus amigos has caído en paralelo al líquido elemento y, al sacar la cabeza no sabías si te dolía más la panza o el corazón ante las risas de tus amigos.

Sí, amigo sí, al estilo '¡PANZAI!' hay que entrar al agua con uno vehículo anfibio. A lo loco, como si no hubiera un mañana o agua. Como si enfilaras con un todoterreno (ojo, todoterreno, no un SUV) el cauce seci de un río o como si fueras Mads Otsberg en el Rally de Finlandia (pero no imites a Quentin Gilbert en el Rally de Portugal, en el conocido salto en Fafe donde él pensaba que sí pero al final no...)

 

 

La forma de entrar al agua recuerda un poco a la manera con la que quiso entrar en el Metro de Barcelona hace unos días un conductor de 78 con su coche (-enlace-)... 

Aunque disfrutamos con estas locuras y no dudaríamos en hacer una prueba con un coche nuevo capaz de hacer esto, somos también partidarios de subir en otro tipo de vehículos como el submario de lujo Super Yacht Sub 3, pero mucho más en un Mercedes que de verdad puede ir sobre el agua y que es tan espectacular como uno de sus Formula 1 que puedes ver gratis por TV, el Silver Arrows of the Sea.

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