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Prueba del Audi RS5 2017: ¿puede menos ser realmente más?

¿El coupé más interesante?

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

¿Prueba del Audi RS5 2017? ¿El del motor más pequeño? 

Efectivamente, amigos y amigas: tras una larga -en serio, larguísima- espera por fin hemos podido ponernos tras el volante del Audi RS5 2017, que llega dispuesto a plantar cara a rivales de la talla del Mercedes-AMG C 63 -aquí tienes uno muy bruto rodando en Nürburgring-, el BMW M4 -¿has leído nuestra prueba del GTS?-... o el Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio Verde. Vale, ese no es coupé... pero mola demasiado como para permitirle entrar en esta espectacular quiniela al modelo relativamente discreto más salvaje comprable en este momento. Por cierto, ya está a la venta por 99.390 euros.

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Una drag race entre un RS7 y un 458 Italia... ¿apuestas?

La principal novedad del nuevo RS5 2017 -aquí tienes 7 coches que aceleran menos que él- está localizada en su bloque: tras haber tenido como corazón un V8 de 4,2 litros en su anterior entrega, ahora el coupé deportivo de la firma de los cuatro aros porta un V6 2.9 que es capaz de erogar la misma potencia gracias a la acción combinada de sus dos turbos, una buena puesta a punto y la necesidad de estar a altura de lo que se espera de él. 450 CV. Y 600 Nm. Con un consumo medio de 8,7 litros cada 100 kilómetros y unas emisiones de CO2 de 197 gramos. Que dudamos mucho que te importen si estás planteándote su compra... pero explican perfectamente el por qué de esa reducción de cámaras de combustión y cilindrada. 

Entonces será más rápido y más sencillo de llevar a altas velocidades, ¿no? 

Tras la prueba del Audi RS5 2017 hemos podido comprobar que el ritmo que es capaz de alcanzar el nuevo coupé alemán es realmente rápido: a pesar de la presencia inevitable del horripilante retardo del turbo (en la práctica no es tan drástico), el artefacto es capaz de alcanzar los 100 km/h en 3,9 segundos sobre prácticamente cualquier superficie gracias a su tracción integral firmada por Quattro tarada de serie al 40/60 -eje delantero y trasero, respectivamente- que puede variar su reparto en función de las condiciones del terreno y las demandas de la conducción. Sí, eso es brutalmente rápido. Lo que no nos parece tan lógico es que haya que pagar por incorporar un autoblocante para el eje trasero que lo hace mucho más dinámico y con una salida de las curvas lentas increíblemente rápida.

Vídeo: El nuevo Audi RS5 en acción

 

Impresionante... ¿qué hay del sonido? 

Ah, el sonido. Toda la gama de Audi -aquí tienes los mejores de la Historia- se caracteriza en este momento por ofrecer unos estándares de insonorización realmente sobresalientes en cuanto a viento, rodadura y motor se refieren. Con el RS5 2017 -¿has visto la película creada para promocionarlo?- han intentado asalvajarlo todo un poco... pero el efecto lo ha dejado a medio camino entre una berlina refinada y un deportivo algo más macarra. Sí, al pisar a fondo los escapes dejan salir un sonido delicioso y cuando realizas cambios de marcha en la zona alta del cuentavueltas el coche te regala algún que otro petardeo, pero nada parecido a la sinfonía grotesca y adictiva del Giulia QV -aquí Chris Harris haciéndolo derrapar-

¿Alguna otra cosa reseñable del RS5? 

Su peso: ahora el nuevo miembro de la familia RS es 60 kg más ligero -con una masa total de 1.655- y, si lo pides con el techo fabricado en carbono -date una vuelta por el configurador del Audi RS5 2017 y flipa-, puedes hacer a la báscula indicar tres kilos menos. ¿Te parece un gran avance? No tan deprisa: a pesar de la mejora en su masa, el RS5 parece mucho más pesado de lo que es en realidad... y buena parte de culpa la tiene su dirección dinámica. No es un mal invento, pero su respuesta en algunas situaciones hacen parecer al coche mucho más torpe de lo que en realidad es y no entendemos muy bien por qué se ha optado por esta solución en lugar de, por ejemplo, introducir un eje trasero direccional -como llevará el Renault Mégane RS 2017-. Iría mucho mejor. 

Háblame del interior

Algunos de los coches que pudimos conducir durante la prueba del Audi RS5 2017 tenían tapicería de Alcantara y detalles de acabado realmente deportivos... que quedaban un tanto raros tras haber realizado unos cuantos kilómetros con el coche. Salvo las pistas facilitadas por dichas golosinas, cuesta trabajo encontrar las diferencias reales entre este modelo y el S5 2017... que además hace muy difícil justificar los más de 20.000 euros de diferencia entre ambas opciones. 

No puede ser para tanto

Te prometemos que en varias ocasiones tuvimos que echar un vistazo al logotipo incrustado en el volante para comprobar si realmente nos encontrábamos a bordo de un RS5 2017: ahora las dos versiones más deportivas montan bloques V6, tracción integral y cambio automático, con los 96 CV de diferencia a favor del RS tan comedidos que no parecen justificar el desembolso extra. Al menos para la inmensa mayoría de sus clientes potenciales. 

¿Tan malo es?

No. Por supuesto que no: el Audi RS5 2017 de esta prueba ha demostrado ser un gran paso adelante con respecto a la generación anterior. Es más inteligente, más refinado y más utilizable en el día a día. Más Audi que nunca. Pero lo que echamos aquí un poco en falta es esa garra propia de un modelo de sus características... y potencia. Se conduce fácil, quizá demasiado. Es más, cualquiera con unas mínimas dotes al volante puede volar en las curvas gracias a su refinadísima puesta a punto. Frenar en apoyo es coser y cantar, cambiar de apoyo de una forma poco civilizada tampoco te exige correcciones al volante. Todo fluye de una forma muy armoniosa. No hay algo que te deje sin respiración, aunque vayas pegado al asiento tras hundir el pie derecho hasta el fondo. Aunque tengas una sonrisa en la cara que no se te vaya a ir en horas. Y eso es lo que nos ha faltado encontrarle al nuevo RS. ¿Es un buen coche? Desde luego. ¿Suficientemente rápido como para dejar a tus vecinos impresionados? Cuenta con ello. Pero si necesitas algo más de nervio, vida, esencia... quizá debieras sondear el mercado un poco más a fondo. Sin cambiar de país de procedencia hay buenas alternativas. ¿Alguien ha dicho M4? Con un BMW siempre vas a ir menos confiado, más atento a sus latigazos, con los nervios a flor de piel. Si quieres sentir eso, el RS5 no es tu coche. Lo sentimos. 

Texto: Ollie Kew

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