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Lamborghini LM002: así es la historia del padre desaliñado del Urus

Puedo decir que he visto uno en movimiento y puedo decir que me siento afortunado por ello.

La típica noche estival en Mónaco, con buena temperatura y mucho coche caro dando vueltas, de repente se vio interrumpida por un sonido espectacular. ¿Qué es eso, me pregunté? “Suena a Lamborghini”, me dije por dentro. De repente aparece una mole, una catedral con ruedas, ¡no puede ser! Un Lamborghini LM002 de color gris hacía acto de presencia con el descomunal sonido del motor V12 de 5.2 litros procedente del Lamborghini Countach. No pude evitarlo y decidí ponerme a su rebufo: ir detrás de este coche por los túneles del principado es una de las cosas más locas y estimulantes. ¡Qué sonido! ¡Qué sin sentido tan maravilloso! ¡Qué difícil lo tiene el Lamborghini Urus para ser algo tan especial!

El Lamborghini LM002 es una locura con ruedas, sin más. Uno de esos coches locos que tanto nos gustan y que se puede comparar con otros iconos sobre ruedas como el Mercedes SL73 AMG. Un coche del ejército con el motor de un superdeportivo que se termina utilizando en las calles de Mónaco y en otros lugares donde el dinero prácticamente es un asunto secundario: hay tanto que no es relevante. Pero, ¿cómo Lamborghini, en los años 80, se metió en algo tan loco? ¿Cómo nació el Lamborghini más loco y por qué existe? Vamos a desgranar la historia del Lamborghini LM002.

 

Vídeo: así se mueve el Lamborghini Urus en la nieve

 

Corría el año 1977 y Lamborghini estaba intentando diversificar un poco su negocio. La crisis del Petróleo había golpeado fuerte las cuentas de la empresa italiana y diversos eran los planes que Ferruccio Lamborghini tenía sobre la mesa: uno de ellos era crear un vehículo para el ejército de los EEUU. Eso aseguraría una gran carga de trabajo y prácticamente sería un salvavidas para la marca en un momento tan complicado. Dicho y hecho.

En 1977 nacía el Lamborghini Cheetah, el resultado de la colaboración entre Lamborghini y MTI (Mobility Technology International) para conseguir un nuevo gran contrato del ejército americano, que estaba buscando un vehículo multipropósito de transporte, versátil, fiable y poderoso. Este vehículo se fabricaba en San José, California, donde se le instalaba un gigantesco motor V8 Chrysler de seis litros con 183 CV. Más tarde se enviaba a Sant’Agata para recibir los últimos detalles. El coche fue un desastre.

El ejército de EEUU lo probó y, directamente, lo destrozó (imagino que en alguna prueba de tiro). Sus prestaciones eran demasiado pobres (183 CV para más de dos toneladas no pintan bien) y finalmente EEUU se decidió por el mítico Humvee. Lamborghini se quedó en la estacada, pero entonces pensó que debía aprovechar todo ese desarrollo y se puso manos a la obra para crear una pequeña serie de calle sobre esa bestia con ruedas: había mercados como el del Medio Oriente que mostraba interés por un producto así, perfecto para ‘fardar’ en el centro comercial y para saltar dunas en el desierto. Sin querer, Lamborghini iba a rozar el larguero de los SUV de lujo que años más tarde iba a reventar el mercado.

 

 

Primero fue el LM001, pero tras varios cambios y mejoras, finalmente el Lamborghini LM002 estaba listo para llegar a los concesionarios de la marca. El chasis original montaba el motor en la parte trasera, un craso error si se quería una buena maniobrabilidad sobre asfalto. Lamborghini decidió poner el motor delante y tiró a la basura el motor Chrysler para colocar el motor del Lamborghini Countach. Una de las cosas más desconocidas de este coche: los paneles de la carrocería del Lamborghini LM002 se fabricaban en España, concretamente en la fábrica de Irizar en el País Vasco. El proceso final de montaje tenía lugar en Sant’Agata, por supuesto.

Finalmente se decidió crear dos versiones, una para un uso civil, lujosa y refinada y otra más pensada para un uso militar. El Lamborghini LM002 se presentó en el Salón de Bruselas de 1986 y llegó con su aspecto militar pero con un interior tremendamente lujoso y refinado, con cuero, un sistema de audio de primera o un aire acondicionado muy potente, necesario en los países del Golfo. Los neumáticos fueron clave en el desarrollo de este vehículo y Lamborghini pidió a Pirelli que le fabricase neumáticos exclusivos para su nueva bestia. Hicieron dos: uno de uso mixto y capacidades run-flat y otros creados especialmente para su uso en arena. Así de claro te lo digo: este todoterreno de lujo es uno de los ‘SUV de lujo’ tal como los conocemos más capaces fuera del asfalto, seguro que mucho mejor que su hijo, el Lamborghini Urus.

 

 

La versión militar tenía anclajes para ametralladoras y un interior menos ostentoso, claro está: algunos rumores apuntan a que Gaddafi compró 100 ejemplares para su ejército en Libia. Lo que está claro es que el Lamborghini LM002 se convirtió en un objeto de deseo para todos aquellos que buscaban un todoterreno masivo, brutal y lujoso. Capaz fuera del asfalto, con cualidades militares, pero con un interior con materiales nobles, un motor soberbio y una imagen muy potente. Un germen de lo que más tarde sería un SUV de lujo: ¿verdad que no sabías que Lamborghini inventó el concepto SUV? Bueno, no fue el único, pero sin duda fue un paso importante.

Finalmente solamente se fabricaron 301 ejemplares, algunos de ellos montaban un motor V12 de barco todavía más potente para ser el amo del desierto. Hoy existen todavía muchos, pero encontrarse uno, casualmente, y poder admirar el descomunal sonido de su V12 como me pasó a mi, es cuestión de mucha, mucha suerte. Quizás te sorprenda pero debes saber que hay varios ejemplares que llegaron a nuestro país: uno de ellos, con matrícula de Madrid, está pasando sus días en Sudáfrica. En fin, el Lamborghini LM002 es uno de los coches más locos de la historia y por eso lo queremos. El nuevo Lamborghini Urus es mucho más sensato y seguro que será mucho más rentable, pero ya te adelanto que no será ni tan exclusivo ni tan querido como su padre. Seguro.

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