Pasar al contenido principal

Válvula EGR: qué es, averías y consejos

Una pieza básica

Imagen de perfil de Miguel Lorente
Exhaust gas recirculation

La válvula EGR es un dispositivo anticontaminación que tienen los coches diésel o gasolina. Es un sistema de reciclaje o reutilización de los vapores que se generan en los motores de combustión que se encarga de reducir el nivel de óxido nitroso (NOx) expulsado por el escape.

Para que haya una combustión del carburante, el motor necesita tomar aire que se introduce por el colector de admisión mediante la apertura de una mariposa tras el filtro del aire. A la vez los gases que se producen al quemar el carburante salen hacia el colector de escape. La válvula EGR se encuentra entre estos dos colectores de tal forma que, gracias a una membrana o dos membranas, depende del tipo, filtran los restos que no deberían ser expulsados al aire y los reintroduce en el motor junto con el aire limpio.

Hay controversia ya que este sistema evita la expulsión de residuos nocivos pero a costa de acumular suciedad en el motor por lo que, aún siendo una reforma que quebranta la normativa ya que es un sistema obligatorio desde hace más de dos décadas, por lo que lo encontrarás tanto en coches nuevos como en los no tan recientes, hay usuarios que deciden anular la EGR suprimiéndola y, en su lugar, se coloca un recipiente en el que se depositan los desechos y que se eliminan de forma manual.

Averías en la válvula EGR

La válvua EGR es un dispositivo que, si no se vigila y mantiene en buenas condiciones, puede influir en la vida útil de un motor. La acumulación de carbonilla dentro de ella puede provocar su funcionamiento erróneo y que al pasar la nueva ITV, se muestren unos valores en los gases de escape fuera de los admitido y provoque una inspección desfavorable. 

¿Qué puede ocurrir si el coche no pasa la nueva ITV?

Otra avería que puede provocarse es que los residuos la bloqueen directamente y no funcione. En el peor de los casos, la membrana de retención puede llegar a perforarse por lo que dejaría de actuar. En estas dos situaciones sería necesario cambiarla.

Hay diferentes síntomas en un coche con una válvula EGR dañada o averiada, pueden ser desde un mayor consumo de carburante y, por lo tanto, exceso de humo, tirones, arranque errático o ahogamiento del motor, falta de elasticidad mecánica o una potencia menor.

Exhaust gas recirculation

Mantenimiento de la válvula EGR

La válvula EGR trabaja en función de parámetros como la presión atmosférica, caudal del flujo del carburante y del aire que entra por la admisión, las revoluciones por minuto y la temperatura del motor.

En función de las condiciones en las que esta válvula trabaja, para alargar y mejorar el funcionamiento de la EGR podemos tener en cuenta que el buen mantenimiento de los filtros de aire y combustible o los inyectores evitará la entrada en la cámara de combustión de partículas que luego provoquen su recirculación. 

También hemos tratado por qué no es recomendable circular en bajas revoluciones, de hecho, como te contamos, los motores a una temperatura alta son capaces de incinerar la carbonilla u hollín de la EGR facilitando la limpieza de forma autónoma de la válvula.

Limpieza y sustitución de la válvula EGR

Para evitar averías o, incluso, si es necesario la sustitución por una nueva, la válvula suele encontrase de forma accesible ya que suele ir entre los colectores de admisión y de escape atornillada con lo que su extracción es fácil. La limpieza se puede hacer utilizando productos específicos que son contaminantes por lo que se debería hacer en un lugar donde se pudieran depositar estos líquidos, por ejemplo, acudiendo a un taller mecánico autorizado aunque, con unos conocimientos mínimos de mecánica y siempre que se sepa dónde dejar los residuos, también lo puede hacer una persona que no se dedique profesionalmente a estos temas.

La válvula EGR debería revisarse y, si es necesario, limpiarse anualmente o en ciclos menores de 10.000 km.

Lecturas recomendadas